El PP pasa de un pesimismo total a albergar una ligera esperanza gracias a una posible abstención de Vox

«Es complicado que alguien sepa realmente qué está sucediendo, existe un hermetismo total». Así lo afirma un diputado del PP de Extremadura al ser consultado sobre las opciones reales de lograr un acuerdo in extremis con Vox para que María Guardiola continúe como presidenta de Extremadura. Nadie tiene certeza absoluta sobre el desenlace del proceso de investidura que arranca esta tarde a las 17.30 horas, en el que la candidata del PP se presenta en un marco de total incertidumbre, no solo para la primera votación del miércoles, que parece perdida al necesitar mayoría absoluta, sino también para la segunda votación 48 horas después, donde las negociaciones recientes podrían haber abierto una ventana de optimismo en las filas populares, quienes no descartan ya la abstención del partido de Abascal: «El partido permanece vivo hasta el viernes, la semana pasada no se daba esa posibilidad y ahora puede suceder cualquier cosa», afirma una fuente del PP con amplio conocimiento de las negociaciones.
En primer lugar, esta tarde Guardiola presentará su programa de gobierno, contando -según el reglamento de la cámara- con un tiempo ilimitado. El debate se retomará mañana a las 9.30 horas con las intervenciones de los grupos parlamentarios. Después de las réplicas se procederá a la primera votación, en la que la candidata necesitará 33 votos a favor, es decir, la mayoría absoluta (le faltarían cuatro votos de los 11 de Vox para alcanzarla). En caso de no lograr los apoyos necesarios en la primera votación, lo cual se considera probable, tendrá una segunda oportunidad el viernes, tras transcurrir 48 horas.
Tras meses de inmovilismo (solo tres reuniones presenciales de unos 20 minutos cada una) y las constantes acusaciones y descalificaciones entre ambos partidos, al menos en los últimos días ha habido un silencio total entre las formaciones, lo cual ya representa un avance. Algunos dirigentes del PP en Extremadura interpretan esta ausencia de ruido mediático como una señal positiva que podría indicar que para el viernes, durante la segunda votación, se contemple un posible giro en la situación.

Se ha pasado de un «no es no» a una postura de duda, lo cual ya es significativo dada la situación previa entre ambas partes. De hecho, Abascal no mostró ayer una posición tan beligerante contra Guardiola y dejó la puerta abierta: «No sé si estamos más cerca del sí o del no», indicó, aunque añadió: «No conviene apresurarse en los acuerdos». Desde Almazán (Soria), el líder de Vox matizó las expectativas señalando que es «complicado» que, tras haber torpedeado el pacto durante estas semanas —según su opinión—, se alcance un acuerdo de última hora para que este primer intento prospere.
«Las filtraciones de las negociaciones son lo que más daño hacen a Vox», comenta un veterano político extremeño. Por este motivo, el partido de Abascal ha expresado su descontento en semanas recientes debido a dos filtraraciones específicas: la cantidad de consejerías que habrían reclamado para formar parte del gobierno de Guardiola (cuatro, incluyendo una vicepresidencia y el control de Canal Extremadura TV), y la fijación de una fecha para un nuevo encuentro en Mérida el pasado jueves que fue cancelado precisamente por la difusión de la cita: «No creo que sea decisivo establecer una fecha concreta para la investidura», reiteró Abascal ayer.
Cabe destacar que estas malas relaciones provocaron dos decisiones relevantes por parte del PP ante la falta de acuerdo: retener la presidencia de la Asamblea, un cargo que Vox deseaba, y no ceder como en la legislatura anterior el senador autonómico a Vox, representado por Ángel Pelayo Gordillo.
En cualquier caso, Abascal enfatizó ayer su «voluntad de acuerdo» —«Estoy comprometido en ofrecer una alternativa»—, pero subrayó que «ese pacto debe asentarse sobre bases sólidas». «No hemos salido de unos gobiernos para volver a unos gobiernos o investir un gobierno que repita las mismas acciones», recalcó el líder de Vox, reiterando así la importancia de evitar cualquier «prisa» en la negociación, postura que también apoyan los populares.
En este sentido, la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, señaló que el equipo negociador del partido continúa «activo» para ofrecer a la población extremeña lo que han «solicitado en las urnas», lo que según el análisis de Génova corresponde a gobiernos «fuertes y estables» encabezados «por una mujer en Extremadura, María Guardiola, y por Jorge Azcón en Aragón».

