El alemán rememoró algunas de sus vivencias en el club blanco ante los estudiantes de la Escuela Universitaria Real Madrid.
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Toni Kroos fue uno de los protagonistas principales de la Semana Blanca organizada por la Escuela Universitaria Real Madrid–Universidad Europea, un evento anual que reúne a destacados personajes del deporte y la gestión deportiva vinculados al club blanco.
Frente a un auditorio lleno de alumnos, el alemán ofreció una charla que combinó reflexiones personales, vivencias profesionales y relatos de una trayectoria caracterizada por la excelencia y el compromiso.
El exjugador repasó algunos de los instantes más relevantes de su década en el Real Madrid, período en el que conquistó ni más ni menos que 23 títulos oficiales, incluyendo cinco Ligas de Campeones, además de dejar una marca profunda en la historia reciente del club.
Kroos se refirió a la exigencia diaria que supone vestir la camiseta blanca, resaltando que «la presión en este club nunca desaparece, pero es precisamente eso lo que te impulsa a crecer».
De forma más personal, también compartió cómo vivió desde la grada la eliminatoria contra el Manchester City, poniendo en valor la fortaleza mental del equipo y el papel clave del ADN competitivo del Real Madrid en los momentos decisivos.
Su retirada
Decidí retirarme porque nunca quise llegar al punto en el que no me sintiera bien o empezara a experimentar problemas físicos. La conexión con el balón sigue intacta, aún la mantengo. Siempre tuve claro que quería marcharme de la forma que merezco, como el club lo merece y como quiero que los aficionados me recuerden, ya que la última imagen resulta fundamental.
Estoy muy satisfecho con esta elección, fue tal y como esperaba. No podía planear ganar la Champions porque la decisión ya estaba tomada. Al final todo salió perfecto, con la Champions y la Liga, no pudo ser mejor.
La exigencia en el Madrid
Mantener el hambre hasta el final fue clave. Además, después de ganar la Champions, al día siguiente el presidente te recordaba que hay que ir a por la próxima. Puedes celebrarlo unas horas hasta que escuchas al presi: ‘Muy bien y nos vemos el año que viene aquí otra vez, en el mismo lugar y con la misma copa’. Parece trivial, pero no te permite relajarte. En este club tienes siempre en la mente: ‘Champions, Champions, Champions’.
Kroos se señala el escudo en la final de la Champions contra el Borussia Dortmund. Europa Press
Las Champions con Zidane
Fuimos un conjunto. Había muchos jugadores destacados, pero comprendimos que, al sonar el silbato, todos quería lo mismo. Todos teníamos como objetivo ganar y ese fue el factor decisivo. También éramos muy buenos; si eres un equipo mediocre, no ganas Champions.
El Bernabéu
Esto no ocurre en muchos estadios. Genera una energía que impulsa al equipo y resta al adversario. Se lograron remontadas contra rivales considerados muy sólidos y talentosos. Ahí el Bernabéu nos dio mucho apoyo.
Lo que distingue al Bernabéu es que basta un instante para modificar el ambiente. Los rivales piensan que no desean jugar allí. El equipo ha crecido mucho al saber aprovechar esta circunstancia y hubo rivales destacados que no lograban conectar tres pases consecutivos.
La esencia del Real Madrid
Tras tantos años aquí, puede afirmarse que es un club muy humano, con un ambiente muy familiar desde dentro. Y esto siempre comienza desde lo más alto. La manera en que Florentino Pérez me recibió desde el primer día, cómo siempre me ha hablado… Y no solo a mí, sino a todos cuando visita el vestuario. Es algo que se percibe también desde fuera.
Él transmite algo muy humano y eso siempre lo he valorado en este club. He estado en muchos vestuarios diferentes aquí, varios jugadores se han ido y otros han llegado, pero eso no ha cambiado. Me he sentido muy cómodo dentro del club, muy arropado en momentos complicados, porque también hemos pasado por ellos. Y eso también lo hizo especial. Por eso este final también, porque queríamos marcharnos en lo más alto.
Eliminatoria ante el City
El equipo logró elevar su nivel, adaptándose al rival y a la importancia de cada partido. Hicieron dos encuentros muy buenos. En casa, además, nos apoyó mucho el número 8, que me gusta bastante. Ahora llegan los alemanes.

