El pequeño se trasladó recientemente desde una lujosa mansión ubicada en las afueras de la capital española.
Más información: El padre de Pedro Acosta: «Hipotequé el barco de pesca para que mi hijo llegara al Mundial de MotoGP»
Los hermanos Márquez compartieron vivienda durante varios años, llevando su estrecho vínculo más allá del paddock hasta el espacio familiar, pero esa etapa está llegando a su fin: Marc ha bromeado públicamente que «está echando» a Álex, y que finalmente su hermano menor está adquiriendo su independencia.
Esta anécdota ayuda a centrar la atención en el escenario donde se ha desarrollado gran parte de su vida reciente: la impresionante casa de Marc Márquez en Madrid, que se ha convertido en la base del ocho veces campeón mundial.
Marc y Álex crecieron muy unidos en Cervera, pero la irrupción en la élite y las exigencias del MotoGP llevaron al mayor de los Márquez a establecerse en Madrid, en una urbanización de alto nivel donde el pequeño también ha contado con alojamiento durante sus estancias en la capital.
De izquierda a derecha. Álex Márquez, Marc Márquez y Pedro Acosta.
En entrevistas, Marc ha dejado entrever de manera desenfadada que Álex «ya debe» encontrar su propio espacio, un mensaje transmitido en tono relajado que evidencia el fin próximo de su convivencia.
La complicidad, manifestada mediante bromas y provocaiones, ha sido frecuentemente visible en televisión y en redes sociales, y ahora se refleja en la historia de una mudanza que simboliza también el crecimiento profesional de ambos.
Por 10 millones
La residencia de Marc Márquez está situada en La Finca, en Pozuelo de Alarcón, al oeste de Madrid, una de las urbanizaciones más exclusivas del país, reconocida por su alto nivel de seguridad y privacidad.
El chalet tiene un valor aproximado de 10 millones de euros, cifra que corresponde con las propiedades más destacadas de la zona y con el prestigio de una estrella mundial del deporte. La construcción supera los 1.300 metros cuadrados y se levanta sobre un terreno amplio que permite equilibrar vida familiar, ocio y entrenamiento sin necesidad de salir de casa.
Desde el punto de vista arquitectónico, la casa sigue un estilo contemporáneo y minimalista, caracterizado por líneas rectas, la combinación de hormigón, piedra y grandes superficies de cristal que llenan el interior con luz natural.
Su fachada está rodeada de agua, y el acceso principal se realiza mediante una pasarela, un elemento distintivo que refuerza la sensación de fortaleza y privacidad del inmueble.
En el interior, la vivienda se distribuye en varias plantas, con siete dormitorios, amplias zonas comunes de concepto abierto, un gran vestíbulo, área de trabajo y un gimnasio privado para que el piloto pueda mantener sus rutinas físicas sin salir de casa.
Trofeos a la vista
Los Márquez han ofrecido detalles de su vida doméstica mostrando espacios como el salón-comedor, que cuenta con una gran mesa para más de diez personas y una vitrina donde se exhiben cascos y recuerdos de sus años de competición, convirtiéndolo en un pequeño museo personal del campeón.
No faltan áreas de entretenimiento, como una mesa de billar y zonas de descanso interior diseñadas para desconectar de la presión del Mundial. Sin embargo, una de las características más llamativas es la piscina de dos niveles, unida por una pasarela exterior que se ha hecho popular en sus redes sociales y que incluye distintas zonas de «chill-out» para reuniones con amigos y familiares.
La tecnología y la eficiencia energética también destacan en la vivienda: sistemas domóticos para controlar iluminación, temperatura y seguridad desde el móvil, además de paneles solares y soluciones de ahorro que combinan el confort con la sostenibilidad.
El garaje se convierte en un santuario para los aficionados, donde se exhiben réplicas de las motos con las que Márquez consiguió sus títulos, junto a trofeos y objetos clave de su trayectoria.
Dos grandes campeones
Esta mansión madrileña refleja materialmente una carrera brillante. Marc Márquez acumula ocho títulos mundiales – seis en MotoGP – y es considerado uno de los grandes referentes en la historia del motociclismo, conocido por su agresividad, habilidad para adelantar y dominio durante la era Honda.
Álex, su hermano, ha crecido a su lado como campeón del mundo en Moto3 y Moto2, consolidándose hoy como piloto en la categoría reina con una personalidad propia más allá de su apellido. Juntos conforman una de las dinastías familiares más exitosas del Mundial, trasladando su competitividad desde las pistas a los entrenamientos compartidos, viajes y, hasta ahora, la convivencia en la misma casa.
La salida de Álex del hogar de Marc no rompe ese vínculo, pero abre un nuevo capítulo: el hermano menor inicia su independencia mientras el mayor afronta la fase decisiva de su carrera desde un cuartel general de lujo en La Finca, diseñado para un campeón que ha llevado su nombre y número a la cima del motociclismo mundial.

