Bruselas y Kiev intentan mantener vivo el proceso extendiendo al menos las negociaciones técnicas mientras persiste el veto húngaro a la membresía de Kiev.
La Comisión Europea ha mantenido de manera informal el procedimiento de adhesión para Ucrania con el objetivo de continuar las conversaciones a pesar de la fuerte oposición de Budapest a la incorporación de Kiev al bloque de 27 miembros.
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El avance técnico dentro de los grupos de trabajo necesarios para completar los pasos conforme a las reformas de la UE ha estado bloqueado por Hungría durante más de un año, lo que ha provocado que Ucrania apenas haya progresado desde que obtuvo el estatus de candidato. Sin embargo, el martes la Comisión afirmó que seguirá con las conversaciones técnicas, aunque sea de manera informal.
Esta decisión busca mantener el impulso del proceso, pero no altera los obstáculos estructurales que enfrenta Ucrania debido a la firme oposición de Hungría.
«En un momento en que Europa está presionada tanto por el Este como por el Oeste, no podemos permitirnos perder tiempo. Y no lo estamos haciendo», declaró la comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, tras una reunión en Bruselas el martes por la mañana.
«Ahora los seis grupos están abiertos de forma informal», agregó. «Ahora tenemos una lista clara de tareas por cumplir.»
El año pasado, en su informe anual sobre el proceso de ampliación, la Comisión indicó que Ucrania estaba lista para abrir los grupos fundamentales pero no logró iniciar estas negociaciones.
Actualmente, la Comisión anuncia que abrirá los seis grupos, aunque de manera informal, abarcando reformas internas, presupuesto y justicia. Cada grupo agrupa varios capítulos. En total, las negociaciones para la adhesión a la UE se organizan en torno a 35 capítulos de política diferentes.
Según Kos, esta modalidad informal permitirá a Ucrania continuar con las reformas necesarias para alinearse con las normas y estándares de la UE a pesar del complejo entorno político. El objetivo es avanzar en el mayor número posible de pasos para facilitar la aprobación formal una vez que se levante el veto, aunque sin fijar una fecha concreta.
«Debemos distinguir entre los dos pilares del proceso de adhesión», señaló Kos. «Uno corresponde al trabajo técnico, que realizaremos ahora. El otro es el proceso decisorio dentro de los Estados miembros.»
El viceprimer ministro ucraniano para la Integración Europea, Taras Kachka, afirmó que aunque sea “informal”, esta es una posición “de facto” de todos los miembros de la UE.
“Este paso representa una revolución real de manera muy europea”, indicó, subrayando que se ajusta a la “realidad actual” y demuestra la “creatividad de la UE manteniendo las reglas”.
Ucrania presiona para que la UE se comprometa a una fecha de adhesión tan pronto como en 2027, como parte de sus negociaciones de paz en curso, mientras que el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy considera la membresía un pilar “esencial” para las garantías de seguridad futuras.
No obstante, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, manifestó el mes pasado que la UE no puede asegurar una fecha, y que los Estados miembros, cuya aprobación unánime es necesaria, han pedido opciones más realistas.

