Abascal denuncia que el PP impulsa campañas contra Vox mientras el partido se mantiene unido pese a conflictos internos

Evita mencionar de forma directa las salidas de Ortega Smith y Antelo, transmitiendo un mensaje claro: «Pierdan toda esperanza de destruirnos o detenernos.»

El presidente de Vox, Santiago Abascal, este lunes en el Parador de Gredos (Ávila)

«Pierdan toda esperanza de destruirnos o detenernos». Este es el mensaje que quiso transmitir Santiago Abascal este lunes, tras mantener una reunión de más de dos horas con la dirección completa de su partido. Señaló que se dirige al PP y al PSOE, aunque entre líneas quedó claro que el mensaje iba más allá. Después de semanas de agitación interna, marcadas por las polémicas salidas de Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, y luego de que el PP acusara a Vox de «bloquear» Extremadura, el partido más conservador del espectro se reunió este lunes en la Sierra de Gredos (Ávila) para mostrar una respuesta unificada: cierre de filas.

Abascal no mencionó a ninguno de los dirigentes expulsados y tampoco permitió preguntas tras su intervención en el Parador de Gredos. Sin embargo, la imagen del líder de Vox junto a toda la dirección, sus portavoces autonómicos y sectoriales evidenciaba que la formación mantiene firmeza en las decisiones adoptadas. «Si algunos prefieren pasearse por platós para mentir y boicotear el proyecto, a nosotros no nos importa lo más mínimo», afirmó el número dos de la formación, Ignacio Garriga.

Aunque Abascal no aludió explícitamente a las crisis internas del partido, sí acusó al PP de «patrocinar guerras sucias contra Vox» y de «difundir falsedades» sobre la formación que preside. «Está claro que el pacto de poder entre PP y PSOE impulsa, desde hace semanas, el ataque constante contra Vox, mediante falsedades recurrentes e insinuaciones de todo tipo, incluyendo acusaciones de corrupción», sostuvo Abascal.

El mismo tono de unidad fue transmitido por Abascal respecto a la relación con el PP en comunidades donde siguen abiertas las negociaciones para formar gobierno. Tras el no a la investidura de María Guardiola en Extremadura, que sirvió al partido popular para acusar a Vox de «bloquear», el líder anunció que mantendrán un alto nivel de «exigencia» para concretar cualquier acuerdo. «Si el PP convocó elecciones para evitar aceptar las demandas de Vox, y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren exigencias más estrictas, nosotros vamos a ser aún más rigurosos», subrayó.

Visto que el pacto no se logrará antes de las elecciones castellanoleonesas del domingo próximo —con PP y Vox acusándose mutuamente de retrasar el acuerdo a la espera de los comicios en esa región—, Abascal volvió a adoptar un tono contundente contra los populares, a solo una semana de los terceros comicios de la temporada. Acusó a Génova de convertirse en «la veleta azul» por, a su juicio, cambiar su postura según la región, y criticó a Alfonso Fernández Mañueco por «demonizar a Vox», afirmando que dice que Vox es un partido que quiere arrojar personas al mar. «Es de necios», llegó a decir, «afirmar que Vox es un partido así […] y luego pretender un pacto».

Scroll al inicio