Dolors Montserrat calificó a Sánchez como un paria europeo y un segundo Orban que dificulta la unidad de la UE.

La secretaria general del PPE afirma que el presidente del Gobierno traslada «la polarización de España hacia la Unión Europea», y que Ribera junto con los socialistas intentan a toda costa mantenerlo «unos meses más agonizando en Moncloa».

Dolors Montserrat: "Sánchez es un paria en Europa, un segundo Orban que pone frenos y obstáculos a la unidad de la UE"

Dolors Montserrat (San Sadurní de Noya, 1973) atiende a EL MUNDO en plena conmemoración del 50 aniversario del Partido Popular Europeo, un festejo que incluyó el importante acto celebrado el pasado miércoles en Bruselas y al que acudieron destacados líderes populares, tanto actuales como antiguos. Es la «gran formación» de la Unión Europea, la que «ha transformado Europa» y que posee una «influencia notable» en la Comisión Europea, en el Consejo y en el Parlamento, explica la número 2 del PPE y mano derecha de Alberto Núñez Feijóo en la capital comunitaria. Además, está muy próxima al presidente del partido, Manfred Weber, y mantiene reuniones habituales con la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. En definitiva, probablemente sea la política española con mayor y mejor red de contactos en el entorno comunitario.

¿Cómo se presenta el Partido Popular Europeo en su 50 aniversario?Somos el principal partido europeo y actualmente contamos con mayor influencia que en la pasada legislatura y en muchas otras, cuando dependíamos más del Partido Socialista Europeo. En el pasado teníamos sólo cinco primeros ministros; hoy llegamos a 13. Y confío en que pronto alcancemos 15 sumando a España y Hungría.Los socialistas les acusan reiteradamente de romper la coalición clásica europea que ha sustentado la UE y de cerrar cada vez más acuerdos con la extrema derecha. ¿Cuál es su valoración ante estas críticas y el giro del PPE?El partido socialista no está percibiendo el mensaje de las urnas, tampoco comprende lo que la ciudadanía demanda, convirtiéndose en un partido inflexible. Tomemos el pacto migratorio como ejemplo. Llevamos diez años debatiendo sobre ello. Es necesario proteger nuestras fronteras y combatir a las mafias que explotan la tragedia humana de la inmigración. Ya basta con que estas organizaciones determinen quién entra en Europa. No podemos generar un efecto llamada, como está haciendo Sánchez mediante una regularización masiva. Sánchez va en dirección contraria a Europa. Otro caso: la situación en Irán y el aumento de precios. Ursula [Von der Leyen] recomendó la semana pasada a todos los países reducir al máximo los impuestos sobre la producción energética y los combustibles. España todavía no ha actuado.Se esperan medidas para el viernes.Sí, casi dos semanas después. La ciudadanía observa que somos un partido fiable y serio, mientras que Sánchez únicamente ha sabido exportar la polarización desde Cataluña al resto de España y ahora también a Europa.¿En qué sentido se ha trasladado esta polarización a Europa?Existen varios ejemplos. Desde la regularización masiva mencionada que contradice el pacto migratorio, hasta apartarse de la estrategia común de nuestros socios de la OTAN en materia de gasto en Defensa. También en el caso de Huawei: mientras la Comisión Europea advierte a todos los gobiernos que no firmen acuerdos estratégicos de seguridad y datos con esta empresa, el Ejecutivo español lo hace. Además, es un gobierno que recibe elogios de Hamás y del régimen iraní. Sánchez es un paria en Europa, un segundo Orbán, alguien que ralentiza y entorpece la unidad europea.¿Considera que lo sucedido la semana pasada, con la vicepresidenta Ribera criticando a Von der Leyen, el mensaje de António Costa y algunos eurodiputados socialistas sugiriendo una posible moción de censura contra la presidenta, ha sido coordinado desde Moncloa?El socialismo europeo atraviesa una de sus etapas más débiles, sin apenas poder ni influencia. Sólo gobiernan en Malta, España y Dinamarca.En Dinamarca el socialismo es diferente.Efectivamente. Ribera debería defender a Europa en vez de defender a Sánchez. Actualmente, Ribera actúa como un mero soldado en la misión de Sánchez, que consiste en prolongar su permanencia unos meses más agonizando en Moncloa.Pero las presiones socialistas lograron que Von der Leyen modificara su discurso sobre el viejo y el nuevo orden mundial. Lo que afirmó el lunes ante los embajadores de la UE y lo que mantuvo el miércoles en el Parlamento difiere bastante.Los socialistas tergiversaron las declaraciones de Ursula von der Leyen, y lo he dicho desde el principio. Ursula nunca expresó que quisiera cambiar el orden mundial, sólo afirmó que éste ha cambiado. Eso es un hecho objetivo, y los socialistas quisieron manipularlo. ¿Con qué propósito? Como he dicho: para polarizar y sostener a su soldado Sánchez algunos meses más en Moncloa. Más aún, si se presta atención al discurso de Ursula, expresó exactamente lo mismo, palabra por palabra, sobre Irán.¿Se refiere a la afirmación de no derramar una lágrima por el régimen iraní?Así es. Dijo eso para remarcar que no estaba alterando su mensaje. Manipularon sus palabras, tal como Sánchez y su entorno suelen hacer: manipular y mentir.Desde el Gobierno sostienen que el ‘No a la guerra’ les ha fortalecido y que Europa les sigue en esta cuestión. ¿Está de acuerdo?Las urnas han hablado claramente este mismo domingo en Castilla y León. Y en los últimos cuatro años también: de las últimas 12 elecciones, el Partido Popular ha ganado diez. No existe un respaldo al proyecto de Sánchez. Lo que debería hacer este señor, después de ver todos estos resultados electorales, es convocar elecciones. Cualquier demócrata y líder europeo en cualquiera de los 27 Estados miembros ya habría convocado elecciones. Y no ahora, sino hace tiempo, dadas las situaciones de corrupción y la pérdida de apoyo ciudadano.¿Desde el PP contemplan la posibilidad de un adelanto electoral en España? Porque, de no ser así, queda más de un año para los próximos comicios.Esa decisión está claramente en manos de Sánchez, pero los españoles no merecen un mal gobernante ni un mal presidente. España es un gran país, lo dicen aquí, y me siento muy orgullosa de ser española. Sin embargo, padecemos el peor Gobierno de nuestra historia democrática.

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