Belarra sostiene que ese «no debe ser el rol de la izquierda» y defiende un proyecto que «lucha».

Podemos se distancia de un acercamiento con la nueva coalición de la izquierda alternativa, a pesar de que Yolanda Díaz haya dado un paso atrás y no se presente nuevamente como candidata de la alianza. El partido morado, que consideraba a Díaz un gran obstáculo para un acuerdo, ahora se aferra a lo que representa ese bloque heredero de Sumar, una izquierda dedicada a «mantener al PSOE a cualquier costo», para reivindicar un proyecto propio.
Al día siguiente de la carta de renuncia de Díaz, Ione Belarra e Irene Montero han defendido en distintas entrevistas la estrategia de Podemos, que lleva al partido a concurrir en solitario a las elecciones, y han reiterado uno de sus pilares: la impugnación total de lo que ha significado Sumar y su influencia en el Gobierno de coalición, así como el legado que dejará este periodo de Ejecutivo compartido con el PSOE.
Belarra ha enfriado la posibilidad de un acuerdo con la nueva alianza impulsada por IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes, porque, en su opinión, «lo que ha servido Sumar» es precisamente «sostener al PSOE a cualquier precio», «incluso cuando impulsa el mayor rearme de la historia del país, no aborda la crisis de la vivienda o marginan el feminismo».
«Consideramos que ese no es el papel que debe cumplir la izquierda, que no consiste en sostener al PSOE sin condiciones, sino en hacer que el PSOE se movilice y se implementen las políticas sociales que la ciudadanía espera, como intervenir en el mercado de la vivienda y reducir los precios de los alquileres», recriminó en TVE, situando también en el mismo grupo a EH Bildu.
La secretaria general de Podemos ha enfatizado que el debate político en busca de un acuerdo, y para que las coaliciones «se definan por sí mismas», debe centrarse en responder al «para qué» se aspira a construir esa izquierda.
Sin embargo, es en este punto donde Belarra marca distancias con el nuevo frente y defiende a Podemos como custodio de las esencias. Así, ha sostenido que el futuro pasa por construir una izquierda «robusta», que es lo que «aportan» desde su partido. Una formación con «capacidad de transformación y de defender sus posiciones cuando son difíciles y no hay apoyo». «Ahí estará Podemos», afirmó.
En esa línea, Belarra señala que el movimiento de Gabriel Rufián ha mostrado que la ciudadanía «tiene ganas de votar por la izquierda» y que esa opción la ofrece Podemos. Por eso, Irene Montero también aboga por «aceptar ese desafío» para «responder a la demanda de una izquierda fuerte capaz de enfrentarse al fascismo y, a la vez, impulsar reformas y cambios profundos que la sociedad sigue necesitando».
Para Belarra, el espacio político se encuentra en un momento en el que debe decidir «para qué» está presente en la política y «qué» pretende hacer. «Creo que es preciso debatir para qué ha servido la ‘operación Sumar’, que desde mi perspectiva ha comprometido las posibilidades de transformación social y la fuerza que había en la izquierda durante la legislatura anterior», afirmó, «ahora enfrentamos una legislatura donde solo manda el PSOE y en la que nada progresa».
Para la líder de los morados, «la única política social real implementada en esta legislatura ha sido fruto de la presión de los cuatro diputados de Podemos, que es la regularización extraordinaria de personas migrantes».
Las dirigentes de Podemos también se han referido a la renuncia de Díaz. Belarra le ha deseado «mucha suerte» en lo «personal». Por su parte, Montero expresó en Canal Red que entiende su decisión y le desea «lo mejor». En todo caso, ha señalado que esto representa «un problema interno de Sumar», que ahora debe «buscar a otra persona candidata».

