El dirigente continúa, por ahora, en su puesto dentro de la dirección nacional de Vox, aunque el partido recurre a su «legítima autonomía» para determinar su futuro en este órgano.

Vox avanzó este martes en el proceso para destituir a quien hasta hace poco era su líder en Murcia, además de uno de los dirigentes autonómicos con mayor visibilidad pública. El grupo parlamentario en la Asamblea decidió apartar a José Ángel Antelo de la portavocía en el parlamento, a pesar de que él había expresado su intención de permanecer en ese puesto.
El miércoles anterior, la dirección nacional de Vox solicitó a Antelo que diera un paso al costado y renunciara a la presidencia de Vox en Murcia. Según relató el propio dirigente días después, si cedía ese puesto, le ofrecían seguir como portavoz en la Asamblea, presentarse de nuevo como candidato en 2027 e incluso llegar a ocupar la portavocía nacional de deportes del partido. Sin embargo, Antelo se negó a dimitir y exigió que fuera la dirección nacional quien lo destituyera.
La cúpula de Santiago Abascal no actuó directamente, pero la sustitución de Antelo al frente del partido en Murcia se produjo por otra vía. Los miembros del Comité Ejecutivo Provincial de Vox en la región renunciaron en bloque, lo que permitió a la dirección nacional designar un nuevo presidente en Murcia. Antelo insinuó que aquella dimisión no partió de los dirigentes locales: «La decisión, como es conocido por todos, corresponde a Abascal».
Ahora, nuevamente sus compañeros autonómicos le han dado la espalda y facilitan su pérdida de influencia, esta vez a nivel institucional. El grupo parlamentario en la Asamblea de Murcia aprobó por mayoría absoluta su sustitución como portavoz, cargo para el que se le había ofrecido continuidad si renunciaba voluntariamente a la presidencia provincial de Vox. Las críticas emitidas por Antelo en días recientes, sin embargo, descartan la continuidad de aquella propuesta. Rubén Martínez, quien ya ejerció como portavoz cuando Antelo fue vicepresidente de Murcia, asumirá el cargo.
Fuentes regionales del partido indican que, «por ahora», esta es la única medida adoptada a nivel parlamentario. Además, Vox podría decidir expulsar a Antelo del grupo en la Asamblea, lo que lo convertiría en diputado no adscrito si no renuncia al escaño—él ha manifestado su intención de permanecer hasta finalizar la legislatura.
Actualmente, el escaño en la cámara murciana es el único cargo institucional que mantiene Antelo, complementario al que conserva en el ámbito orgánico dentro de Vox: vocal en la dirección nacional. Esta mañana, la portavoz del partido en el Congreso y también integrante de esa dirección, Pepa Millán, apeló a la «legítima autonomía» de Vox para decidir el futuro de Antelo en este órgano, que representa el máximo poder dentro de la formación.

