Sánchez califica de «salseo» la postura de Sumar y resuelve con un decreto cuya aprobación no está asegurada

El presidente Sánchez, este viernes en el Palacio de Moncloa tras el Consejo de Ministros extraordinario.

Los cinco ministros de Sumar no participaron en el inicio del Consejo de Ministros como forma de manifestar su protesta ante el texto de un decreto.

Pedro Sánchez restó importancia al desacuerdo, calificándolo como «salseo» y resolvió la situación presentando un segundo decreto que incluye las propuestas de Sumar.

La aprobación del decreto sobre el alquiler se presenta complicada, ya que Junts y PNV no garantizan su respaldo parlamentario.

Sumar negoció la exclusión de la moratoria de desahucios del decreto para facilitar el apoyo de Junts.

No se recuerda un episodio en que una parte del Gobierno se haya negado a asistir al Consejo de Ministros por discrepar del texto de un decreto que se debía aprobar.

Lo más semejante ocurrió hace casi un año, cuando Pedro Sánchez detuvo una reunión del Gobierno donde se discutía con Sumar sobre el gasto militar.

En aquella ocasión, Sánchez les preguntó directamente si deseaban continuar en el Gobierno, poniendo fin a la discusión.

Este viernes, los cinco ministros de Sumar optaron por no entrar al Consejo y Yolanda Díaz mantuvo negociaciones durante dos horas con Sánchez.

No obstante, para el presidente del Gobierno esto representa solo un «salseo» mediático.

Durante la rueda de prensa donde presentó el plan del Ejecutivo para afrontar las consecuencias de la guerra en Irán, Sánchez se negó a ofrecer detalles sobre este hecho inusual.

De hecho, minimizó la situación y aseguró que forma parte del diálogo habitual en un Gobierno de coalición, sin parecer darle mayor relevancia.

Incluso se preguntó, de manera retórica e irónica, si existe una duración fija para los consejos. En realidad, no hay hora de finalización establecida, pero sí un inicio puntual a las 9:30, cuando los ministros ya se encuentran en la sala, como ha sido la práctica semanal durante años.

Para concluir el conflicto con sus socios de Gobierno, Sánchez optó por una solución que, según sus propias palabras, reduce a un mero gesto político la negativa de los cinco ministros de Sumar.

Se aprobará un segundo decreto con las propuestas de Sumar para limitar el precio del alquiler, medida que otros aliados parlamentarios como Junts y PNV rechazan. En consecuencia, la aprobación será principalmente simbólica, ya que su convalidación parece poco probable en la actualidad.

«No contamos con el apoyo de los grupos» para su convalidación, afirmó Sánchez, anticipando un desenlace negativo para esta norma que representaba una línea roja para Sumar. Además, se pospone su votación hasta «dentro de un mes», aunque el decreto del Gobierno se someterá a votación el próximo jueves.

No es la primera vez que Sánchez actúa de manera similar. Hace algo más de un año pactó con Podemos un decreto sobre impuestos a la banca a cambio de su respaldo a otra medida, consciente de que no se aprobaría por falta de apoyo. De hecho, aquella norma decayó por ausencia de respaldo.

Asimismo, Sánchez volvió a comprometerse a presentar los Presupuestos en el Congreso, promesa que viene haciendo desde 2023 sin cumplirla, utilizando diversas excusas o directamente sin argumento alguno.

Ahora asegura que el retraso se debe a la guerra en Irán que comenzó hace 19 días. Por supuesto, en esta ocasión no especificó plazo para esa aprobación en el Consejo de Ministros.

Fuentes de Sumar aseguran que, a pesar del choque registrado hoy en el Consejo de Ministros extraordinario, nunca han considerado abandonar el Gobierno.

También explican que ha habido negociaciones con Junts y PNV para intentar lograr su apoyo al decreto impulsado por ellos. El ministro Ernest Urtasun ha conversado concretamente con Míriam Nogueras, quien no garantiza su voto.

No obstante, Junts manifestó el jueves a Sumar su disposición a dialogar sobre vivienda. Por su parte, el PNV no tiene inconvenientes en aprobar un decreto respecto a este tema que contemple sus demandas.

Para facilitar el posible respaldo de los nacionalistas catalanes, Sumar excluyó la moratoria de desahucios del decreto, dado que Junts ya la rechazó.

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