Se dirige a tumores neuroendocrinos cuyo origen primario se localiza fuera del páncreas y que ya se encuentran en una etapa avanzada o metastásica.
Un ensayo internacional de fase III, AXINET, liderado por el hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid, ha demostrado la efectividad de un fármaco novedoso, el axitinib, en tumores neuroendocrinos extrapancreáticos con metástasis, logrando detener su progreso. Al combinarse con el tratamiento estándar, el octreótido, los resultados reflejan una mejora significativa tanto en la respuesta como en el control de la enfermedad.
El octreótido contribuye a frenar la liberación incontrolada de hormonas y otras sustancias en el organismo, lo que limita los síntomas y la actividad tumoral. El axitinib funciona bloqueando la angiogénesis, proceso clave para interrumpir el flujo sanguíneo hacia los tumores cancerosos, impidiendo así su crecimiento. La eficacia de esta terapia combinada se evaluó en el estudio con una muestra de 256 pacientes con tumores neuroendocrinos de grado 1 y 2 que no podían someterse a cirugía o que ya presentaban enfermedad metastásica. Rocío García-Carbonero, oncóloga del Hospital 12 de Octubre e investigadora principal, destaca que en esta clase de tumores la angiogénesis es esencial. “Por ello, el uso de fármacos como el axitinib, que inhiben este proceso, constituye una estrategia terapéutica fundamental”.
Los tumores neuroendocrinos surgen de las células neuroendocrinas, caracterizadas por tener funciones duales: reciben señales del sistema nervioso y responden liberando hormonas en el torrente sanguíneo que regulan diversas funciones fisiológicas, tales como la neurotransmisión, la motilidad intestinal, la absorción de nutrientes y electrolitos, así como la secreción endocrina, incluyendo la insulina, entre otras. Estos tumores aparecen cuando estas células comienzan a multiplicarse descontroladamente. Al estar distribuidas casi en todo el cuerpo, estos tumores pueden manifestarse en distintas localizaciones, siendo las más frecuentes el tracto digestivo, los pulmones y el páncreas.
Mayor control de la enfermedad y disminución del tumor
Los resultados del ensayo, evaluados de forma independiente por radiólogos ciegos al tratamiento asignado, reflejan un mejor control de la enfermedad y una respuesta tumoral superior.
Mejor control de la enfermedad: El intervalo en que los pacientes permanecieron sin progresión de la enfermedad (supervivencia libre de progresión) aumentó cerca de un 70%, pasando de 9,9 meses a 16,6 meses.
Mayor tasa de respuesta: La reducción significativa del tamaño tumoral fue mucho más alta en los pacientes tratados con axitinib, multiplicándose por cuatro, al pasar de un 3,2% a un 12,8% de respuesta objetiva.
Perfil de seguridad controlable: Aunque se observaron efectos adversos típicos de los inhibidores de la angiogénesis, como hipertensión y diarrea en algunos pacientes, los investigadores concluyeron que el perfil de toxicidad es manejable y no se detectaron nuevas señales de seguridad.
Los datos derivados de la revisión central independiente y las tasas de respuesta respaldan el potencial terapéutico del axitinib en esta población. Según la doctora García-Carbonero, “este progreso constituye un hito relevante en la búsqueda de nuevas alternativas para pacientes con tumores neuroendocrinos avanzados. El tratamiento reduce en un 30% el riesgo de progresión, prolongando la supervivencia libre de progresión en comparación con la terapia estándar. Este es el primer ensayo que evalúa los fármacos antiangiogénicos en pacientes europeos con tumores neuroendocrinos no pancreáticos y el primero en combinarlos con análogos de la somatostatina. Los resultados coinciden con los observados con otros inhibidores de angiogénesis en esta enfermedad”.
La doctora añade que continúan estudiando las muestras tumorales y sanguíneas de los pacientes incluidos en este ensayo “en busca de biomarcadores que permitan identificar a aquellos pacientes que obtienen mayores beneficios de estos tratamientos, con resultados preliminares prometedores que se esperan comunicar en un futuro artículo”.
Sobre el estudio AXINET (GETNE 1107)
Se trata de un ensayo clínico internacional, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, que abarcó pacientes mayores de 18 años con TNE extrapancreáticos G1-2 metastásicos. El estudio comparó la efectividad de 5 mg de axitinib oral dos veces al día frente a placebo, ambos administrados junto con octreótido de liberación prolongada.
Rocío García Carbonero es oncóloga del Hospital 12 de Octubre, responsable de la Unidad de Tumores Digestivos, Tumores Neuroendocrinos y Cáncer Familiar, líder del Grupo de Tumores Gastrointestinales y Neuroendocrinos del Instituto de Investigación i+12 y presidenta de la Sociedad Europea de Tumores Neuroendocrinos (ENETS).

