Feijóo se compromete a incrementar en un 15% las plazas de médicos en el Sistema Nacional de Salud durante una legislatura y a igualar las horas extraordinarias con las ordinarias.
La propuesta incorpora el refuerzo de las plantillas para reducir el número de guardias, favorecer la conciliación laboral y disminuir la presión asistencial tanto en consultas como en hospitales.
El plan también incluye una reforma del sistema de financiación autonómica, un incremento progresivo de plazas MIR y una revisión de las condiciones laborales de los médicos residentes.
La carta de Feijóo responde a la huelga nacional de médicos y a las demandas sindicales, aunque no contempla la creación de un estatuto específico para este colectivo.
El líder del PP ha establecido cifras y plazos para su «compromiso» con los profesionales médicos en plena huelga a nivel nacional.
En una misiva pública, Alberto Núñez Feijóo ha prometido aumentar en un 15% el número de médicos del Sistema Nacional de Salud en el transcurso de una legislatura, además de equiparar las horas extraordinarias con las ordinarias antes de que concluya dicho periodo.
Estas garantías aparecen en una carta dirigida a los médicos y difundida en redes sociales, en respuesta a las protestas contra el nuevo Estatuto Marco pactado por el Ministerio de Sanidad. Sin embargo, el presidente del PP no menciona directamente este tema.
Feijóo relaciona claramente el aumento de las plazas comprometido con la «real posibilidad de disminuir las guardias, mejorar la conciliación y reducir la presión asistencial en consultas y hospitales«.
El texto parte del diagnóstico realizado por la Administración central respecto a la Atención Primaria y de las reuniones mantenidas por Feijóo y su vicesecretaria de Sanidad, Carmen Fúnez, con los colectivos médicos en semanas recientes.
Feijóo recuerda que «el Ministerio de Sanidad reconoce un déficit de 4.500 médicos de familia que podría aumentar a 5.000 en 2029″ si no se toman medidas.
Basándose en esta premisa, el PP argumenta que «España requiere más profesionales sanitarios» y que, para los médicos, ello implica un incremento aproximado de un 15% en las plantillas actuales.
Feijóo afirma que sin este aumento, «no se reducirá el número de guardias
Otra de las promesas fundamentales es el equiparar las horas extraordinarias a las ordinarias. Feijóo se compromete a implementar esta medida «en el primer año» de la próxima legislatura y a completarla «antes de que finalice ese periodo».
Esta propuesta está vinculada a una de las demandas centrales de la huelga, que denuncia guardias obligatorias de hasta 24 horas remuneradas por debajo de la tarifa ordinaria y jornadas laborales que superan las 60 o 70 horas semanales.
Desde hace meses, los sindicatos médicos exigen que las horas de guardia se paguen, «al menos, al mismo nivel que las ordinarias» y que su número y duración estén limitados.
Financiación autonómica
Para respaldar estos compromisos, Feijóo propone reformar el sistema de financiación autonómica.
Se plantea impulsar una «pieza separada» para Sanidad dentro del modelo, argumentando que «lo que no se financia, no se ejecuta» y que los recursos públicos deben priorizar necesidades esenciales como la asistencia sanitaria.
El presidente del PP subraya que ese reparto no debe regirse «por criterios independentistas o territoriales» y que «ningún ciudadano español tiene más importancia que otro». Busca así posicionarse como defensor de la igualdad en el acceso al sistema frente a las tensiones del modelo autonómico vigente.
La carta también detalla un plan de choque «en los primeros 100 días de Gobierno». Feijóo promete un nuevo modelo de planificación de recursos humanos que ajuste las plantillas «según las necesidades sociodemográficas y epidemiológicas de cada región».
Este plan se apoyaría en un «incremento progresivo de las plazas MIR».
El PP propone una oferta proporcional con un crecimiento anual sostenido y un sistema de evaluación que evite «la incertidumbre y las reclamaciones que han experimentado los opositores este año», además de anunciar una revisión de las condiciones laborales de los médicos en formación.
Asimismo, Génova plantea «flexibilizar los criterios de acreditación» para las unidades docentes, poniendo énfasis en reforzar las especialidades con mayor demanda como Medicina Familiar y Comunitaria y Pediatría, tanto en Atención Primaria como en ámbito hospitalario.
El texto incorpora también un estudio sobre cargas laborales con el fin de revisar la jornada anual de los médicos. El objetivo declarado es disminuir la sobrecarga, aumentar el reconocimiento y proporcionar mayor estabilidad laboral mediante mecanismos más ágiles y jurídicamente seguros.
«Ruido político»
Feijóo justifica la elección del formato de carta abierta por el ambiente político actual. «Como se puede observar, el debate político está lleno de ruido, dificultando que cumpla su función real: resolver los problemas concretos de la ciudadanía», destaca al comienzo del texto.
A partir de ahí, sostiene que las dificultades en la sanidad no se originan ni en las consultas ni en las comunidades autónomas.
Apunta al Gobierno central por su «falta de planificación y coordinación», que habría provocado «un cuello de botella en la gestión de recursos humanos y materiales», incluso en un contexto de recaudación fiscal récord.
Además, el líder del PP acusa al Ejecutivo de convertir el Ministerio de Sanidad en «un espacio de confrontación política».
Critica la ruptura de la cogobernanza con las Comunidades Autónomas y el «desdén hacia la voz de los profesionales», relacionando las reformas «impuestas» sin memoria económica con los actuales conflictos y huelgas en la sanidad pública.
La carta reivindica también el diálogo iniciado «estos días» con el Foro de la Profesión Médica y el Comité de Huelga, con reuniones tanto en Génova como en la sede de la Organización Médica Colegial.
Fuentes del PP aseguran que tras esos encuentros Feijóo se había comprometido a enviar una propuesta formal a los médicos una vez finalizada su ronda de contactos con los principales actores del Sistema Nacional de Salud.
Paralelamente, los sindicatos mantienen una huelga nacional que se desarrolla una semana cada mes entre febrero y junio.
La convocan CESM, el Sindicato Médico Andaluz, Amyts, Metges, el SME y O’Mega, en protesta por el nuevo Estatuto Marco firmado por la ministra Mónica García con los sindicatos de clase.
Los paros han provocado ya la cancelación de decenas de miles de consultas y operaciones en varias CCAA, con especial incidencia en Andalucía, Castilla y León y Madrid.
Los médicos reclaman un estatuto propio, una regulación específica de las guardias, una jornada máxima de 35 horas semanales y mantener la compatibilidad entre sanidad pública y privada.
En este escenario, el PP busca posicionarse como alternativa política frente a la gestión de la líder de Más Madrid.
Feijóo adopta un discurso de apoyo al colectivo médico, promete cambios en financiación, plantillas y condiciones laborales, y pretende capitalizar la insatisfacción generada por el Estatuto Marco, aunque no ofrece un estatuto específico para los médicos.

