Estrategia de Feijóo para enfrentar la crisis en Irán: aplicar medidas estructurales y reducir el IRPF hasta un 10% para apoyar a la clase media

Alberto Núñez Feijóo, tras asistir al entrenamiento del Viveros Herol Balonmano, este lunes en Nava de la Asunción (Segovia).

El PP presenta una propuesta para deflactar el IRPF hasta un 10% y reducir el IVA de combustibles, electricidad y gas del 21% al 10%, con el objetivo de aliviar la carga fiscal de la clase media ante la crisis de precios.

Este plan incluye duplicar los mínimos por descendiente en el IRPF, beneficiando a 5,8 millones de declarantes con hijos y devolviendo más de 3.200 millones de euros a los hogares.

Las medidas fiscales estarían principalmente dirigidas a contribuyentes con ingresos entre 18.000 y 40.000 euros, y 283.000 declarantes quedarían exentos de pagar IRPF.

El PP señala la falta de acción por parte del Gobierno y exige la aprobación urgente de estas medidas, tal como ya han aplicado países como Portugal, Italia o Croacia.

El PP ha establecido cifras y un cronograma para su plan fiscal destinado a contrarrestar la crisis de precios provocada por la guerra en Irán. La propuesta se centra en «medidas estructurales que apoyen a la clase media», según declaraciones de la dirección de Alberto Núñez Feijóo.

El núcleo de la propuesta está en dos impuestos. Primero, una reducción del IVA sobre combustibles, electricidad y gas, que bajaría del 21% al 10%.

En segundo lugar, una revisión exhaustiva del IRPF con un enfoque similar a una reforma fiscal completa, destacando la deflactación del IRPF del 10% en el primer tramo, 5% en el segundo y 3% en el tercero–, acompañada por un aumento del mínimo personal del 10% (pasando de 5.500 a 6.150 euros).

El equipo de Alberto Nadal, vicesecretario de Economía del PP, ha adelantado al Gobierno de Pedro Sánchez, que mientras otros países europeos ya han implementado medidas, seguía este lunes «evaluando» la situación económica.

Según los datos manejados por la dirección del Partido Popular, el 85% del beneficio de estas medidas recaería sobre declarantes con ingresos inferiores a 60.000 euros.

Las reducciones más significativas del tipo efectivo –que podrían alcanzar hasta 0,7 puntos– se concentrarían en quienes perciben ingresos brutos anuales entre 18.000 y 40.000 euros.

El plan favorecería a más de 16 millones de contribuyentes y significaría una devolución de aproximadamente 3.200 millones de euros a las familias españolas. Según el documento interno del partido, al que ha tenido acceso este periódico, 283.000 declarantes dejarían de pagar IRPF.

Progresividad desenmascarada

El diseño técnico de la deflactación responde a un análisis sobre la progresividad implícita.

Durante los mandatos socialistas, la inflación acumulada supera el 20%, pero ni los tramos ni los mínimos personales del IRPF se han ajustado, por lo que «millones de contribuyentes afrontan tipos efectivos más elevados sin haber mejorado su capacidad económica real».

Nadal indica que esta falta de deflactación ha operado como una «subida encubierta de impuestos», transfiriendo recursos de los hogares al Estado.

La deflactación escalonada propuesta por el PP corregiría esta distorsión, «devolviendo más a quienes proporcionalmente más han perdido: la clase media trabajadora«.

Apoyo directo a las familias

El segundo eje del plan se enfoca en las familias con hijos. Según cifras oficiales, España destina solo el 1% del PIB a familia e infancia dentro del gasto social, frente a una media europea del 1,9%.

Por eso, tras analizar su viabilidad, el PP propone duplicar todos los mínimos por descendiente acumulativos: el primero aumentaría de 2.400 a 4.800 euros, el segundo de 2.700 a 5.400 euros, el tercero de 4.000 a 8.000 euros y el cuarto y siguientes de 4.500 a 9.000 euros.

DescendienteIncrementoImporte actualImporte propuestoPrimero100%2.400 €4.800 €Segundo100%2.700 €5.400 €Tercero100%4.000 €8.000 €Cuarto y siguientes100%4.500 €9.000 €

Con estas cifras, 5,8 millones de contribuyentes con hijos se beneficiarían de la medida. El 67% del total del beneficio —unos 2.150 millones de euros— correspondería a declarante con descendientes a cargo.

Menos carga fiscal energética

Además de la reforma del IRPF, se suman dos acciones directas en materia energética. Génova plantea reducir al 10% el IVA aplicado a la energía para todos los consumidores y eliminar el impuesto sobre la generación eléctrica.

Este último gravamen, según el PP, aumenta el coste energético en un 7%. Así, el precio final se abarataría entre un 3% y un 4%.

La combinación de todas estas medidas supondría para una familia media de dos adultos y dos hijos un ahorro aproximado de 75 euros mensuales. En términos anuales, el alivio para cada familia rondaría los 900 euros, y cerca de 400 euros para parejas sin hijos solo con la reforma del IRPF.

El PP prepara la presentación de este paquete en el Congreso, pero desafía al Gobierno a que lo adopte y se apruebe «este mismo martes» en el Consejo de Ministros.

Desde la dirección popular, se señala que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se ha limitado a afirmar que el Ejecutivo «está listo para actuar» y que actualmente «evalúa» cómo enfrentar el impacto del conflicto, sin detallar plazos ni pasos concretos.

Fuentes de Génova subrayan que esta falta de decisión contrasta con las acciones que ya han emprendido otros países vecinos.

«Menos discursos, más hechos»

Portugal ha anunciado una reducción extraordinaria del ISP el impuesto sobre productos petrolíferos con el fin de «devolver a los contribuyentes la recaudación extra del IVA» generada por el encarecimiento. Italia planea utilizar esa recaudación adicional para rebajar los impuestos especiales sobre el combustible.

«En esencia, siempre que suba al menos 10 céntimos, el impuesto estatal se reduce 10 céntimos», explica un portavoz del primer ministro, Luís Montenegro, a este medio.

Croacia ha ido aún más lejos, estableciendo por decreto un precio máximo para el combustible. Por su parte, los ministros de Finanzas del G7 han expresado su disposición a utilizar reservas petroleras de emergencia debido al aumento en precios causado por el cierre del estrecho de Ormuz.

«Si en 24 horas Sánchez tuvo tiempo para crear un eslogan, también puede encontrar un espacio para incluir estas medidas en el Consejo de Ministros de mañana», resumen desde la dirección del PP.

Añaden que «los lemas no están logrando bajar el precio de la gasolina», en referencia a los mensajes del Gobierno que, según su opinión, priorizan el relato por encima de la acción.

La crítica aumenta con un dato reciente del Parlamento.

Hace solo dos semanas, el Congreso rechazó el real decreto ley del Gobierno que buscaba limitar precios en situaciones de emergencia, con los votos negativos de PP, Vox y Junts. Ahora, los populares defienden que España necesita «no controles de precios, sino rebajas fiscales reales» que lleguen directamente a los ingresos de los contribuyentes.

Desde Génova insisten en que «no es tiempo de eslóganes» sino de «acción y propuestas«. En su interpretación, estas medidas se deben aplicar con urgencia en una España donde las clases medias son las que finalmente pagan las consecuencias de todas las crisis.»

Scroll al inicio