Los dos aspirantes del Barça, con enfoques completamente diferentes, intercambiaron críticas durante el encuentro que mantuvieron este lunes antes de las elecciones del día 15.
A seis días de las elecciones del 15 de marzo, Joan Laporta y Víctor Font se enfrentaron este lunes en el primer debate directo de la campaña, organizado por el Grupo Godó y moderado por Jordi Basté.
El diálogo comenzó inevitablemente con la entrevista que Xavi Hernández concedió horas antes a La Vanguardia, en la que el exentrenador acusó a Laporta de obstruir el regreso de Messi y señaló a Alejandro Echevarría como la verdadera figura dominante del club.
Lejos de evitar la cuestión, el presidente saliente aprovechó para contraatacar con firmeza y convertir la presencia de Hansi Flick, su sucesor en el banquillo, en la mejor prueba de su gestión.
Laporta se mostró directo al responder a las declaraciones de su exentrenador. Admitió que la entrevista le sorprendió y le afectó en lo personal, pero replicó con un comentario incisivo que resume su postura: «Me dolió, pero con los mismos jugadores que tenía Xavi y perdía, Flick gana«.
El candidato a la reelección destacó que destituir a Xavi fue una de las decisiones más complejas de su mandato, junto con las salidas de Messi y Koeman, aunque afirmó que los resultados posteriores le dieron la razón.
«Con Xavi seguiríamos perdiendo», enfatizó, antes de acusar al técnico de Tarrasa de haberse dejado usar por su adversario: «Xavi ha sido manejado por Font. Es un estilo que no me agrada, al igual que al barcelonismo».
Font defiende «un acto de valentía»
El líder de la candidatura Nosaltres adoptó un tono distinto para referirse al mismo tema. Font calificó las palabras de Xavi como una muestra de valentía que debería invitar a los socios a reflexionar y describió al club como perjudicado por un modelo presidencialista:
«Nos hemos despertado con tristeza. Existe un Barça gobernado desde la falsedad. El excuñado del expresidente domina igual o más, sin haber sido votado y sin representar los valores fundacionales del club».
También vinculó el ‘caso Messi‘ con la pérdida de credibilidad de Laporta, insinuando que el propio futbolista argentino respalda esa versión: «Leo se irá y lo explicará. Los socios tienen criterio».
Flick y Deco, centro del debate
El debate viró hacia el modelo de gestión deportiva. Font propuso reemplazar a Deco por un equipo integrado por Carles Planchart, Albert Puig y Francesc Cos, tres perfiles con experiencia en etapas exitosas del Barça.
Laporta calificó la comparación de «insulto» y defendió a su director deportivo como «el mejor de la historia junto a Txiki», además de advertir que la salida de Deco afectaría a Flick: «Flick ha afirmado que está cómodo con Deco. Si lo apartan, no lo estará».
Font respondió que el entrenador alemán tiene contrato vigente y que un profesional de su calibre cumpliría sus compromisos sin importar quién dirija el club.
Nike, palancas y transparencia
La discusión económica elevó aún más la tensión. Font insistió en la comisión de intermediación abonada a Darren Dein por el contrato con Nike, estimándola en unos 50 millones de euros por un servicio que, según su opinión, cualquier firma especializada habría cobrado menos de un millón.
Laporta argumentó que existe una cláusula de confidencialidad y que el pago se distribuye en catorce años, al tiempo que reivindicó el acuerdo como «el mejor contrato de equipamiento de la historia«.
La polémica abarcó también el modelo de propiedad, la venta de Barça Studios a Líbero y las llamadas palancas económicas, con Font denunciando operaciones «opacas» con empresas inexistentes y Laporta justificando cada acción como necesaria para rescatar al club de la crisis heredada.
Lamine Yamal y el futuro
En uno de los escasos momentos de acuerdo, ambos candidatos coincidieron en valorar a Lamine Yamal, aunque lo emplearon para defender posturas opuestas. Laporta recordó que rechazó una oferta de 250 millones del PSG por el joven extremo y lo presentó como prueba de su confianza en La Masía.
Font replicó con un dato: «¿Sabes quién lo fichó? Albert Puig«, uno de los nombres de su proyecto deportivo. Este intercambio refleja el tono del debate que, más allá de los programas, se ha convertido en una disputa por la narrativa del barcelonismo a pocos días de que los socios tomen su decisión en las urnas.

