Pablo Iglesias y su exasesora responsabilizan exclusivamente a Villarejo por la filtración del móvil de Dina y eximen a los periodistas

Dina Bousselham, esta mañana en su comparecencia en el juicio en la Audiencia Nacional por la filtración de los datos de la tarjeta de su móvil./

Pablo Iglesias y Dina Bousselham han decidido absolver a los dos periodistas de Interviú implicados en la filtración del contenido del móvil de Bousselham.

El excomisario José Manuel Villarejo queda ahora como el único imputado por filtrar los datos del móvil a periodistas y medios afines.

La tarjeta del móvil de Bousselham fue sustraída en 2015 y terminó en las manos de Villarejo después de pasar por Interviú, causando la divulgación de información perjudicial para Podemos.

El caso ha tardado siete años en llegar a juicio, y en la actualidad Iglesias y Bousselham presentan acusación particular contra Villarejo, considerando que se trató de una maniobra de las «cloacas del Estado».

El denominado ‘caso Dina’, que en 2020 situó a Pablo Iglesias al borde del Tribunal Supremo -que no aceptó su imputación cuando era vicepresidente del Gobierno- ha sido juzgado en la Audiencia Nacional siete años después de su inicio y con un cambio en los acusados.

El perdón otorgado por Iglesias y Dina Bousselham a los dos responsables de la revista Interviu que facilitaron a José Manuel Villarejo la tarjeta del móvil de la antigua asesora del fundador de Podemos ha dejado al excomisario como único imputado por filtrar a periodistas afines el contenido de esa tarjeta.

Iglesias, desde México mediante videoconferencia, y Bousselham, que compareció presencialmente ante la Sección Penal Cuarta de la Audiencia Nacional, han expresado su perdón «expreso e irrevocable» a Alberto Pozas y Luis Rendueles.

Pablo Iglesias, este lunes en la videoconferencia desde México con la Audiencia Nacional./

Ambos afrontaban una condena de tres años de prisión solicitada por la Fiscalía y por Iglesias, que Bousselham elevaba a cuatro años, por un delito de revelación de secretos.

Esta mañana, la defensa y los abogados de las acusaciones particulares confirmaron ante el tribunal que estas últimas retiran la acusación después de que ambos periodistas reconocieran haber entregado a Villarejo -que entonces era policía en activo- la tarjeta del móvil de Bousselham, que recibieron de manera anónima.

De hecho, esta fue la versión que ambos mantuvieron desde el inicio del proceso, aunque ello no impidió que llegaran a juicio.

La ‘pieza Dina’ se inició el 19 de marzo de 2019 bajo la instrucción del juez Manuel García-Castellón a raíz de indicios que apuntaban a que Villarejo fue quien filtró los mensajes del móvil de Dina a ciertos medios.

En 2017, la UDEF halló en la residencia del excomisario una copia de los archivos guardados en el dispositivo de Bousselham.

Además de fotografías íntimas de la asesora política, había documentos internos de Podemos, chats del partido y mensajes de Pablo Iglesias. Entre ellos, uno donde expresaba que «azotaría hasta que sangrase» a la presentadora de televisión Mariló Montero.

El móvil fue robado a Bousselham en un centro comercial en noviembre de 2015 y llegó a la sede de Interviú en enero de 2016.

Los archivos fueron revisados por el entonces presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio, quien decidió que no se publicarían y contactó con Pablo Iglesias para entregarle la tarjeta.

El director y subdirector de Interviú facilitaron una copia del contenido de la tarjeta a Villarejo, que en ese momento estaba asignado a la Dirección Adjunta Operativa de la Policía.

En los meses posteriores, justo cuando PSOE y Podemos (con los 69 diputados obtenidos en las elecciones de diciembre de 2015) negociaban la creación del Gobierno, surgieron noticias negativas para la formación de Iglesias en Okdiario y El Confidencial.

Según el escrito de acusación del fiscal, suscrito por Iglesias y Bousselham, Villarejo, «abusando de sus funciones relacionadas con la inteligencia policial, entregó los archivos descargados [de la tarjeta de Dina] a periodistas de su círculo de confianza para que elaboraran y difundieran diversas informaciones en perjuicio del partido político Podemos» y de su entonces secretario general, Pablo Iglesias.

El ‘caso Dina’ también implicó problemas legales para Iglesias. En octubre de 2020, el juez instructor elevó una exposición razonada a la Sala Penal del Supremo al considerar que el líder de Podemos podría haber cometido presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos con agravante de género, daños informáticos, denuncia falsa o simulación de delito.

García-Castellón señaló que Iglesias accedió a la tarjeta del móvil de Dina, «comprobó que el dispositivo contenía archivos personales y muy íntimos de Bousselham» y «a pesar de ello, conservó la tarjeta en su poder» sin informar a su exasesora.

Además, indicó que, meses después, cuando la devolvió, esta «ya no funcionaba».

La Sala Penal rechazó abrir un proceso a Pablo Iglesias, que de todas formas no habría prosperado debido a que Bousselham le exoneró expresamente.

Actualmente, ambos ejercen la acusación particular contra Villarejo, sosteniendo que el incidente con la tarjeta de Dina fue una operación de las «cloacas del Estado».

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