Carolina Marín comunica oficialmente su salida del bádminton tras una carrera destacada

Carolina Marín La deportista onubense, verdadera leyenda del bádminton que superó obstáculos inimaginables, finaliza su carrera profesional debido a sus serias lesiones.

Más detalles: Carolina Marín: «La única espinita que me quedaría sería no intentar regresar, por eso estoy arriesgando mi salud y mi rodilla»

Carolina Marín ha decidido no continuar en el bádminton profesional. La jugadora andaluza comunicó este jueves su decisión de retirarse mediante un vídeo difundido en sus redes sociales. «Mi camino termina aquí,» declaró la onubense.

Carolina, la figura más destacada del bádminton español que alcanzó metas insospechadas para una deportista nacional, sufrió una grave lesión en los recientes Juegos Olímpicos de París 2024. La jugadora de Huelva se rompió el ligamento cruzado y ambos meniscos en las semifinales de aquella competición, justo cuando la final estaba al alcance de su mano, y desde entonces no ha regresado a la competición.

La Federación anunció hace unos días el esperado retorno de Marín para el Europeo que se celebrará en Huelva del 6 al 12 de abril, pero al final no se materializará ese esperado regreso de Carolina en su ciudad natal.

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Despedida llena de sentimientos

«Mi camino termina aquí. Gracias a todos, porque de una u otra manera formasteis parte de este recorrido. En este nuevo capítulo siempre llevaré conmigo los valores que me han acompañado y procuraré devolver a la sociedad todo lo que me ha brindado durante este tiempo. Ha sido una experiencia maravillosa,» escribió Carolina Marín acompañando su vídeo de despedida.

El vídeo empezó con un mensaje claro: «Mi etapa en el bádminton profesional ha concluido y por ello no participaré en el Europeo de Huelva«.

Sus palabras continuaron con revelaciones: «Quería que nos viéramos por última vez sobre la pista, pero no deseo poner en riesgo mi cuerpo por ello. Lo he dicho en muchas ocasiones y mantengo mi decisión».

«Me hubiera gustado que mi despedida como jugadora fuera diferente, pero en la vida no siempre obtenemos lo que deseamos y debemos aceptarlo. En el fondo, me despedí en una pista, en París, en 2024, aunque entonces no lo sabíamos,» contó la onubense mientras se mostraban imágenes de su lesión en los pasados JJOO.

«Este trayecto no habría sido posible sin cada persona que formó parte de mi equipo ni sin el apoyo de mi familia. Gracias por no dejarme caer nunca, por estar a mi lado y sostenerme en los momentos más difíciles. Agradezco vuestro apoyo incondicional y que no me dejarais sola,» añadió.

Carolina continuó expresando su gratitud hacia los patrocinadores, quienes comprendieron que «detrás de la imagen existe una persona».

«Deseaba que mi camino culminara en Huelva y así será. No con una raqueta en mano, pero sí en la ciudad que me vio nacer para cerrar un capítulo de muchos años. Estaré allí para corresponder a toda la energía que me habéis transmitido y para vivir una semana memorable, porque esa niña que descubrió el bádminton y soñó con ganar todo, hoy es feliz y regresa a casa,» afirmó respecto a su participación en el Europeo desde fuera de la pista.

«Dejo mi pasión sintiéndome muy orgullosa de lo alcanzado, no solo por los títulos, sino también por haber ganado el respeto del mundo deportivo dentro y fuera de la pista, y por lograr que el bádminton sea conocido, visto y practicado en mi país. No puedo pedir más,» reflexionó sobre la expansión de su deporte.

Visiblemente conmocionada, concluyó su vídeo: «Ahora comienzo un nuevo camino en el que procuraré devolver todo el apoyo que la sociedad me ha brindado y continuaré defendiendo los valores del deporte por encima de todo. Gracias por acompañarme en este viaje maravilloso,» cerró.

Una pionera sin igual

Carolina Marín representa una de las figuras más significativas en la historia deportiva de España. De Huelva al resto del mundo, rompió barreras que parecían insuperables en una especialidad casi desconocida hasta su aparición, el bádminton.

Hizo historia en un terreno tradicionalmente dominado por Asia. Una europea de un país sin tradición en esta disciplina se transformó en la amenaza principal del circuito y conquistó la atención televisiva de toda una nación al ver partidos de bádminton.

Su primer gran triunfo llegó en abril de 2014, cuando se coronó campeona de Europa en Kazán, Rusia. Apenas meses después, en agosto de ese mismo año, Carolina elevó su nivel y conquistó el oro en el Mundial de Copenhague.

La española Carolina Marín en acción durante el partido.

La española Carolina Marín en acción durante el partido. EFE

La leyenda apenas iniciaba su camino. Carolina logró encadenar tres títulos europeos consecutivos entre 2014 y 2016, culminando su carrera con siete campeonatos en total, el último obtenido en 2024. Un dominio continental sobresaliente.

Campeona mundial por segunda vez en 2015, la onubense alcanzó la cima absoluta en los Juegos Olímpicos de Río 2016. En Brasil obtuvo la medalla de oro, logrando un título olímpico histórico.

Pese a su éxito, su camino estuvo marcado por las lesiones que la llevaron a retirarse antes de tiempo. En 2019 sufrió la primera rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha, una dolencia que se repetirá tres veces a lo largo de su carrera deportiva.

Luego de una intensa recuperación, en 2021 fue su otra rodilla, la izquierda, la afectada. Esa lesión le impidió participar en los Juegos Olímpicos de Tokio cuando intentaba defender su título.

Parecía haber superado esos problemas hasta que en los Juegos de París 2024 la situación empeoró. Carolina avanzaba con paso firme y confiada hacia el oro, pero nuevamente las lesiones le impidieron continuar.

En semifinales frente a la china Bing Jiao y con la victoria casi asegurada, Marín sintió cómo su rodilla derecha se dañaba otra vez. Cayó al suelo desconsolada, llorando sin consuelo posible. En ese momento ignoraba que sería su último partido como profesional.

Ese mismo año, 2024, Carolina fue galardonada con el Premio Princesa de Asturias por su impresionante carrera deportiva, uno de los reconocimientos más prestigiosos fuera del ámbito competitivo.

Casi dos años después, sin poder regresar a la pista, Carolina tiene claro que no quiere forzar más ni arriesgar su salud por un improbable retorno. Así concluye la carrera más brillante que el bádminton español haya visto, y probablemente una de las más destacadas en la historia del deporte.

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