Pedro J. Ramírez reprocha que Pedro Sánchez es el líder occidental que más apuesta por el fracaso de EE.UU. en su intento por desarmar a Irán y modificar su régimen.
Ramírez considera preferible un triunfo parcial sobre Irán a un conflicto prolongado, debido a las consecuencias globales de la guerra y a la amenaza nuclear iraní.
El periodista acusa a Sánchez de polarizar la discusión política y de procurar perpetuarse en el poder, apoyándose en partidos radicales y controlando organismos estatales.
Asimismo, cuestiona las recientes medidas del Gobierno para combatir mensajes de odio y critica la gestión de casos de corrupción vinculados al entorno de Sánchez.
El presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez, declaró este jueves que Pedro Sánchez es el mandatario occidental que más está «apostando por el fracaso del intento de EEUU de desarmar a Irán y de instaurar un nuevo régimen en ese país».
Durante La Hora del Suscriptor de EL ESPAÑOL, el periodista calificó al presidente estadounidense Donald Trump como «una calamidad».
Sin embargo, opinó que lo más deseable sería ahora «una victoria completa que incluya la destrucción del programa nuclear y la capacidad ofensiva de Irán y sus grupos terroristas aliados«, como Hamás y Hezbolá, así como la instauración de un régimen de libertades que garantice los derechos de los iraníes.
«El mundo sería mucho más seguro si en Irán no existiese un régimen capaz de culminar el desarrollo de la bomba atómica», sostuvo.
No obstante, el director de EL ESPAÑOL reconoció que, dadas las circunstancias actuales, es casi «preferible una victoria parcial que un conflicto prolongado con mayores costos que beneficios», refiriéndose al impacto que el conflicto ya genera en la economía global.
Pedro J. Ramírez destacó que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó una «verdad incómoda» al reconocer que el viejo mundo basado en normas internacionales ya no existe.
Al respecto, se preguntó dónde estaba la legalidad internacional cuando los gobiernos de Irán o Venezuela violaban sistemáticamente los derechos humanos de sus ciudadanos.
«Defender la legalidad internacional no puede ser una excusa para la inacción ante situaciones intolerables desde la perspectiva de la dignidad humana», afirmó Ramírez.
Coincidió con la feminista histórica del PSOE Amelia Valcárcel al señalar que el «No a la guerra» que defiende Sánchez es similar a decir «No al cáncer», «No a los accidentes de tráfico» o «No a la contaminación».
«La cuestión reside en qué se hace cuando la guerra ya existe», añadió.
Sobre la postura de Sánchez, afirmó: «cuando no tienes capacidad de influir, ni peso alguno, solo queda componer versos mientras los perros ladran a la luna«.
Al responder preguntas de los suscriptores de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez también abordó la herramienta denominada por el Gobierno como «Hodio», presentada por Pedro Sánchez el miércoles para perseguir mensajes de odio en redes sociales.
«Se comienza pactando con herederos de asesinos y partidos golpistas, y se termina despreciando la ortografía, en esa degradación estamos«, ironizó el director de EL ESPAÑOL.
Recordó que Sánchez inició su campaña para «señalar a los medios críticos como una máquina de fango y desacreditar al PP como extrema derecha», justo cuando salían a la luz casos de corrupción que afectan a su esposa, al exministro José Luis Ábalos y al exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán.
A su juicio, habría sido más sensato que el presidente ordenara una investigación interna para esclarecer estos casos o que promoviera una normativa destinada a regular el conflicto de intereses de los miembros del Gobierno y sus familiares.
En su diálogo con los suscriptores, Pedro J. Ramírez afirmó que Pedro Sánchez convirtió desde el principio la «polarización» en su principal herramienta para confrontar a sus adversarios políticos.
Con su última iniciativa, ahora pretende adjudicar el odio a sus oponentes, por medio del «efecto espejo».
Con todo ello, afirmó Pedro J., Sánchez pretende «llevar el debate político a un terreno de guerra civil, ajeno a la España constitucional«.
España disfruta el período más largo de libertades en su historia gracias a los consensos y valores compartidos establecidos durante la Transición, basados en la «unidad e identidad de la nación» española, indicó el periodista.
Estos consensos se quebraron cuando, tras perder en las elecciones del 23J, Sánchez decidió continuar gobernando con el apoyo del «partido heredero del movimiento terrorista que asesinó a más de 800 españoles, y de los dos partidos que impulsaron el intento de golpe de Estado en 2017 para la secesión de Cataluña».
Además, recordó, «negociando la investidura con una amnistía que él había negado por considerarla inconstitucional».
Ahora, Sánchez intenta mantenerse en el poder mediante una insólita «concentración de poder real en la Moncloa», tras haber tomado control sobre organismos como el CIS o el Banco de España, y con RTVE transformada en una «máquina de guerra«, donde lo menos sesgado y sectario son los informativos.
A juicio de Pedro J., el presidente Pedro Sánchez «pretende sustituir el debate democrático basado en el control del poder», con un sistema de contrapesos, por la repetición del Duelo a garrotazos de Goya.

