La OCU ha indicado que en la actualidad los consumidores están abonando un sobreprecio que oscila entre el 17% y el 24% por un producto cuyo valor añadido ha dejado de existir

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido que los huevos que se promocionan en diferentes supermercados del país como “camperos” o “ecológicos”, provenientes de gallinas criadas al aire libre, no corresponden a estas características debido a que el Ministerio de Agricultura decretó en noviembre pasado el confinamiento obligatorio para evitar la propagación de la gripe aviar.
La entidad, que analizó ocho marcas disponibles en los supermercados, denunció que los consumidores están enfrentando actualmente un sobreprecio que va del 17% al 24% por un producto que ha perdido su valor diferencial. Según la OCU, mientras la docena de huevos M de suelo se cotiza a 3,03 euros, los camperos alcanzan un precio promedio de 3,77 euros, llegando a niveles históricos desde los primeros reportes del retorno de la gripe aviar en Estados Unidos.
En cuanto al etiquetado, la OCU consideró que “se viola el derecho a una información veraz”, puesto que la legislación europea autoriza mantener el etiquetado sin modificar los envases ni informar al consumidor, incluso cuando las condiciones de crianza han cambiado “drásticamente” por razones sanitarias.
En este escenario, la organización destacó como “fundamental” que las autoridades competentes actúen con rapidez para revisar y actualizar la normativa, implementar mecanismos obligatorios de comunicación y garantizar el derecho a una información veraz. Asimismo, recordaron al Gobierno la “urgencia de reducir el IVA en alimentos básicos del 4% al 0%”, siguiendo la misma línea que los recortes aplicados a la energía.
Los huevos, el alimento con mayor incremento de precio en 2025
Facua reprocha la elevación del precio de los huevos en los supermercados.
A mediados de diciembre de 2025, la organización contactó al Ministerio de Agricultura para alertar sobre la subida del precio de los huevos, impulsada por distintos factores, entre ellos el aumento en los costes de producción, el desequilibrio entre la oferta y la demanda y, en especial, el impacto de la gripe aviar.
Justamente con la aparición de la gripe aviar se aplicaron medidas como el sacrificio de millones de gallinas ponedoras y el confinamiento desde noviembre de todas las aves criadas al aire libre. Esta situación modificó notablemente la relación entre oferta y demanda, afectando directamente a los precios.
Según informó entonces la OCU, los huevos podían continuar comercializándose como camperos en los supermercados gracias a la normativa europea, que permite que, en circunstancias excepcionales como la crisis sanitaria actual, los huevos se vendan bajo estas categorías sin necesidad de cambiar el envase, el etiquetado ni el código impreso en la cáscara.
De esta manera, el consumidor sigue encontrando en el mercado huevos etiquetados con el 0 (ecológicos) o el 1 (camperos), aunque las condiciones de crianza hayan variado de forma considerable y continúa pagando un precio superior pese a que no existe una diferencia real en el método de producción, lo que genera dudas sobre la equidad en la formación de precios.
En este marco, la OCU recordó que existen antecedentes donde se ha exigido informar al consumidor sobre modificaciones en la composición o procedencia de los productos. Por ejemplo, durante la crisis de materias primas provocada por la guerra en Ucrania en 2022, se obligó a los fabricantes a notificar cualquier cambio en los ingredientes, incluso mediante etiquetas adheridas a los envases originales.

