El presidente en funciones de Castilla y León y vencedor de las elecciones con el PP comenzará dentro de tres días las conversaciones para desbloquear la legislatura junto a Vox. Mantiene que es preferible gobernar en solitario, aunque formar nuevamente una coalición «no será un obstáculo». Además, exige que su partido presida las Cortes.

Presidente. ¿Y ahora qué?Ahora, como se planteó, toca sentarse a dialogar con todos para formar cuanto antes un Gobierno estable que garantice la estabilidad en Castilla y León. El PP no pondrá obstáculos a ese objetivo y movilizará todos sus recursos en ello. Se abordará el diálogo con todas las fuerzas, si bien no se contempla un pacto de gobierno con el Partido Socialista.En su última entrevista con EL MUNDO, usted defendió un Gobierno en solitario, pero Abascal ya manifestó que Vox aspira a entrar en la Junta. ¿Eso dificultará el acuerdo?El Gobierno en solitario ha dado mejores resultados y ha funcionado más eficazmente, aunque no será un inconveniente. Nuestro objetivo es que el nuevo Gobierno funcione mejor que el anterior. Pretendemos un acuerdo parlamentario, pero, si el pacto se configura como una coalición, priorizaremos los servicios públicos y la política económica.No se repetirá la dinámica de 2022 a 2024, entonces.Por supuesto, hay aspectos de esa etapa que no deben repetirse. Probablemente será necesario mayor paciencia para elaborar el pacto, reflejando en el documento cómo gestionar el día a día del Gobierno.¿Qué exige el PP a Vox para gobernar juntos, ya sea mediante un pacto parlamentario o una coalición? ¿Cuatro años de duración y la aprobación de los presupuestos?Sin duda, eso es esencial. Queremos que haya un documento presupuestario aprobado antes del verano. Esa es una condición indispensable.¿«Exigencia» en qué sentido? ¿Si no se aprueban al menos dos presupuestos no habrá Gobierno?Exactamente.No se puede obligar a nadie a permanecer cuatro años desde el principio…Aún no hemos discutido con ellos —se reunirán el miércoles— y no hemos podido plantearles esto, pero esa es la línea a seguir. Se debe garantizar un mínimo de estabilidad y establecer mecanismos para resolver internamente las dificultades. Insisto en la preferencia por un Gobierno en solitario y recuerdo los resultados electorales: se debe observar quién subió más en votos, porcentajes y escaños. La posición del PP en la negociación es ahora más fuerte que hace cuatro años.Confirmando: para que haya acuerdo tiene que existir un compromiso mínimo de estabilidad presupuestaria para dos años.Efectivamente, para dos años.¿Quién ocuparía la presidencia de las Cortes, el PP o Vox?Eso está por discutir, aunque parece lógico que quien tenga más votos presida el Parlamento. No obstante, no es un tema inamovible, pues la distribución de sillones es secundaria. En cambio, los compromisos concretos que hemos adquirido son una línea roja. El cumplimiento del programa de campaña es fundamental.En 2022, Vox consiguió una vicepresidencia y tres consejerías. ¿Sería justo repetir esa distribución en 2026?Respondo igual que respecto al Parlamento: los cargos son lo menos importante. Ellos siempre mencionan la proporcionalidad, así que deberán hacer sus cálculos…¿Entonces, no habría inconveniente en mantener ese reparto? Agricultura, Cultura e Industria?Nos sentaremos a hablarlo. Las consejerías no serán ni un problema ni una línea roja. Podrían mantenerse las mismas, aunque estamos abiertos a discutirlo. Reitero que queremos construir el proyecto. Además, he escuchado a Abascal decir que decidirán medida a medida, lo cual nos parece adecuado.Pero Pollán demanda «cambios reales» que superen el programa del PP.La prioridad es construir juntos una alternativa al sanchismo y demostrar desde aquí un modelo que pueda replicarse en otras partes de España.Vox critica que la Ley de Violencia Intrafamiliar acordada en 2022 quedó en papel mojado. ¿Se podría retomar ahora?Ellos abandonaron el Gobierno a mitad de mandato, por lo que hubo muchas iniciativas que no pudieron avanzar. No se trata de reproches entre PP y Vox. La primera estrategia sobre violencia intrafamiliar fue impulsada por Juan Vicente Herrera [ex presidente popular de Castilla y León]. Se aprobó la estrategia en 2018 o 2019, por lo tanto, no es un problema actual nuestro.¿Al negociar, prefiere tratar con el equipo de Pollán o con el de Abascal, que negocia en otras comunidades?Respetamos la decisión de Vox. Dirijo mis comunicaciones a Vox Castilla y León, pero si en las negociaciones desean sumarse representantes de la dirección nacional, no hay inconveniente. Tampoco lo hubo hace cuatro años.Y al PP de Castilla y León, ¿le molesta que Génova supervise las negociaciones?Pueden asistir o no, pero quien lidera los asuntos concretos en Castilla y León es el presidente del Partido Popular regional, que además fue el candidato.Feijóo ha reclamado rapidez en los pactos autonómicos. ¿Cree que habrá acuerdo antes del 14 de abril, día de constitución de las Cortes?Lo desconozco. Por ahora, el miércoles nos reuniremos con los representantes de Vox.El PSOE resiste e incluso mejora en Castilla y León. ¿Cómo será la relación? Aunque no se contempla acuerdo, podrían pactar algunas medidas…Diré varias cosas. Primero: el PSOE perdió un escaño en una provincia y ganó tres. Uno fue el de Podemos, otro en Soria, la provincia del candidato, que era esperable que ganara, y otro por crecimiento de población en Segovia. En resumen, subió en dos escaños, aunque el resultado aparenta ser más que real. Me gustaría mantener buena relación con todos, pero si la política que llevarán a las Cortes replica la actitud de la precampaña y campaña, será complicado, pues el insulto personal no encaja en mi forma de entender la política.¿Carlos Martínez, líder del PSOE en Castilla y León, le ha felicitado ya por la victoria?No, hasta hoy no lo ha hecho.Martínez habla de una «segunda vuelta» por falta de acuerdo con Vox. ¿Descarta usted una repetición electoral al 100 %?Mi postura es que daremos certezas a esta tierra. La gente ha pedido diálogo y acuerdos. Desde el PP de Castilla y León, pondremos todo de nuestra parte para entendernos y lograr estabilidad, ya sea con pacto externo o interno, con al menos dos presupuestos aprobados. Eso considero imprescindible.Vox pierde influencia en áreas urbanas, mientras que el PP crece. ¿Qué ha cambiado?Hemos transmitido un mensaje de normalidad y modernidad. La sociedad demanda diálogo, discrepancias y debate sin insultos. El PP ha ofrecido gestión eficaz, estabilidad en estos cuatro años y normalidad.El PP ha avanzado con fuerza en regiones afectadas por incendios. ¿Qué explica este cambio?La población ha valorado lo realizado y la situación vivida. Fueron circunstancias meteorológicas excepcionales y se aportó todo el esfuerzo posible. Incluso reforzaremos tanto la gestión de incendios como la de la recuperación posterior. Mientras no concluyeron los incendios, ya trabajábamos en el plan de recuperación. Quien visite Sanabria puede comprobar que es una de las zonas más atractivas del país. En Las Médulas, lo dañado está totalmente recuperado. Las lluvias y nevadas recientes favorecerán la pronta recuperación de pastos y monte bajo. Aunque la zona forestal costará más restaurar.Esto implica que la política forestal tendrá prioridad en esta legislatura.Cierto. Es un área a la que siempre hemos dedicado un gran esfuerzo. Hay que entender que los incendios forman parte de un ciclo, por lo que el Estado debe tomarlo en serio. Se debe reforzar no solo la UME, sino todo el operativo de apoyo a las comunidades autónomas. Podría ocurrirle a cualquier otra región. El Ministerio de Transición Ecológica debe brindar ayuda cuando sea necesaria.Si se extrapolan los resultados autonómicos a las generales, el PP perdería cinco escaños y Vox ganaría seis. ¿Le preocupa?En nacionales siempre logramos mejores resultados que en autonómicas. Alberto Núñez Feijóo obtendrá un excelente resultado, y confío en que el PP mantenga o supere sus diputados nacionales de 2023. Fuimos la segunda organización territorial en número de escaños y porcentaje de votos. Feijóo ha demostrado durante esta campaña conectar perfectamente con los castellanos y leoneses.¿Esta campaña fue un ensayo para lo que Feijóo debería hacer en las generales? ¿Hablar de «certezas» y gestión moderada, evitando discursos inflamatorios y el juego de Vox?Sí, puede considerarse así. Hemos querido centrarnos en cuestiones concretas de Castilla y León, dejando de lado el ruido y confrontaciones. Feijóo no solo presentó el programa del PP regional, sino también hizo compromisos claros para cada provincia: flexibilizar la normativa sobre saneamiento ganadero o conectar la autovía de Ávila con la A-6 hacia Valladolid. Estos anuncios específicos fueron bien recibidos y valorados.Hablando de certezas, ¿qué impacto tuvo la guerra de Irán en el voto de Castilla y León? ¿Hubo voto refugio hacia el PP?Todavía no se sabe. Las encuestas postelectorales nos ofrecerán datos. Puedo decir que, frente a quienes llevaban una pancarta con «No a la guerra», nosotros ofrecimos soluciones y hechos concretos. El Gobierno que surgirá tras las elecciones del 15 de marzo no será efímero. Ignoramos la duración del conflicto, pero asumiremos la gestión de servicios públicos y una política económica adecuada.El gasóleo agrícola se disparó con la guerra, y el campo, que criticaba al PP por Mercosur, votó mayoritariamente al PP. ¿Influyó más la economía que la ideología?Probablemente no ideología; sí economía. Las zonas rurales siempre han sido un baluarte del PP y lo seguirán siendo.¿Qué opina de las purgas y conflictos internos recientes en Vox? Iván Espinosa de los Monteros ha lanzado una web para solicitar un congreso extraordinario, con firmas de Ortega Smith, Malena Nevado, Juan Luis Steegmann, Rocío Monasterio, Rubén Manso, José Ángel Antelo, entre otros.Respeto los problemas internos de cualquier partido. Solo pido que eso no afecte la formación de gobiernos en negociación. Su ex vicepresidente Juan García-Gallardo declaró que, si Vox resultaba inútil tras las elecciones, habría que considerar crear otro partido. ¿Teme que estas disputas afecten a las negociaciones con Carlos Pollán?Espero que no. Cada uno debe interpretar los resultados electorales sin engaños, ya que la ciudadanía demanda tranquilidad para hacer bien las cosas.El propio García-Gallardo admitió que la llegada de menores extranjeros no acompañados fue el «pretexto» de Vox para dejar el Gobierno presidido por usted.Lo he afirmado en varias ocasiones. Así fue, y coincido plenamente con Juan.¿Por qué se apartaron los cargos de Vox de la Junta entonces?Lo he mencionado durante la campaña: creo que hubo un legítimo interés de su partido para crecer. Sin embargo, parece que no lograron ese crecimiento esperado…
La primera reunión con Vox, el día 25: «La sociedad lo demanda»
Alfonso Fernández Mañueco iniciará la próxima semana sus encuentros para intentar sellar un acuerdo de gobernabilidad. El primero tendrá lugar en las Cortes el miércoles a las once de la mañana con los representantes de Vox, mientras que el jueves se prevén reuniones con Soria Ya, Por Ávila, UPL y PSOE. El presidente en funciones de la Junta ha dejado claro a todos que el PP ganó con contundencia: «Es necesario responder a las demandas de la sociedad».

