Descubrimiento clave: una bacteria intestinal que potencia la fuerza muscular

Han notado que la bacteria es menos prevalente en personas mayores en comparación con los jóvenes, lo que indica que sus niveles podrían descender con el avance de la edad, etapa en la que se produce una pérdida de masa muscular

Foto: Competición de fitness en Nueva York. (Getty Images/Al Bello)

Un grupo de investigadores ha detectado una bacteria en el intestino humano que tiene la capacidad de mejorar la fuerza muscular, un descubrimiento que podría conducir a un probiótico para el consumo personal que ayude a conservar la fuerza y el estado físico a lo largo del envejecimiento.

Expertos de las universidades de Almería (UAL) y de Granada (UGR), junto con científicos del Leiden University Medical Center (LUMC, Países Bajos), han identificado una bacteria intestinal del género Roseburia, relacionada con músculos más fuertes y una mejor condición física.

«En conjunto, nuestros resultados proporcionan evidencia sólida que confirma la existencia de un eje intestino-músculo, en el que esta bacteria descubierta regula positivamente el metabolismo muscular y la fuerza», ha detallado el catedrático del Departamento de Educación Física y Deportiva de la UGR e investigador del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud (iMUDS) Jonatan Ruiz.

También han constatado que esta bacteria es menos frecuente en personas mayores en comparación con los jóvenes, lo que sugiere que sus niveles podrían descender con la edad, etapa caracterizada por la pérdida de masa muscular. «Esto abre la posibilidad de emplear la bacteria estudiada como probiótico para contribuir a la preservación de la fuerza muscular durante el envejecimiento», añadió el investigador de la UAL Borja Martínez Téllez.

El equipo analizó muestras fecales de 90 adultos jóvenes saludables y de otros 33 individuos de 62 años o más, con el fin de examinar si ciertos microorganismos intestinales se vinculan con la fuerza muscular.

Los participantes realizaron diversas pruebas físicas, incluyendo fuerza de prensión manual —o fuerza de agarre—, fuerza en las piernas y del tren superior, junto con la medición de su capacidad cardiorrespiratoria.

De los múltiples grupos bacterianos detectados, destaca el género Roseburia, dado que su abundancia se relaciona con un incremento de la masa muscular y la fuerza, especialmente en ‘Roseburia inulinivorans’. Los adultos mayores que presentan esta bacteria muestran un 29% más de fuerza en la prensión manual que quienes no la poseen.

Otras especies del género Roseburia muestran comportamientos distintos vinculados con la fuerza en piernas y tren superior, mientras que algunas como ‘R. faecis’ y ‘R. hominis’ no reflejan relaciones significativas con los indicadores evaluados.

Para investigar si Roseburia influye directamente en la función muscular, los científicos experimentaron en ratones a los que se les redujo temporalmente su microbiota intestinal para administrar cepas humanas de esta bacteria.

Se observó que los ratones tratados con la bacteria registraron un aumento aproximado del 30% en la fuerza de agarre de las extremidades anteriores y desarrollaron fibras musculares de mayor tamaño.

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