España alcanza «los mejores resultados» en las 16 ediciones del ránking QS por disciplinas académicas

Aunque España no destaca en los rankings globales de universidades, la situación mejora considerablemente al examinar áreas específicas: cuenta con cinco facultades o escuelas universitarias posicionadas entre las 20 mejores del mundo y ha situado a 14 dentro del top 50. La Universidad Complutense de Madrid ha alcanzado su mejor clasificación histórica en Odontología, ubicándose en el puesto 11 a nivel mundial. También destacan la Escuela de Hostelería y Gestión Culinaria de San Pol (14º), los programas de Empresa (18º) y Marketing (19º) de la Universidad Ramon Llull, así como el grado de Arquitectura (19º) en las universidades politécnicas de Cataluña y Madrid.
Estas cinco instituciones entre las 20 mejores triplican la cantidad registrada el año previo. El ránking QS por disciplinas universitarias, publicado este miércoles, señala que España ha logrado el mayor número de posiciones entre las primeras 20 y «la mejor ubicación de su historia [el ránking lleva 16 años realizándose]» en 10 áreas concretas: Odontología, Marketing, Arquitectura, Teología, Filosofía, Agricultura, Ciencias del Deporte, Medicina, Enfermería e Ingeniería.
El QS por materias evalúa más de 21.000 programas académicos de 1.900 instituciones en 100 países, abarcando 55 disciplinas académicas. En España se analizan 638 planes de estudio de 54 centros. De estos, 197 han mejorado su posición en esta edición, 174 han descendido, 184 mantienen su clasificación, y 83 se incorporan al ranking. Esto significa una mejora del 4%, colocándose entre los seis países de la UE con mayor crecimiento.

¿Cuál es la causa de este avance? «Los resultados de este año indican que las instituciones de educación superior en España se están especializando en una amplia variedad de áreas clave con alta demanda entre el alumnado. Los graduados de estos programas son también ampliamente solicitados por las empresas y sus investigaciones tienen gran reconocimiento en la comunidad académica internacional», explican fuentes de QS. También señalan mejoras en internacionalización y subrayan «sus excelentes resultados» en las 10 áreas específicas mencionadas previamente.
Añaden que estos datos «reflejan una economía que ha superado a muchas de sus equivalentes europeas en los últimos años». «Un crecimiento por encima de la media, la generación de empleo y la inversión pública sostenida, como el plan plurianual de financiación universitaria de Madrid de 14.800 millones de euros, junto a una inversión histórica en becas, señalan un sistema de educación superior que incrementa su competitividad a nivel mundial».
Este ranking otorga gran importancia a la reputación académica —entre el 40% y el 60% de la puntuación, dependiendo de la área— y a la investigación: el número de citas representa entre el 7,5% y el 20%, y el impacto investigador también oscila entre el 7,5% y el 20%. La empleabilidad pesa entre el 20% y el 30%, y la internacionalización, entre el 5% y el 10%.
Esto justifica, por ejemplo, que la Complutense haya logrado su posición histórica más alta en Odontología, escalando hasta el puesto undécimo a escala mundial. «Nuestra facultad siempre había sido la primera en España, posicionándose dentro de las 50 mejores del mundo, pero el año pasado llegamos a posicionarnos en el top 15, que supone otra categoría. Ahora estamos en el undécimo lugar. Nuestro punto fuerte es el impacto de las publicaciones de nuestros investigadores y las citas por artículo, que están cerca del máximo nivel», expone a EL MUNDO David Herrera, decano de la Facultad de Odontología de la Complutense.
«Otro valor fundamental es que contamos con docentes de gran prestigio a nivel mundial, incluidos en el ranking de la Universidad de Stanford, quienes son referencias internacionales, lo que hace que el grado sea especialmente demandado por los estudiantes», añade.
¿Los problemas de financiación que enfrentan la Complutense y las demás universidades públicas madrileñas afectan esta situación? «La reputación es un intangible que se construye con el tiempo. Las dificultades presupuestarias no impactan tanto en la docencia porque nuestros investigadores participan activamente en proyectos competitivos y captan fondos públicos y privados, generando recursos que nos brindan un grado de independencia. No obstante, sí existen limitaciones en los contratos docentes», responde el decano.

Odontología, junto con Medicina, Psicología y Enfermería, es la carrera más solicitada dentro de la Comunidad de Madrid. Para 100 plazas se registraron 3.024 preinscripciones, de las cuales 1.252 fueron en primera opción. La mayoría de los aspirantes quedaron fuera de esta carrera, que cuenta con altos índices de inserción laboral.
La oferta de plazas públicas no crece en España, pero la demanda en carreras de Ciencias de la Salud, con alta tasa de empleo, se incrementa notablemente. Esto genera una especie de burbuja reputacional. Medicina se consolida en este ranking como la disciplina más destacada del país, con 27 universidades clasificadas y «un notable impulso en las instituciones clave». También destacan en Administración y Dirección de Empresas y en Marketing, con tres universidades situadas en el top 50 mundial.
¿Por qué España no obtiene mejores resultados en los rankings universitarios globales? «Este ranking por disciplinas favorece a universidades que no necesariamente son tan generalistas, porque compara de manera uniforme, evaluando manzanas con manzanas y no manzanas con peras. Establecer categorías diferenciadas permite un sistema de medición más justo», explica Pedro Díez, vicerrector de Investigación de la Universidad Politécnica de Cataluña, que aparece en el top 20 mundial en Arquitectura. Estos estudios ocuparon el puesto 38 el año pasado, y ahora están en el 19.
«Competir con universidades anglosajonas que cuentan con profesores galardonados con premios Nobel, algo que se valora en los rankings generales, es más complicado», añade el decano Herrera. El ranking general de QS evalúa nueve áreas, mientras que este contempla 55 indicadores específicos y su ponderación varía según la disciplina, lo que brinda mayor precisión.

Joan Guardia es rector de la Universidad de Barcelona, la institución española con mayor presencia en este ranking, con 46 clasificaciones por materias y 26 posiciones en el top 100, situándose en el séptimo lugar de Europa. En el QS general, publicado en enero, alcanzó el puesto 60 en Europa y el 160 en el mundo. «Es un logro que, pese al aumento en el número de universidades clasificadas, hayamos mejorado nuestra posición», celebra.
Explica que su estrategia se basa en «especializarse en la obtención de proyectos competitivos y en participar en foros relevantes de investigación». «Nuestro modelo consiste en investigar constantemente. El ranking por disciplinas, al segmentar por especialidades, refleja mejor nuestras fortalezas. Contamos con expertos altamente cualificados en Medicina. Hemos avanzado mucho en Ciencias de la Salud, Biomedicina e Ingeniería Médica, y esto se refleja en nuestra relevancia».
No es casualidad que los sistemas universitarios de Cataluña y el País Vasco se mantengan entre los mejores, ya que cuentan con un modelo de financiamiento que permite apostar por la excelencia y contratar a los mejores profesionales de cada área. Guardia señala que, aun así, «sería necesario aumentar la capacidad para retener talento», «buscar sistemas menos burocráticos y más efectivos para atraer talento extranjero» y aprobar una Ley de Mecenazgo que facilite aportaciones privadas en la investigación de alto nivel.

