Irene Montero participará en un coloquio con el portavoz de ERC y fomenta la idea de un dúo electoral inviable

Podemos se suma a la iniciativa de Gabriel Rufián. Irene Montero intervendrá en un evento sobre la unidad de la izquierda junto al diputado de ERC, que tendrá lugar el próximo 9 de abril en Barcelona y en el que también participará Xavier Domènech, una figura destacada dentro de Comunes. Esta acción refleja que el partido morado busca romper su aislamiento para modificar la narrativa respecto a su rechazo a confluir con formaciones como Sumar o IU, lo cual le llevó a concurrir en solitario en las elecciones de Aragón y Castilla y León con resultados desastrosos. En esos comicios, logró el 0,9% y el 0,7% de los votos, respectivamente.
De hecho, Podemos aprovechó ayer la presentación de este coloquio para impulsar la idea de que Montero y Rufián podrían constituir un tándem electoral exitoso. Al menos, ambos manifiestan estar dispuestos a explorar esa posibilidad. «A mí, colaborar con Gabriel me parece una idea muy acertada», afirmó Montero en una entrevista en TVE.
No obstante, el entorno de Rufián es el primero en descartar que el evento del 9 de abril persiga tal propósito. Según estas fuentes, se trata únicamente de una «charla», sin más, y «sin intención de coalición».
Concretamente, la visión que tiene el portavoz de ERC sobre esta conversación es seguir impulsando su propuesta para crear un frente amplio que incluya a todas las izquierdas del país, también las independentistas. Es decir, no solo una alianza de ERC con Podemos. Su planteamiento consiste en unir a los morados con ERC, EHBildu, BNG y, evidentemente, IU, Sumar, Más Madrid o Comunes. Todo lo que se sitúe a la izquierda del PSOE, para evitar la competencia y conformar listas conjuntas de partidos «provincia por provincia», con el fin de frenar a PP y Vox.
La charla con Montero sería su segundo acto promocional de esta iniciativa tras haber celebrado el pasado 18 de febrero en Madrid un formato similar con Emilio Delgado, dirigente de Más Madrid. Aquella reunión pasó desapercibida para Podemos, que restó importancia tanto antes como después del evento. Además, fue el único partido que no envió a ningún representante a la Sala Galileo Galilei, donde sí asistieron dirigentes y figuras de la izquierda alternativa.
Ahora Podemos cambia de postura y se acerca a Rufián, después de unas semanas en que el diputado de ERC aparece en las encuestas como el favorito entre los votantes para ser candidato de la izquierda, y de que cada uno de sus movimientos reciba una importante cobertura mediática.
El acto se cerró antes de las elecciones de Castilla y León, pero se ha presentado ahora como un revulsivo. Montero explicó ayer que pretenden ofrecer «certezas» a los votantes y mostrar que hay personas dispuestas a «dar la pelea» y confrontar con la derecha. Para ello reivindicó la construcción de una «izquierda fuerte». «Las alianzas se irán consolidando por sí solas entre quienes aspiran a cumplir ese objetivo».

