Nuevas regulaciones en la F1 para el Gran Premio de Japón: ajustes tras las quejas de los pilotos que podrían afectar a Aston Martin

Fernando Alonso, en el paddock de la F1 Tras las carreras en Australia y China, la organización está desarrollando ajustes que se centran en la gestión energética y en la combinación entre la potencia eléctrica y térmica.

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La nueva era híbrida que inicia en 2026 ha precisado de solo dos grandes premios —Australia y China— para activar todas las alarmas dentro del paddock.

Las críticas dirigidas por los pilotos hacia el manejo de la energía eléctrica, el estilo de conducción impuesto por el reglamento y las preocupaciones sobre la seguridad han llevado a la FIA y a la F1 a poner en marcha un plan de modificaciones que se implementará, por primera vez, en el GP de Japón en Suzuka.

El margen para realizar ajustes crece tras la confirmación de la suspensión de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí debido a la intensificación del conflicto bélico en Oriente Medio, lo que genera un espacio de casi un mes en el calendario después de la carrera en Japón.

El núcleo de la reforma estará enfocado en la gestión energética y en la forma en que se integra la potencia eléctrica con la térmica.

El reglamento vigente impone límites estrictos a la cantidad de energía eléctrica disponible por vuelta, provocando caídas abruptas en la potencia hacia el final de las rectas y obligando a los pilotos a reducir la velocidad antes de lo habitual.

Tras las carreras en Australia y China, varios pilotos han señalado que esta configuración no es sostenible ni para el espectáculo, ni para la sensación de control en la conducción, y la FIA ha reconocido que revisará el reglamento después del GP chino con la intención de introducir cambios en Suzuka.

Entre las opciones en estudio está la posibilidad de aumentar la capacidad de recarga y despliegue de la energía eléctrica, promoviendo una entrega de potencia más uniforme a lo largo de toda la vuelta.

Los Mercedes y los Ferrari, durante el GP de China de Fórmula 1 2026

Los Mercedes y los Ferrari, durante el GP de China de Fórmula 1 2026 Europa Press

El objetivo es disminuir los momentos en que el vehículo pasa de cerca de 1.000 CV combinados a niveles mucho más bajos cuando se agota la batería, un factor que en la actualidad afecta a los adelantamientos, defensa en recta y gestión de neumáticos.

También se contempla flexibilizar la proporción entre la energía térmica y la eléctrica para evitar que la batería determine excesivamente el estilo de conducción y permitir que el piloto pueda atacar con mayor constancia sin depender de mapas extremadamente complejos.

Estas modificaciones, encaminadas a mejorar la experiencia de conducción y el espectáculo, podrían implicar consecuencias importantes para la parrilla. Un equipo que observa con cautela los cambios en Japón es Aston Martin, asociado con Honda en las nuevas unidades de potencia.

Desde la propia marca japonesa han reconocido que el reglamento 2026 los obligó a rediseñar completamente el motor, reduciendo la relación de compresión, limitando el flujo de energía y empleando combustible 100% sostenible, un «triple desafío» que ha dejado al equipo británico en una situación delicada.

El riesgo para Aston Martin

Si las modificaciones en la gestión de energía finalmente siguen la dirección solicitada por otros fabricantes —más margen para aprovechar la eficiencia térmica y un despliegue eléctrico más estable—, el riesgo para Aston Martin es que se consolide un sistema que deje de sacar partido a sus fortalezas y, en cambio, beneficie a rivales con unidades de potencia mejor adaptadas al nuevo reparto energético.

Paralelamente, Honda trabaja a contrarreloj para mejorar la fiabilidad y reducir las vibraciones en su motor, específicamente para Suzuka, con la intención de estabilizar su paquete antes de que se apliquen los ajustes regulatorios.

Con Australia y China ya disputadas y una pausa forzada tras Japón por la cancelación de Baréin y Arabia Saudí, la FIA cuenta ahora con datos y tiempo para ajustar una normativa que ha nacido bajo presión. Suzuka se perfila como el primer gran test político y técnico de la F1 en 2026.

Un circuito clásico donde se estrenarán reglas revisadas que pretenden satisfacer a los pilotos… aunque podrían dejar a Aston Martin aún más descolocado.

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