Algunos hábitos sencillos pueden facilitar que los antihistamínicos controlen los síntomas alérgicos

Jornadas complicadas para quienes son alérgicos al polen en Madrid. Las lluvias intensas, seguidas por temperaturas agradables, han creado el ambiente ideal para una gran liberación de polen, con las consecuencias típicas en las personas sensibles.
Estornudos continuos, picazón en nariz y ojos, secreción nasal, dificultad respiratoria… Muchos ya han empezado a usar antihistamínicos ante estos síntomas. No obstante, en casos más severos, el medicamento puede no ser suficiente y es frecuente que se recurra a otros remedios caseros complementarios.
De acuerdo con la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), el 33% de la población española, es decir, 16 millones de personas, padece algún tipo de alergia. Aproximadamente la mitad tienen alergia por exposición al polen. Estas cifras han aumentado en años recientes y se prevé que continúen subiendo; se estima que para 2030, uno de cada cuatro españoles será alérgico al polen.
Consejos para sobrellevar la alergia al polen
Una recomendación clave para quienes sufren alergia al polen es usar mascarilla al salir, especialmente en días con alta concentración de polen. Este simple acto reduce de forma notable la cantidad de partículas inhaladas. Las mascarillas FFP2 resultan muy efectivas porque filtran partículas finas, incluido el polen. Ajustarlas correctamente al rostro potencia su eficacia y ayuda a aliviar síntomas como estornudos, congestión nasal y picor de garganta.
Además de proteger las vías respiratorias, es crucial cuidar los ojos. El polen puede causar irritación, enrojecimiento, picazón intensa y lagrimeo frecuente, e incluso provocar conjuntivitis alérgica en individuos sensibles. Usar gafas de sol al aire libre crea una barrera física que limita el contacto directo del polen con los ojos.
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Antes de planificar actividades al aire libre, es muy conveniente consultar los niveles de polen en la zona. Estar informado permite elegir mejor los momentos para salir y así minimizar la exposición, sobre todo durante las horas pico de concentración, que suelen ser en la mañana y el atardecer. Estos datos están disponibles en sitios oficiales como la SEAIC y otros organismos especializados. De esta forma, es posible organizar paseos, ejercicios o cualquier actividad al aire libre con mayor seguridad y anticipación.
Dentro del hogar y vehículo, instalar filtros antipolen en el sistema de aire acondicionado es una medida muy recomendada. Estos filtros capturan partículas y mejoran la calidad del aire en espacios cerrados. No obstante, para mantener su eficacia, deben cambiarse según las indicaciones del fabricante. Un filtro saturado pierde su capacidad de filtración e incluso puede empeorar las condiciones.
Al volver del exterior, conviene seguir ciertas rutinas de higiene: ducharse y lavar el cabello ayudan a retirar el polen acumulado durante el día. También es aconsejable cambiarse de ropa inmediatamente y no reutilizarla sin lavado previo, ya que el polen se adhiere a los tejidos. Asimismo, durante la temporada alta de polinización, no es recomendable secar la ropa al aire libre porque puede absorber nuevas partículas.
Finalmente, es importante evitar actividades que agiten el polen y aumenten la exposición, como cortar el césped, barrer terrazas o hacer labores de jardinería sin protección. En caso de alergia al polen de gramíneas, se debe evitar tumbarse directamente sobre el césped o permanecer mucho tiempo en parques recién cortados. Para quienes necesitan medicación, siempre es fundamental consultar con un profesional sanitario o farmacéutico, seguir las dosis prescritas y no combinar antihistamínicos con alcohol, ya que esto puede intensificar efectos secundarios como la somnolencia.

