El actor compartió en el programa de Antena 3 su perspectiva sobre las escenas más complejas en la ficción, detallando las técnicas y obstáculos que enfrenta al interpretar momentos de llanto

La presencia de Megan Montaner y Rodolfo Sancho en el plató de El Hormiguero marcó el cierre de una semana intensa con motivo del lanzamiento de la segunda temporada de la serie Entre Tierras, disponible en Atresplayer desde el 15 de marzo. Ambos actores aprovecharon su participación para revelar tanto detalles de la producción como vivencias personales vinculadas a su trabajo en la ficción.
Esta nueva etapa de Entre Tierras sitúa a los personajes veinte años después de los sucesos de la primera temporada y exige que sus protagonistas interpreten a agricultores, razón por la que tanto Montaner como Sancho explicaron que para prepararse tuvieron que aprender tareas propias del campo, como conducir un tractor o manejar una segadora gigante. Montaner recordó que durante el periodo de aprendizaje “le fue fácil adaptarse rápido”, ya que en su infancia su abuelo solía llevarla.
Durante la entrevista conducida por Pablo Motos, Megan Montaner se mostró sincera sobre una dificultad particular que enfrenta en su profesión: gritar mientras actúa. A la actriz de 38 años le cuesta “muchísimo” gritar en una escena, ya que su voz tiende a irse hacia adentro, lo que considera “una especie de tara” en la que está trabajando porque, de no controlarlo, se queda afónica rápidamente. Este reconocimiento de una debilidad actoral, expresado con transparencia, se suma a otras confesiones personales hechas durante el programa.
Entre abejas y emociones
En esta misma línea, la protagonista describió su reacción ante las abejas durante el rodaje de la ficción. Al ser consultada por Motos, Montaner explicó que no tiene un miedo extremo a estos insectos, pero si una abeja se le acerca demasiado, prefiere quedarse quieta.
Rememoró cómo, en los campos de lavanda de Brihuega, “estaban llenos de cientos de miles de abejas y el ruido era impresionante, muy fuerte”; en una ocasión anterior, aunque permaneció inmóvil, llegó a ser picada. Sin embargo, aclaró que durante la filmación de la serie no fue atacada por ninguna abeja.

Ambos actores abordaron la cuestión de qué resulta más complejo en términos de interpretación, si simular la risa o el llanto. Rodolfo Sancho afirmó que “llorar es más complicado”, debido a que en la vida real “nadie quiere llorar”, y el problema aparece cuando, al inicio de la grabación, el actor debe forzar el llanto. Sancho compartió un truco clásico del teatro: “Antiguamente los actores de teatro decían que te tiraras de un pelo de la nariz y verás cómo lloras”.
Megan Montaner, por su lado, contó que al principio de su carrera solía quedar atrapada en la emoción tras rodar escenas de llanto, necesitando un tiempo para recuperarse, en especial durante su etapa en El Secreto de Puente Viejo, donde pasaba “12 horas llorando”. Con el tiempo, Montaner aseguró haber aprendido a controlar estos sentimientos, elaborando técnicas para evitar profundizar demasiado en la emoción y así poder salir de ella tras finalizar la toma.
Anécdotas en el circuito
A lo largo de su participación, Rodolfo Sancho compartió varias anécdotas vinculadas a su trayectoria profesional y experiencias personales. El actor recordó un instante incómodo vivido con el piloto Jorge Lorenzo durante una visita al circuito de Laguna Seca en California junto a David Bisbal y Ángel Nieto.
Sancho narró que, tras observar los entrenamientos de MotoGP muy cerca, le comentó a Lorenzo “es que vais que os matáis”, frase que, según el actor, “no se le puede decir a un motorista”. Además, contó que durante esa misma visita coincidió con Tom Cruise, a quien vio descender de un helicóptero en el circuito.
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Tanto Montaner como Sancho destacaron la dureza de su trabajo como actores y la manera en que los nuevos episodios de Entre Tierras profundizan en las historias de sus personajes, quienes deben afrontar pérdidas, encarar cambios familiares y profesionales, y superar nuevos desafíos en el ámbito rural.

