Kiko Méndez-Monasterio reconocido con el ‘oscar’ de comunicación política por la campaña de Vox en 2019

Actualizado Domingo,28noviembre2021-14:57

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La entrega de los Napolitan en Washington tiene como fin reconocer a los ganadores de 2020, donde se impuso el principal asesor de Abascal

Kiko Méndez-Monasterio junto a Santiago Abascal, durante un evento de VoxKiko Méndez-Monasterio junto a Santiago Abascal, durante un evento de Vox

Detrás de un líder en política siempre existe un apoyo firme, un respaldo tanto intelectual como personal. Cuando avanza con convicción, es porque sabe que su retaguardia está asegurada. Su capacidad para defender sus discursos con soltura responde a que las ideas clave están cuidadosamente preparadas, respaldadas no solo por él mismo, sino también por su equipo y, fundamentalmente, por su hombre de máxima confianza.

A lo largo de la historia, han existido apoyos con un poder incluso mayor que el de quienes encabezaban la política. Desde Richelieu hasta Godoy, pasando por Rasputin, todos ellos dieron forma a la evolución de sus superiores. No siempre fueron superiores ni sus propuestas siempre defendibles, pero su influencia fue determinante.

En España, el panorama político no difiere. Iván Redondo funcionaba como el hombre ‘no tan invisible’ del presidente Pedro Sánchez. En paralelo, Pablo Casado cuenta con un apoyo fundamental en Teodoro García Egea. Son sus figuras de confianza, los pilares que cubren sus espaldas, a veces referentes o simplemente quienes defienden sus intereses desde detrás.

Dentro del tercer partido parlamentario, surge la pregunta: ¿Quién es esa persona que aconseja, guía y protege al líder de Vox, Santiago Abascal? Kiko Méndez-Monasterio, recientemente galardonado con el Napolitan, el ‘Oscar’ de la comunicación política en el ámbito iberoamericano, por la campaña «España Viva» que catapultó a Vox en 2019. Reconocido por dicha campaña en 2020, el homenaje se llevó a cabo en coincidencia con la entrega de los premios 2021, este mes en Washington.

Según explican desde el partido, su líder cuenta con el respaldo de toda la dirección. «Mantenemos un diálogo constante y nos reunimos con frecuencia. Vox no es una sola voz, sino el resultado de múltiples voces, debates y transferencias de opiniones», afirman. Sin embargo, destaca una persona sin cargo público que es «de quienes susurran al presidente». Se trata de Kiko Méndez-Monasterio, sin duda uno de los asesores más cercanos a Abascal. Un individuo que representa al partido aunque no esté afiliado y que fue uno de los artífices clave de la victoriosa campaña electoral que logró los 52 diputados actuales de Vox.

Fiel a sus ideas y comprometido con el partido, es la mente que aporta tanto conceptos como objeciones, combinando una gran capacidad de anticipación política. Es uno de los pilares estratégicos e ideológicos de Vox, pese a no formar parte formalmente del partido. En sus análisis internos, anticipó con visión la posibilidad de un «brexit» y el triunfo de Donald Trump en las elecciones estadounidenses. Es el ‘Spin Doctor’ de Abascal, «su asesor áulico», como bromean desde el entorno presidencial.

El menor de 13 hermanos, Kiko proviene de una familia con fuerte vinculación militar, emparentado con el general Monasterio y el general Moscardó. En 1999 fue condenado en un juicio por una pelea con tres estudiantes de extrema izquierda, entre ellos Pablo Iglesias. Años más tarde coincidieron en tertulias televisivas y eventualmente en los pasillos del Congreso, él como coordinador del Grupo Parlamentario de Vox y el otro como vicepresidente del Gobierno.

El paso del tiempo enjugó tensiones y mutó las posturas, y Méndez-Monasterio se orientó hacia la reflexión y la literatura, consolidándose como una de las columnas del tercer partido en el Congreso español. Desarrolló múltiples actividades, entre ellas la escritura periodística, y fundó la empresa Tizona Comunicación, que ha acompañado a Vox incluso antes de que irrumpiera en la primera línea política. Aunque el asesor de Abascal ha propuesto muchas iniciativas internacionales —como la creación del Manifiesto de Madrid contra las dictaduras en Hispanoamérica—, es ahora desde el otro lado del Atlántico donde se reconoce su labor.

Tizona Comunicación ha recibido el premio Napolitan en Estados Unidos, considerado como los ‘Oscar’ de la comunicación política, por las campañas electorales que diseñó para Vox en 2019.

Los Napolitan Victory Awards —nombrados en honor a Joe Napolitan, pionero en consultoría política— son los galardones más prestigiosos del sector para el mundo hispanohablante. Las consultoras españolas compitieron frente a más de treinta países. Mauricio Jaitt, presidente de The Washington Academy of Political Arts & Sciences, destacó que esta edición estableció un récord de inscripciones y resaltó la calidad especial de las campañas y proyectos presentados.

El galardón recayó sobre quien «susurra» a Abascal, un individuo multifacético que no ha dudado en arriesgarse a escribir desde cuentos (‘Lo nuevo y lo triste’ o ‘Tadeo, aprendiz de pirata’) hasta una novela: ‘La calle de la Luna’, que fue reconocida por figuras como David Gistau. En este ámbito, también obtuvo varios reconocimientos de la crítica.

En 2015 asumió la dirección de La Gaceta. Además de anticipar movimientos políticos significativos como el Brexit o la elección de Trump, comenzó a denunciar lo que definió como ‘invasión inmigrante’, uno de los ejes principales en la agenda política actual de Vox.

Desde 2017 es una de las sombras en la que se apoya Abascal. Le asesora en estrategia política, comunicación y discurso, participando activamente en el lanzamiento de iniciativas como la fundación Disenso (órgano de reflexión de Vox) y el sindicato Solidaridad.

Posee su propia editorial, Homo Legens, que ha publicado en español a Scruton, Juan Manuel de Prada, Fabrice Hadjadj, RR Reno, Eric Zemmour y Anthony Esolen.

Hasta junio de 2020 ejerció como coordinador político del Grupo Parlamentario Vox en el Congreso, cargo que dejó para dedicarse exclusivamente a apoyar al presidente.

«Que venga Kiko» es una expresión habitual en el número 12 de la calle Bambú cuando surgen temas complejos o de largo plazo. Como insisten desde Vox, Kiko no es ni el único ni el más destacado, pero sin él el partido estaría notablemente debilitado.

«Se están registrando fenómenos que antes no se habían observado, y no se trata precisamente de mentiras, manipulación, noticias falsas ni demagogia… Eso es tan viejo como la política. Ahora ocurren cosas diferentes. Quienes las identifiquen con mayor rapidez tienen una ventaja considerable sobre los demás», afirmó recientemente el propio Méndez-Monasterio en una entrevista.

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