El delantero brasileño, que estará fuera de los campos de juego casi un año, habita en una zona donde residen varios miembros de la plantilla del Real Madrid.
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La residencia de Rodrygo Goes en Madrid refleja su estatus como figura destacada del Real Madrid. El atacante brasileño optó por establecerse en La Moraleja, una de las urbanizaciones más selectas y costosas de España, reconocida por sus chalés exclusivos, calles silenciosas y vigilancia privada.
Dentro de este entorno compuesto por futbolistas, empresarios y personajes públicos se encuentra su mansión, valorada en 10 millones de euros. Esta vivienda de estilo contemporáneo resalta por tres aspectos principales: una arquitectura con grandes ventanales, un spa privado al nivel de un centro especializado y una piscina climatizada para su uso durante todas las estaciones.
La propiedad se distribuye en dos plantas principales, sumando además una zona de sótano y áreas de servicio. Desde el exterior, llama la atención su diseño moderno: líneas rectas, formas cúbicas y una fachada donde el vidrio domina por completo.
Los ventanales amplios garantizan la entrada abundante de luz natural, integrando el interior con el jardín y difuminando los límites entre ambos espacios. La parcela, amplia, ha sido organizada para asegurar que la casa tenga siempre vistas despejadas hacia el verde y la piscina.
El núcleo de la vivienda es un amplio salón de planta abierta con orientación al jardín. En este espacio se combinan una zona con sofás grandes, un rincón para la televisión y un comedor que permanece integrado visualmente.
Rodrygo se lamenta durante el partido contra el Elche. EUROPA PRESS
El estilo decorativo sigue la tendencia de las residencias de lujo más actuales: colores neutros, suelos uniformes, mobiliario diseñado cuidadosamente y escasez de elementos saturados, de modo que la amplitud y la iluminación toman protagonismo. Este salón conecta directamente con la cocina, separada únicamente por elementos livianos o por una isla central.
La cocina constituye otro punto relevante en la vivienda. Está completamente equipada con electrodomésticos de última tecnología, presenta un diseño minimalista, con superficies lisas, almacenamiento escondido y encimeras elaboradas con materiales de alta calidad.
La isla central funciona simultáneamente como área de trabajo y barra para desayunos o comidas rápidas, facilitando la rutina habitual de un futbolista. La impresión general es la de un hogar pensado para vivir con comodidad, pero también para recibir invitados y celebrar encuentros en un ambiente cuidado.
La diferencia principal respecto a una vivienda estándar radica en la zona de bienestar. Rodrygo dispone de un spa privado en la planta baja, diseñado para apoyar la recuperación física y la relajación tras partidos y sesiones de entrenamiento. Este espacio integra áreas de agua, componentes de hidroterapia, un sector de descanso y una pequeña sauna o baño de calor.
Adyacente al spa, se sitúa el gimnasio doméstico, equipado con máquinas cardiovasculares, área de pesas y espacio dedicado a estiramientos y ejercicios funcionales, permitiendo al jugador completar rutinas específicas sin salir de casa.
La zona de dormitorios se extiende en la planta alta, de carácter más privado. El dormitorio principal sobresale por su amplitud, la luz que aportan los ventanales y la presencia de un vestidor amplio, diseñado para organizar tanto ropa de uso diario como equipaciones deportivas.
El baño en suite sigue la línea de sobriedad y calidad del resto del diseño, con una ducha de gran tamaño, materiales selectos y una disposición pensada para el uso cotidiano. Las habitaciones adicionales, destinadas a familiares y visitantes, completan esta zona más reservada.
En el exterior, el jardín se concibe como una prolongación del salón principal. Cerca de la salida se ha habilitado un porche cubierto que funciona como salón exterior, equipado con mesa para comidas, sofás para exteriores y vistas directas hacia la piscina. Esta última está climatizada, permitiendo su uso más allá de los meses más cálidos, y rodeada por una pequeña área de solárium con tumbonas.
La vegetación que rodea la propiedad, los sistemas de cerramiento y la seguridad propia de La Moraleja aseguran la privacidad que un futbolista de este nivel requiere. En conjunto, la vivienda de Rodrygo en esta urbanización exclusiva de Madrid es mucho más que un simple lugar para dormir: es un centro integral de vida, trabajo y descanso, adaptado a un jugador que se encuentra en la élite.

