Las tensiones entre Kast, Trump y China en el contexto chileno

El presidente electo de Chile, José Antonio Kast (derecha), conversa con el ministro de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural de China, Ni Hong, durante una reunión celebrada en el Palacio Cousino de Santiago.

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    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 12 marzo 2026
  • Tiempo de lectura: 10 min

José Antonio Kast asumió la presidencia de Chile este miércoles.

El líder ultraconservador de derecha dirigirá la nación sudamericana durante los próximos cuatro años, enfrentando un contexto regional complejo.

Uno de sus mayores desafíos en el ámbito diplomático y económico estará definido por la estrategia del presidente estadounidense, Donald Trump, de limitar la influencia china en la región.

Esta ofensiva, que surge del resurgimiento de la doctrina Monroe, ya ha impactado a países como Panamá y Perú, pero representa un reto particular para Chile.

China es su socio comercial principal y mantiene con el país una relación diplomática profunda y duradera.

"Es el país más integrado con China de toda la región", comenta a BBC Mundo el diplomático chileno Jorge Heine.

La reciente controversia sobre un cable de fibra óptica asociado a China, que conectaría Chile con Hong Kong, es interpretada por los especialistas como una advertencia de Estados Unidos al gobierno entrante.

Este proyecto, que concluyó con sanciones estadounidenses a funcionarios chilenos, revela que para la nueva administración conservar el equilibrio entre ambas potencias será todo un desafío.

Una relación especial

Chile fue el primer país sudamericano en establecer relaciones diplomáticas con China en 1970.

Incluso después del golpe de Estado en 1973 y durante la dictadura de Augusto Pinochet, ese vínculo permaneció intacto.

Al igual que sucede con otros países de la región, hoy China es el principal socio comercial de Chile.

Según datos de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), en 2025 China concentró el 32,7% de las exportaciones e importaciones chilenas, sumando US$65.332 millones.

Entre los principales productos que Chile exporta hacia China están el cobre y sus derivados, junto con un intercambio considerable de litio.

Además, se envían alimentos como cerezas, limones, salmón y vino.

Camiones mineros cargan sulfato de litio en el Salar de Atacama.

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Por su parte, Estados Unidos constituye el segundo socio comercial del país.

El año anterior, la nación norteamericana representó el 17% del comercio chileno, alcanzando US$33.908 millones en transacciones.

Chile posee una característica singular en su relación con ambas potencias: es uno de los tres países latinoamericanos —junto a Perú y Costa Rica— que cuenta con Tratados de Libre Comercio (TLC) tanto con China como con Estados Unidos.

Por ello, varios analistas advierten que en un contexto de creciente geopolitización económica, será crucial que la administración de Kast mantenga un equilibrio adecuado.

Heine, exembajador chileno en China e investigador asociado al Quincy Institute de Washington, subraya: "En los últimos 30 años, Chile ha sabido conservar este balance, algo que se ha logrado con gobiernos de distintas orientaciones políticas".

Advierte además que "renunciar a esto para congraciarse con la administración Trump sería un error grave, y espero que el nuevo gobierno lo evite".

Los gestos hacia Trump y el primer desafío

El primer desafío para Kast en este contexto fue la controversia provocada por el cable de fibra óptica que conectaba Hong Kong con Chile.

La reacción del presidente, según especialistas en diplomacia, resultó al menos compleja.

Kast decidió interrumpir el proceso de transición con el gobierno saliente de Gabriel Boric, motivado porque este último no quiso retractarse sobre haber entregado información sobre el proyecto chino antes de las sanciones de Estados Unidos.

Mientras que miembros del gobierno de Boric interpretaron la revocación de visas estadounidenses como una agresión a la soberanía y libertad chilena, el mandatario derechista no cuestionó la medida y optó por distanciarse de la polémica.

Aunque Kast evitó definir la postura respecto al futuro del proyecto, su ministro de Transportes, Louis de Grange, sugirió que la iniciativa no continuará.

Según Heine, las sanciones impuestas por el cable vinculado a China "constituyeron una advertencia dirigida no tanto al gobierno saliente, sino al entrante".

Señaló que fue una "amenaza clara de Estados Unidos: o se alinean o enfrentan consecuencias severas".

En medio de estas tensiones, el nuevo presidente chileno realizó otro gesto claro en favor de Estados Unidos.

El pasado domingo asistió en Florida a la cumbre inaugural del Escudo de las Américas (Shield of the Americas), iniciativa impulsada por Trump con el fin de contrarrestar la influencia externa en la región.

Heine comenta que el viaje de Kast a Miami durante esta disputa &quot, dada la estrecha relación de Chile con China, representa una señal compleja, ya que podría perjudicar una alianza cercana en un intento innecesario de agradar a Estados Unidos".

José Antonio Kast participó de la cumbre estadounidense Escudo de las Américas en su calidad de presidente electo.

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"Queremos las mejores relaciones con China y EE.UU."

Tras su paso por Miami, Kast fue preguntado sobre el posible impacto de su participación en dicha reunión en la relación entre Chile y China, en medio de la crisis diplomática con el gobierno de Trump.

"No es contradictorio poseer buenas relaciones con China y con Estados Unidos", respondió.

"No entiendo la preocupación (…) Tomaremos todas las medidas necesarias para proteger nuestra soberanía, seguridad y comercio", insistió.

Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile consultadas por BBC Mundo indicaron por escrito que bajo la administración de Kast se buscará "mantener las mejores relaciones con todos los países, siempre pensando en el bienestar del país y su población".

"China es nuestro principal socio comercial, con quien tenemos una relación profunda y fructífera. Estados Unidos es un socio estratégico con una amistad centenaria, además de ser uno de los principales inversionistas en Chile, y un aliado en defensa y seguridad", indicaron desde la cartera.

"Nuestro propósito es construir confianza y fortalecer las relaciones con ambos países. Queremos las mejores relaciones con China y EE.UU."

Los posibles impactos

Francisco Urdinez, académico de la Universidad Católica de Chile y líder del Núcleo Milenio para los Impactos de China en América Latina (ICLAC), afirma que hoy es prácticamente imposible satisfacer simultáneamente a ambas potencias.

"Es el panorama más complejo para un presidente chileno desde el regreso de la democracia", expresa.

Se refiere al cambio de reglas en el entorno económico mundial, donde incluso Estados Unidos ha cuestionado el libre comercio aplicando aranceles a sus socios, así como a la relación especial de Chile con China.

"El mundo globalizado con reglas claras ya no existe", añade. "El problema para Kast es que ese escenario terminó y no hay una hoja de ruta clara para lo que viene… Además, ideológicamente se alinea automáticamente con Estados Unidos".

Destaca que la fijación de límites por parte de Trump respecto al control chino en telecomunicaciones, puertos, infraestructura crítica, transporte, proyectos de observación espacial, satélites o influencia en la Antártica, pone a Chile en una situación difícil.

"Supongo que Kast tiene claro que lo innegociable son los intereses del empresariado chileno y el comercio, dicho de forma simple, pero el resto se descartará. ¿Por qué? Porque cada proyecto o iniciativa te coloca en un conflicto serio con Estados Unidos", pronostica.

Minero en una refinería de cobre en Chile.

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"Por eso, la forma más sencilla de evitar conflictos es no involucrarse en esa agenda", enfatiza el experto, señalando además que es fundamental que el próximo gobierno sea transparente ante China y Estados Unidos sobre su política.

De lo contrario, Pekín podría aplicar medidas de represalia contra Chile.

"Si no se aclara que estos temas no se abordarán nuevamente y se repite lo ocurrido con el cable una o varias veces, probablemente China responderá con represalias. Por ello, lo mejor es no tratar de negociar esos puntos", subraya.

Sin embargo, hasta ahora China ha mostrado señales públicas de mantener la normalidad en su relación con Chile.

Pekín envió a Santiago a su ministro de Vivienda, Ni Hong, como representante para la ceremonia de asunción de Kast.

Ambos mantuvieron un encuentro bilateral en la antesala del cambio de mando de este miércoles.

Por su parte, el embajador chino en Chile, Niu Qingbao, expresó la semana pasada que "hemos observado que el tratado de amistad entre China y Chile ha sobrevivido a numerosos intercambios gubernamentales…Confiamos plenamente en que la amistad y cooperación entre ambos países continuarán".

¿Una señal desde la embajada china?

En este momento crucial, José Antonio Kast podría enviar un mensaje significativo desde la embajada chilena en China.

Aunque aún no se han oficializado los nombramientos, se evalúa la designación del exembajador chileno en Pekín, Luis Schmidt.

Este diplomático dirigió la legación durante el último gobierno derechista de Sebastián Piñera (2018-2022) y es ampliamente reconocido como un nexo fuerte entre Chile y China.

"La señal más clara que Kast ha dado es la posible designación de Luis Schmidt como embajador en China. Para mí, esto indica que busca replicar la relación pragmática y enfocada en los negocios que Piñera mantuvo con China durante su mandato", afirma Urdinez.

"Creo que Kast intentará demostrar a Estados Unidos su lealtad ideológica máxima, mientras mantiene la relación con China de manera pragmática, con una persona entendida en China y en los intereses del empresariado chileno", añade.

El legado de Boric

Para la nueva administración resulta vital restaurar la relación entre Chile y Estados Unidos tras el gobierno de Boric.

Así lo evidenció el propio Kast durante su visita a Miami, donde valoró el desempeño del actual embajador estadounidense en Chile, Brandon Judd.

"No lo ha tenido fácil, pero ha realizado acciones importantes al expresar las cosas con claridad", señaló en referencia a la gestión del exmandatario de izquierda.

El expresidente de Chile, Gabriel Boric.

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Durante su mandato, Gabriel Boric tuvo enfrentamientos con Donald Trump en varios temas.

"Es un personaje admirado por algunos y objeto de homenaje. Me enorgullece que hayamos permanecido firmes y dignos como nación frente a lo que representa: la banalidad del mal", escribió en redes sociales el último día de su presidencia, en respuesta a los comentarios de Trump sobre la guerra en Irán.

El exmandatario también expresó su oposición a la intervención de Estados Unidos en Venezuela y a su papel en el conflicto entre Israel y Gaza.

Heine reconoce que la postura confrontacional de Boric afectó las relaciones entre Estados Unidos y Chile.

"Claro que tuvo un impacto y es comprensible que el nuevo gobierno busque acercarse a Estados Unidos", comenta.

Sin embargo, Urdinez subraya que el empresariado chino tampoco estuvo cómodo durante la gestión de Boric, ya que varios proyectos estratégicos en distintas industrias fueron bloqueados.

Gabriel Boric y Xi Jinping.

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