El vicepresidente de El Salvador, Ulloa, respalda la ofensiva masiva contra pandillas y destaca el apoyo a Bukele

Euronews

Félix Ulloa afirma que Europa no comprende lo que denomina ‘el milagro de Bukele’ tras una drástica ofensiva contra la violencia de las pandillas. Aunque la delincuencia ha caído notablemente en lo que antes era uno de los países más peligrosos del mundo, los críticos advierten sobre la transformación de El Salvador en un estado policial.

El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, defendió con firmeza en una entrevista a Euronews la ofensiva contra las pandillas en su país, describiéndola como «el milagro de Bukele», y afirmó que solo los medios europeos de izquierda y progresistas discrepan.

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Ulloa, abogado de formación, es uno de los principales artífices de una operación sin precedentes impulsada por el Estado para erradicar la violencia de las pandillas bajo la presidencia de Nayib Bukele, quien gobierna desde 2019. La tasa de criminalidad en este que fue uno de los países más violentos de América Latina se ha desplomado, aunque los opositores denuncian un giro hacia el autoritarismo.

«El Salvador no está militarizado y no es un estado policial. Están equivocados», afirmó en el programa 12 Minutes With de Euronews, desde Bruselas, donde se preparaba para intervenir en una conferencia organizada por el grupo de Reformistas y Conservadores Europeos (ECR) en el Parlamento Europeo. Este grupo político incluye a eurodiputados de Hermanos de Italia, liderados por Giorgia Meloni.

«Muéstrenme un líder europeo con la popularidad de Bukele. Ojalá ellos lograran esos números», comentó señalando un recorte de periódico. «Ninguno, especialmente quienes nos critican, puede hacer esto. En El Salvador, estamos 100 % seguros.»

El país cerró 2024 con un récord de solo 114 homicidios, comparado con 6.656 asesinatos en 2015, la mayoría derivados de tiroteos entre pandillas o enfrentamientos con fuerzas de seguridad. En 2022, una oleada violenta dejó 62 muertos en un solo día a manos de pandillas. Esto llevó a Bukele a obtener poderes de emergencia, manteniéndose vigente el «estado de excepción» desde entonces.

Hasta ahora, no hay señales de que Bukele lo levante pese a la disminución de la delincuencia y a las advertencias de activistas de derechos humanos sobre el debilitamiento constitucional y abusos de poder. Ulloa defendió esta postura afirmando que «la democracia es para el pueblo, y el pueblo se siente seguro».

No obstante, esta estrategia no está exenta de críticas.

Desde 2022, cuando Bukele intensificó la represión contra las pandillas, se han arrestado a más de 83,000 personas en El Salvador. En 2023 se inauguró una mega prisión llamada CECOT, o Centro de Confinamiento del Terrorismo, que se ha convertido en el símbolo de la transformación del país. Han circulado imágenes de celdas abarrotadas y reclusos apiñados en espacios reducidos de detención, los cuales, según Ulloa, funcionan como una «advertencia».

«Comprendo que eso puede impactar a los europeos, pero hay un mensaje implícito. Antes, estos individuos posaban y hacían gestos de celebración. Ahora, al ver esas imágenes, queda claro que nadie desea acabar allí», explicó a Euronews.

Sin embargo, grupos de derechos humanos sostienen que algunos detenidos no deberían estar en prisión, señalando arrestos arbitrarios, detenciones sin el debido proceso y condenas dictadas sin pruebas suficientes.

«Es posible que se cometan errores. ¿Acaso no los cometen en Francia, en España? Aquí también ocurren», reconoció. «Y hemos liberado a unas 8,000 personas.»

Bukele fue reelegido presidente de El Salvador en 2024 con una mayoría aplastante cercana al 85 % de los votos y ha propuesto un mandato ilimitado tras la reforma constitucional del año pasado. Cuestionado sobre si esto representa un deterioro de los estándares democráticos, Ulloa respondió a Euronews, «absolutamente no… demos significa pueblo. Y si ellos lo quieren…»

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