El 28 de febrero significó el cierre de la legislatura en Andalucía y el comienzo de la campaña electoral.
Juanma Moreno se dirigió a las emociones durante la entrega de Medallas de Andalucía, evocando la tragedia de Adamuz y evitando entrar en confrontaciones políticas.
María Jesús Montero criticó la administración del PP, advirtiendo sobre el peligro de una «derecha privatizadora» y eligió no asistir al acto institucional.
Las elecciones andaluzas están previstas entre el 31 de mayo y el 21 de junio, con la posibilidad de coincidir con otras votaciones nacionales.
Este 28 de febrero marcó el término de la legislatura en Andalucía y dio paso al inicio definitivo de la campaña.
En el día de la comunidad, tanto el presidente de la Junta, Juanma Moreno, como la candidata del PSOE andaluz, María Jesús Montero, definieron la línea de la misma.
Durante la ceremonia de la entrega de Medallas en conmemoración del Día de Andalucía, con lágrimas y emoción al rememorar el accidente de Adamuz, Juanma Moreno apeló a los sentimientos con un discurso menos cargado de política que de costumbre.
No pronunció ni una palabra sobre la corrupción ni sobre la financiación autonómica. María Jesús Montero, al llegar al Parlamento, invocó el temor hacia «la derecha privatizadora» de los servicios públicos y hacia la ultraderecha de Vox, que podría poner en riesgo la mayoría absoluta de Juanma Moreno.
No estuvo presente en la gala porque no quiso. Se desplazó a un acto en Moguer, rechazando “el autobombo” de Moreno en dicha ceremonia, prefiriendo un acto reivindicativo junto a los ciudadanos. De hecho, ordenó a sus diputados que tampoco acudieran.
«En un mundo turbulento donde las reglas han cambiado abruptamente, nosotros garantizamos estabilidad, seguridad, concordia y confianza«, destacó Moreno en la ceremonia.
El presidente de Andalucía considera que estos valores reflejan buena salud política. Y advirtió que «nadie aprecia la salud hasta que la pierde», haciendo un llamado al voto útil para mantenerla.
«No permitiremos que Andalucía se torne oscura, amarga e inhóspita. Ser buena gente significa calidad de vida. Es necesario evitar a quienes están permanentemente enfadados, siempre buscando conflicto», manifestó Moreno en una clara alusión a Vox y al PSOE, aunque sin mencionarlos directamente.
Su intención fue evitar politizar un acto en el que abundaban los pañuelos. Pocos lograron contener las lágrimas cuando subieron al escenario todos los que colaboraron aquella fría noche en Adamuz para mitigar la tragedia que se cobró 46 vidas.
Un sufrimiento que Juanma Moreno prometió no utilizar jamás para dividir, confrontar o sacar provecho: los andaluces no somos así, afirmó entre lágrimas.
Es cierto que la gestión de las dos tragedias que han afectado a Andalucía en tan solo dos meses podría otorgarle beneficios electorales tras las críticas por la situación de la sanidad pública.
Al menos, eso reflejan encuestas recientes, que lo colocan muy cerca de la mayoría absoluta.
Un ejemplo es la oleada de críticas generadas por un tuit del diputado por Jaén, Víctor Torres, que cuestionó las lágrimas de Juanma Moreno durante su alocución.
«Y el Goya a Mejor Actor es para… Juanma Moreno. Hoy sus asesores cometieron un error y confundieron la entrega de Medallas de Andalucía con la de los Goya. Viven en un teatro, calculando cada escena sin ningún reparo, solo por el voto».
Este comentario desencadenó numerosas críticas por parte de usuarios en esta red social y también de líderes políticos.
En todo caso, desde el Gobierno andaluz consideran que finales de mayo o las primeras semanas de junio son adecuados para convocar elecciones.
Moreno apunta que los comicios tendrán lugar entre el 31 de mayo y el 21 de junio, tras anunciar que disolverá el pleno del Parlamento en abril, tomando en cuenta el calendario de festividades y romerías en la región durante la primavera.
Además, reconocen que les resultaría favorable que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haga coincidir las elecciones generales con las autonómicas y, para complicar aún más, que anticipe también las de Cataluña.
Especialmente porque, desde San Telmo, insisten en que la imagen de Montero está vinculado a la de Pedro Sánchez, lo que genera rechazo en la comunidad.
En el PP también son conscientes de que su principal adversario es Vox. Precisamente, Moreno insinuó el jueves pasado que prefiere actuar de forma independiente en caso de tener que negociar un gobierno de coalición con ellos.

