Feijóo defiende el ataque a Irán resaltando la prioridad de los derechos humanos frente al derecho internacional, al tiempo que critica la ausencia de protección de estos en el territorio persa.
El líder del PP reprocha al Gobierno de Sánchez el aislamiento internacional de España por rechazar el uso de las bases militares a Estados Unidos e Israel.
Feijóo advierte que esta medida menoscaba la relación bilateral con EE.UU. y la posición española dentro de la Unión Europea.
Subraya que la política exterior debe ser un asunto de Estado y no estar condicionada por intereses partidistas, apuntando que la actitud del Ejecutivo merma la credibilidad y protagonismo de España.
Alberto Núñez Feijóo aprovechó su visita este miércoles a Bilbao para dirigir un mensaje contundente al Gobierno de Pedro Sánchez por su negativa a permitir el uso de las bases españolas en la operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
«Los derechos humanos están por encima del derecho internacional, y en Irán estos no se respetan ni se garantizan», manifestó el líder del PP durante un encuentro con más de un centenar de empresarios, economistas y representantes sociales del País Vasco.
Feijóo habló durante más de una hora en un desayuno de trabajo al que asistieron, entre otros, el presidente del PNV y exportavoz en el Congreso, Aitor Esteban, junto con su predecesor al frente de los nacionalistas vascos, Andoni Ortuzar.
El presidente del PP afirmó que visitaba el País Vasco porque aspira a ser «presidente del Gobierno de España», es decir, «de toda España, incluido el País Vasco».
No obstante, la coyuntura internacional desplazó el tema económico inicial. Feijóo reclamó una política exterior «de Estado» y acusó a Sánchez de «aislar a España de la UE y del mundo» por negarse a apoyar a los aliados en su ofensiva contra Irán.
Respecto al ataque a Irán, Feijóo se posicionó «al lado de los socios y aliados» de España y justificó la intervención militar. Subrayó que «la política exterior debe estar por encima de los intereses partidistas y de la ideología del Gobierno en turno«.
El líder popular afirmó que la postura de Sánchez responde «a su interés en captar votos, no en defender a España».
Advirtió que, con la negativa del Ejecutivo a autorizar a Washington el uso de las bases de Rota y Morón, «se debilita» la relación bilateral con Estados Unidos y también la posición de España en la Unión Europea.
Recordó las recientes manifestaciones en Teherán, donde fueron «masacradas» más de 30.000 personas.
«Irán reprime a sus propios ciudadanos, persigue desarrollar la bomba nuclear, financia el terrorismo y desestabiliza la región«, relató. Por esta razón, aseguró que «cuantos menos tiranos existan en el mundo, mejor».
El líder del PP defendió que España debe «estar con sus aliados» y advirtió sobre las «consecuencias» de no hacerlo. «Si no, perdemos el marco operativo«, alertó.
Solicitó mantener la relación con Estados Unidos, «aunque sea complicado» con este presidente, y preservar la cooperación dentro de la UE. «No podemos abandonar ese camino por motivos personales del presidente del Gobierno», concluyó.
Irán y Venezuela
Con la intención de desmontar los argumentos de Sánchez, Feijóo enfatizó que «no debemos ser complacientes con Irán, como tampoco lo fuimos con Venezuela«, y acusó al presidente de romper la coherencia en la política exterior española.
«La postura del Ejecutivo no responde a los intereses de España, sino a los de la formación política que está en el poder», criticó.
El líder popular afirmó que esta actitud solo conduce a la pérdida de credibilidad y, por ende, al «aislamiento internacional» de España. «España se encuentra más sola que nunca, no es un socio fiable y carece de peso para influir en decisiones estratégicas», lamentó.
Según su criterio, las decisiones del Gobierno «han transformado a España en un actor menos seguro, menos estable y con menor protagonismo en Europa y el mundo».
Feijóo reprochó que el Ejecutivo utilice la política exterior «para sostener a un Gobierno débil» y solicitó a socios y aliados que «no confundan a este Gobierno débil con los casi 50 millones de ciudadanos españoles».
Cerró este tema apelando al sentido de Estado y la necesidad de una política exterior «consensuada y responsable».

