El inicio del Mundial de Fórmula 1 atraerá a Melbourne a seguidores de todo el mundo, a pesar de las cancelaciones de algunas rutas.
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Australia ha reforzado las medidas sanitarias para otorgar visados, lo que podría impactar directamente a los aficionados españoles que planeen asistir este año al Gran Premio de Fórmula 1.
Aunque España continúa siendo considerado un país de bajo riesgo, el nuevo esquema brinda mayor discreción a las autoridades para solicitar pruebas médicas, según el tipo de visado, la duración del viaje o el historial del visitante.
La modificación principal corresponde al denominado Migration (Specification of Required Medical Assessment) Instrument, una regulación que entró en vigencia el 15 de enero y reemplaza las directrices anteriores dispersas sobre cuándo un solicitante debe someterse a un examen médico.
Esta normativa determina las subclases de visado que automáticamente requieren evaluación sanitaria y bajo qué criterios, como haber estado recientemente en países con alto riesgo sanitario o declarar ciertas condiciones de salud.
Para un aficionado español que viaja como turista al GP, el cambio implica que no se puede suponer que no se le solicitará ningún trámite: el procedimiento resulta más riguroso y los casos límite son examinados con mayor detalle.
El mismo Departamento de Asuntos Internos indica que la mayoría de los solicitantes deben cumplir un requisito de salud mínimo antes de que su visado sea aprobado.
¿Qué implica esto en la práctica? Que las autoridades pueden requerir un reconocimiento médico previo para ciertos tipos de visado, especialmente si la estadía es prolongada, si el viajero planea trabajar con poblaciones vulnerables o si su historial médico o de viajes encaja en alguna de las nuevas categorías establecidas.
Paisaje de Melbourne, Australia
Para los viajeros españoles que se dirijan a Melbourne, los requisitos básicos permanecen: pasaporte vigente, visado electrónico de corta estancia y billete de salida del país.
España no figura en la lista de países con riesgo de fiebre amarilla, por lo que no se solicita certificado de vacunación para viajes directos, aunque sí puede requerirse si el aficionado ha permanecido más de 12 horas en un aeropuerto ubicado en una zona de riesgo.
Además, aunque la vacunación contra la Covid-19 ya no es obligatoria, las guías insisten en que sigue siendo «altamente aconsejable» para quienes se desplacen a Australia.
Los especialistas en movilidad alertan de que la nueva normativa, al ser más detallada, puede implicar un aumento de pruebas individualizadas cuando los itinerarios o antecedentes médicos resultan complejos, incrementando así los tiempos de gestión.
Tratándose de un viaje con fecha fija como un Gran Premio, esto exige iniciar los trámites con anticipación: solicitar el visado con tiempo suficiente, verificar si se precisa algún examen sanitario y recopilar informes médicos antes de adquirir el paquete completo de vuelo y entrada.
La recomendación constante entre agentes y plataformas de comparación es clara: evitar improvisaciones. Comprobar el tipo de visado, confirmar si corresponde a categorías que requieren examen médico, evitar escalas prolongadas en países con alertas sanitarias y contratar un seguro médico sólido son pasos esenciales para cualquier español que desee asistir en persona a la F1 en Australia sin contratiempos administrativos.

