Sánchez presenta el ‘odiómetro’, un instrumento para evaluar la polarización y tensión en redes sociales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez interviene en la inauguración de la primera Cumbre Internacional contra el Odio.

Pedro Sánchez presenta el ‘odiómetro’, un mecanismo diseñado para evaluar la cantidad y el alcance del odio y la polarización en redes sociales.

Esta herramienta será operada por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia y facilitará la identificación de quienes detienen o fomentan discursos de odio.

Sánchez criticó plataformas como X (anteriormente Twitter) y a los ‘tecno-oligarcas’, señalando que la disminución en el número de moderadores ha incrementado la propagación de discursos de odio.

El presidente del Gobierno propuso la creación de un nuevo tipo penal denominado ‘alteración algorítmica’ y afirmó que el odio se usa como herramienta política que puede derivar en violencia.

Pedro Sánchez ha comunicado que el Ejecutivo lanzará un nuevo recurso para evaluar «la huella del odio y la polarización», permitiendo analizar «el grado de presencia, difusión e impacto de estos discursos en redes sociales».

Dicho «instrumento» estará disponible para el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, que divulgará los resultados para saber «quién combate el odio, quién ignora y quién obtiene beneficio».

Durante el I Foro contra el odio, realizado en la Galería de Colecciones Reales, Sánchez aseguró que será una «herramienta transparente y rigurosa, apoyada en criterios académicos con análisis cuantitativos y expertos».

Incluso lo comparó con las mediciones de la huella de carbono y describió una “huella del odio” capaz de prever el impacto social y democrático que estos discursos ejercen sobre la convivencia.

Sánchez sostuvo que estos resultados permitirán exigir responsabilidades, dado que “todo lo que se mide deja de ser invisible”.

«Delito de alteración algorítmica»

El líder del Ejecutivo renovó sus críticas a Elon Musk y a los «tecno-oligarcas» y aseguró que «las redes sociales deberán rendir cuentas públicamente».

También cuestionó a X, acusándola de transformar el odio “en un instrumento de polarización masiva”. Recordó que, tras la adquisición por el dueño de Tesla, los equipos de moderadores se redujeron y el discurso de odio creció un 50%.

«El odio no surge de forma espontánea. El odio se construye, no es inherente al ser humano», añadió.

Durante su intervención, indicó que esta dinámica resulta lucrativa para algunos, disminuye el costo de odiar y facilita la canalización de ese sentimiento mediante las redes.

“Genera negocio y polarización: el odio dejó de ser solo una emoción para convertirse en un producto comercial”, lamentó.

En esta línea contra los dueños de plataformas digitales, Sánchez reiteró la creación de un nuevo delito de “alteración algorítmica”, recientemente anunciado.

“Cuando los tecno-oligarcas impusieron su agenda política en redes sociales, se pasó de la libertad de expresión a la libertad para agredir: un ámbito donde el insulto aparece como opinión y el acoso como debate”, afirmó.

Un odio «masculino»

El presidente, acompañado por varios ministros, lamentó que el «punto de partida» del odio «reside en los estereotipos» que facilitan «la deshumanización».

Además, acusó a los hombres de ser quienes lo promueven, afirmando que «el odio suele ser masculino», y les reprochó atribuir estereotipos a colectivos completos, citando como ejemplos a inmigrantes, mujeres y transexuales.

A lo largo de su discurso, responsabilizó a «ellos» de polarizar «contra nosotros» y se desligó de cualquier culpa, aunque aseguró que «no es patrimonio de una ideología» y que «puede ser usado desde distintas posiciones».

Sánchez considera que el odio es «una herramienta política» empleada «para silenciar voces, expulsar personas y marginar grupos», y que «el último paso es la violencia política».

Como ejemplo reciente citó los sucesos del pasado verano en la localidad murciana de Torre Pacheco, donde luego de una agresión a un jubilado, varios grupos llegaron tras llamamientos en redes contra magrebíes.

También recordó a las víctimas del 11-M, el mayor atentado terrorista en Europa con 193 fallecidos, cuyo 22º aniversario se conmemora este miércoles. El presidente afirmó que “combatir el odio es el mejor homenaje”.

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