Impacto del cierre del Estrecho de Ormuz en España: riesgo de aumento en los precios de la energía y los combustibles

La incertidumbre sobre la seguridad en el estrecho, luego de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, detiene decenas de embarcaciones y genera preocupación por el suministro mundial de hidrocarburos y gas natural licuado

El Estrecho de Ormuz es

En la madrugada del sábado, Estados Unidos e Israel ejecutaron una operación militar conjunta contra Teherán, la capital de Irán. Esta es la segunda intervención de este tipo en menos de un año por parte de Washington, después de la ofensiva de junio de 2025 que debilitó las defensas aéreas iraníes y su programa nuclear. En ambas ocasiones, uno de los puntos que ha generado mayor incertidumbre ha sido el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más cruciales del planeta. A pesar de que no se ha anunciado un cierre oficial del estrecho, la sola amenaza y el ambiente de inseguridad en la zona podrían provocar efectos severos en los mercados energéticos globales, incluido España.

De acuerdo con la agencia Reuters, al menos 150 buques cisterna permanecen paralizados cerca del estrecho por el clima de tensión, lo cual ha impulsado el precio del petróleo Brent a incrementar un 10% y situarse en 100 dólares por barril. Esta cifra podría continuar en ascenso a partir del lunes, cuando se retomen las operaciones en los mercados oficiales.

El Estrecho de Ormuz: vía crucial del comercio energético

El Estrecho de Ormuz es un canal de apenas 30 kilómetros entre Irán y Omán, por donde transita una gran parte del flujo energético mundial. Cada día, por este paso se transportan alrededor de 20 millones de barriles de petróleo, según los datos más recientes de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). Países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Irak y Kuwait utilizan esta ruta para exportar sus hidrocarburos, convirtiendo a Ormuz en una arteria esencial para garantizar el suministro a nivel global.

No solo el precio del petróleo está en riesgo, sino también el del gas natural licuado (GNL), que se licúa para su transporte marítimo y es clave para exportadores como Qatar, que aporta consumido mundialmente. La seguridad del Estrecho es vital para que este suministro alcance a sus compradores en Asia y Europa. Su interrupción no solo incrementaría el coste de la energía, sino que también desencadenaría un efecto dominó en el comercio internacional.

El espacio aéreo sobre Irán, vacío tras los ataques de EEUU e Israel (AFP)

Impactos para España

Aunque España no importa petróleo crudo iraní de forma directa, no está exenta de los efectos de esta crisis. El mercado petrolero opera como un sistema global interconectado, y las perturbaciones en el suministro proveniente de Oriente Próximo se reflejan en aumentos de precios para todos los compradores.

Si el Estrecho de Ormuz permaneciera cerrado por un periodo prolongado en las próximas semanas, o si la circulación marítima se suspendiera por motivos de inseguridad, los precios de la gasolina y el diésel en España podrían dispararse. Esto impactaría de forma directa al transporte por carretera y aéreo, además de ejercer presión inflacionaria sobre otros bienes y servicios. También se incrementaría la factura eléctrica, dado que el país depende parcialmente del gas natural y del petróleo para generar energía. Ninguna economía europea estaría completamente a salvo ante un escenario así.

Por otra parte, compañías como Repsol, que dependen de la producción y venta de hidrocarburos, podrían beneficiarse con la subida de precios, mientras que empresas relacionadas con el turismo y la movilidad, tales como IAG, Meliá o Aena, podrían enfrentar dificultades debido al aumento del coste del combustible y la incertidumbre internacional, según datos de Economía Digital.

El último día en que cotizaron las acciones de las empresas del Ibex-35, el viernes 27 de febrero, reflejó esta tendencia. Repsol cerró con un incremento leve del 0,21%; Indra se mantuvo estable, y IAG registró una caída del 7,83% a pesar de sus sólidos resultados anuales.

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