El estudio, efectuado por expertos en anatomía patológica y oncología, fue coordinado por Belén Pérez-Mies, investigadora del Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (CIBERONC) en el Hospital Universitario Ramón y Cajal
Un estudio conjunto del área de Cáncer del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERONC) ha identificado un biomarcador clave para la gestión del cáncer de endometrio. El artículo, publicado en el International Journal of Gynecological Cancer, muestra que la multiplicación del gen MDM4 es un indicador confiable de riesgo de recaída en pacientes con carcinoma endometrio de bajo grado y en fases tempranas.
La investigación, llevada a cabo por especialistas en anatomía patológica y oncología, fue coordinada por Belén Pérez-Mies, investigadora del CIBERONC en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. Este trabajo partió de la tesis doctoral de Esther Moreno y contó con la colaboración de otros grupos, incluyendo a investigadores del Hospital Universitario La Paz de Madrid.
El cáncer de endometrio es el tumor ginecológico más habitual en países desarrollados y, aunque la mayoría de los casos de bajo grado tienen un pronóstico favorable, entre un 10 y un 15% de las pacientes presentan recaída tras el tratamiento inicial, por lo que anticipar qué pacientes pertenecen a este grupo de riesgo representa un reto clínico.
“Se determinó que la amplificación del gen MDM4 funciona como un predictor de riesgo. Se detectó en el 16,7% de los tumores estudiados, pero su incidencia fue considerablemente mayor en las pacientes que recayeron (28,9%) versus las que no (4,5%)”, destaca el equipo investigador.
La investigación examinó el comportamiento de este gen, cuya función principal consiste en inhibir una proteína conocida como ‘el guardián del genoma’ debido a su capacidad para evitar el desarrollo del cáncer.
Al amplificarse este gen, la célula pierde el control regulador, permitiendo que el tumor se torne más agresivo y propenso a reaparecer, explicó Belén Pérez-Mies en una nota difundida este miércoles por el Instituto de Salud Carlos III, entidad a la que pertenece el centro de investigación biomédica en red.
Un aspecto esencial para la práctica clínica es la concordancia del 100% encontrada entre la biopsia inicial y la cirugía definitiva, lo cual facilita a los especialistas conocer el perfil de riesgo de la paciente con antelación, incluso antes de la intervención quirúrgica.
Además, el equipo investigador resaltó que la detección se realiza mediante una técnica estandarizada y accesible en la mayoría de los laboratorios de patología, asegurando así una aplicación sencilla e inmediata en hospitales para optimizar el manejo personalizado de la enfermedad.

