Meghan Markle no ha llevado el anillo de compromiso de príncipe Harry durante un mes: las razones detrás de esta decisión

La duquesa de Sussex asistió a un evento benéfico en Los Ángeles y captó todas las miradas por un detalle que no pasó inadvertido

Kelly Zajfen y Meghan Markle

La más reciente aparición pública de Meghan Markle volvió a situarla en el centro de atención mediática. La duquesa de Sussex participó en una gala benéfica realizada en Los Ángeles, mostrando una actitud amable y sonriente, compartiendo una imagen de complicidad con su amiga Kelly Zajfen. No obstante, más allá de su disposición relajada, hubo un detalle que llamó la atención: la ausencia en su mano de su emblemático anillo de compromiso y de su alianza de eternidad entregada por el príncipe Harry.

No es la primera vez que la actriz decide prescindir de estas piezas tan significativas. En las semanas recientes, Meghan ha optado por un estilo más sobrio, llevando únicamente su anillo de bodas dorado. Esta preferencia ya se había notado en ocasiones anteriores, como durante su viaje a Jordania a principios de año, además de otras apariciones públicas recientes.

(Reuters)

¿Por qué Meghan Markle no muestra su anillo de compromiso?

La última oportunidad en la que se distinguió claramente su anillo de compromiso fue en febrero, cuando la pareja asistió a un partido de estrellas de la NBA en el Intuit Dome, ubicado en Inglewood, California. Desde ese momento, la ausencia de la joya ha generado varias especulaciones, incluyendo la posibilidad de que la pieza esté siendo modificada nuevamente. Esto no sería algo inusual, dado que, según distintas fuentes, el anillo ha sufrido varias alteraciones desde su confección en 2017.

El príncipe Enrique y su

El anillo de compromiso de Meghan Markle no es una joya común. Fue concebido a pedido del propio príncipe Harry por la firma Cleave & Company, una casa histórica vinculada a la reina Isabel II. En su diseño, el duque de Sussex cuidó cada detalle, incorporando un gesto simbólico hacia su madre, la Diana de Gales.

Tal como él contó en sus memorias, Spare, quiso rendir tributo a Diana añadiendo diamantes provenientes de una de sus pulseras. Además, narró el diálogo con su hermano: “Le pregunté si podía tener el brazalete y le expliqué para qué lo quería”. Añadió: “No recuerdo que dudara ni un segundo en dármelo. Parecía que le agradaba Meg”. El diseño original del anillo consistía en una banda de oro amarillo con tres diamantes, uno central de Botsuana —un lugar fundamental en la historia de amor de la pareja— y dos engastados de la colección personal de Diana. Fue precisamente con esta joya con la que Harry se arrodilló en el jardín de Nottingham Cottage, en el Palacio de Kensington, para pedirle matrimonio a Meghan.

Kelly Zajfen y Meghan Markle

Desde aquel momento, el anillo ha experimentado varias modificaciones. En 2019, durante el desfile Trooping the Colour, Meghan mostró una versión alterada que presentaba una banda más delgada y pequeños diamantes incrustados. En ese mismo año, también estrenó un anillo de eternidad con diamantes libres de conflicto y tres piedras de nacimiento, que representaban a la pareja y a su hijo, Archie Mountbatten-Windsor.

Las transformaciones parecen no haber cesado. En 2022, durante los Juegos Invictus en La Haya, se especuló sobre una nueva variación del diseño, esta vez con diamantes adicionales alrededor de la piedra central. Un año más tarde, en 2023, el anillo desapareció nuevamente por un tiempo en público, lo que fue interpretado por algunos como una posible reparación por alguna piedra suelta. Más recientemente, en 2025, ciertos observadores notaron un cambio en el corte del diamante central, que parecía pasar de un diseño tipo cojín a uno de corte esmeralda, tras aparecer en un adelanto de un proyecto audiovisual de Meghan. Este aspecto reavivó el debate sobre si se trataba de una nueva versión del anillo o simplemente de una réplica para proteger el original de daños.

La historia de esta emblemática joya está profundamente conectada a la relación entre Meghan Markle y el príncipe Harry, quienes formalizaron su compromiso mediante una boda celebrada el 19 de mayo de 2018 en la Capilla de San Jorge. Desde entonces, cada aparición —o ausencia— del anillo continúa despertando interés y especulaciones, confirmando el impacto mediático que rodea a la pareja.

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