Ante la sugerencia de Ortega Smith, quien le instó a presentar el «modelo 347» ante Hacienda, respondió que el exdirigente había aprobado las cuentas que ahora cuestiona.

La reacción de Vox frente a las recientes acusaciones efectuadas por su antiguo líder en Castilla y León, Juan García-Gallardo, no se limita a declaraciones. El partido ha iniciado un expediente contra quien fuera vicepresidente de esa comunidad, tal como anunció el secretario general, Ignacio Garriga, quien considera que este proceso «probablemente» concluirá con la expulsión de Gallardo de Vox.
El exdirigente manifestó en una entrevista con EL MUNDO que perdió «la confianza» en Santiago Abascal al enterarse de que recibía «un tercer salario a través de un proveedor del partido, ingresado en la cuenta corriente de su esposa, por supuestos servicios de consultoría en redes sociales». Además, afirmó que «existen grandes cantidades de recursos públicos a los que accede el partido para beneficiar finalmente a un reducido grupo de personas».
Aunque Garriga explicó que el expediente contra Gallardo será resuelto por un órgano independiente dentro de la organización —el Comité de Garantías—, el número dos de Vox insinuó que confía en «la expulsión de Gallardo por calumnias y por proferir auténticas barbaridades», valoró Garriga este viernes en declaraciones a medios en Barcelona. De este modo, el enfrentamiento entre la dirección de Vox y quienes en su momento fueron figuras destacadas de la formación está garantizado.
El ex número dos de Vox respondió también al ataque lanzado por su antecesor en la Secretaría General, Javier Ortega-Smith, quien fue expulsado posteriormente del partido que contribuyó a fundar. «Garriga, espero que tu próxima filtración sea el modelo 347», escribió en redes sociales, aludiendo a la declaración anual de operaciones con terceros que deben presentar ante Hacienda autónomos y empresas con facturación superior a 3.005,06 euros.
Por su parte, Garriga no quiso entrar en detalles sobre esta insinuación relacionada con la contabilidad de Vox. «No tengo nada que añadir». El número dos del partido remarcó que las cuentas de la organización son públicas y ya han sido entregadas al Tribunal de Cuentas para su auditoría: «Estas cuentas fueron aprobadas hace cuatro días por Ortega Smith, no solo en los Comités Ejecutivos Nacionales, sino en todas las asambleas del partido». «Por ello, no hay motivo alguno para preocupación, estamos totalmente tranquilos», añadió, según informó Europa Press.
El mismo argumento defendió el secretario general del Grupo Parlamentario Vox en el Congreso, José María Figaredo, quien reiteró que detrás de las críticas de los antiguos dirigentes de Vox, que están surgiendo en cadena en los últimos días, estaría Génova —en clara referencia a la cúpula nacional del PP—. En su opinión, las acusaciones sobre presuntas irregularidades contables en Vox representan «la difusión de un rumor infundado», a pesar de que las personas que las hacen, como Ortega Smith o Iván Espinosa de los Monteros, conocen bien la estructura del partido.

