Los analistas modifican sus previsiones: eliminan bajadas de tasas en 2024 y anticipan dos incrementos hasta diciembre

Las expectativas sobre que el Banco Central Europeo (BCE) reduzca este año los tipos de interés para estimular el crecimiento económico en la eurozona se debilitan tras el estallido del conflicto en Oriente Medio. La confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán ha elevado el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, poniendo en riesgo un aumento de la inflación en la eurozona luego de que el guardián del euro hubiera logrado contenerla cerca del objetivo del 2%.
Por ahora, se prevé que el Consejo de Gobierno del eurobanco no realizará cambios en su reunión de este jueves, manteniendo los tipos de interés de los depósitos bancarios en el 2%, así como los tipos para las subastas semanales de financiación en el 2,15% y los préstamos a un día en el 2,40%, según las expectativas de los analistas.
En cuanto a futuras reuniones, descartan reducciones durante este año, opción que antes consideraban, enfocándose en cambio en dos incrementos de tasas que dependerán de la duración del conflicto. “Anticipamos que el BCE mantenga el tipo de depósito en el 2% por sexta reunión consecutiva, destacando la creciente incertidumbre geopolítica y adoptando una postura más restrictiva, sin modificar inmediatamente la política monetaria”, pronostica Konstantin Veit, gestor de carteras en Pimco.

De manera similar, los analistas de Renta4 Banco opinan que el guardián del euro “mantendrá los tipos en el 2%” y señalan que, aunque reconocen que el mercado ha descartado la posibilidad de rebajar los tipos en 2026, que se consideraba antes del conflicto, y ahora prevé dos incrementos en este año, “no vemos justificación para subir los tipos en respuesta a un shock de oferta, ya que esto podría implicar repetir errores pasados”.
Se refieren a las subidas de tipos ejecutadas por el entonces presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, en 2008 y 2011, que respondieron a los aumentos en los precios del crudo y que luego fueron revertidas debido a la Gran Crisis Financiera y posteriormente a la crisis de deuda europea.
Manuel Pinto, analista de XTB, tampoco prevé reducciones en las tasas este año y afirma que “aunque es probable” que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, “mantenga una posición prudente por ahora, los mercados ya anticipan un posible aumento de tasas antes de julio”.

La inflación marcará el paso
Los ajustes futuros en la política monetaria del BCE dependerán del comportamiento de la inflación, influenciada por el aumento del precio del petróleo y, a su vez, por el costo de la energía. En febrero, la inflación en la eurozona incrementó dos décimas, llegando a un 1,9% interanual, acercándose nuevamente al objetivo del 2% que persigue el organismo regulador, según datos divulgados por Eurostat, la oficina estadística comunitaria.
El mayor incremento en febrero se observó en los servicios, que subieron un 3,4% frente al 3,2% de enero, seguidos de alimentos, alcohol y tabaco con un 2,6%, sin variación respecto al mes anterior, y de los bienes industriales no energéticos, que crecieron un 0,7% frente al 0,4% registrado en enero.
Mientras tanto, los precios de la energía continuaron su descenso, aunque moderaron su caída hasta un 3,2%, comparado con el 4% del mes previo. Ahora, la situación ha cambiado y es el petróleo junto con la energía quienes están aumentando sus precios, afectando las finanzas de los consumidores.
El analista internacional Andrei Serbin explicó las repercusiones del mercado petrolero global derivadas del conflicto en Medio Oriente
Respecto a la evolución de los precios en la eurozona durante el resto del año, Konstantin Veit anticipa que “la inflación general alcanzará un pico cercano al 3%, con una contribución del sector energético que rondará un punto porcentual”.
Por ahora, el precio del petróleo no muestra señales de estabilizarse. Desde el 28 de febrero, cuando Irán fue atacado por Estados Unidos e Israel, el costo del crudo se ha incrementado aproximadamente un 40%, con el barril superando los 100 dólares. En lo que va del año, su aumento supera el 60%.
Riesgo de desaceleración económica
Otro factor que puede condicionar las próximas decisiones del BCE es el ritmo de crecimiento en los países de la eurozona. Los analistas están revisando sus previsiones a la baja y esperan que el eurobanco también lo haga: “Es probable que las expectativas de crecimiento se ajusten ligeramente a la baja, reflejando el aumento de riesgos, a pesar de la reciente fortaleza observada”, señala Veit.
De acuerdo con los datos más recientes de Eurostat, el producto interior bruto (PIB) de la eurozona creció un 1,4% en 2025, cinco décimas más que en el año anterior, aunque una décima menos de lo estimado anteriormente, según las cifras publicadas por la oficina estadística comunitaria.
Este crecimiento moderado podría haber incentivado al BCE a reducir las tasas este año para estimular la economía de la eurozona, pero los analistas descartan esta posibilidad a raíz del conflicto en Oriente Medio.

