Tejero fallece el día en que el dosier del 23-F expone que un «Ejército de maricones», en palabras de su esposa, lo abandonó «como una colilla»

E.E.

Antonio Tejero, protagonista destacado del intento de golpe de Estado del 23-F, murió a los 93 años, coincidiendo con la fecha en que se hicieron públicos documentos oficiales relacionados con el golpe.

Las grabaciones intervenidas por el Ministerio del Interior sacan a la luz el descontento y las declaraciones de la esposa de Tejero, quien acusó al Ejército de haber abandonado a su marido durante el levantamiento.

Los documentos revelados desmienten cualquier vínculo del Rey Juan Carlos I con los golpistas, además de evidenciar cómo ordenó detener el golpe y preservar el orden constitucional.

Milans del Bosch y Armada, junto a Tejero, recibieron una condena de 30 años de prisión por rebelión militar, aunque Tejero cumplió únicamente 15, pasando los últimos años en tercer grado.

El exteniente coronel Antonio Tejero, símbolo de la toma militar del Congreso con arma en mano y vociferando «¡quieto todo el mundo!», falleció ayer a los 93 años, justo cuando se difundían los documentos sobre el 23-F desclasificados por el Gobierno. Esto ocurrió dos días después de cumplirse el 45 aniversario del golpe que amenazó la Democracia española.

A pesar de que en octubre pasado luchó entre la vida y la muerte, llegando a recibir la extremaunción, Tejero falleció pocas horas después de que las vehementes declaraciones de su esposa ese 23F se difundieran en todos los medios españoles.

«¿Has visto qué vergüenza? Me lo han dejado abandonado como una colilla. Me lo han dejado solo, me engañaron«, reprochó Carmen Díez Pereira a una amiga esa noche, refiriéndose al Ejército que, según ella, estaba confabulado con la acción de su marido.

El Ministerio del Interior intervino el teléfono del domicilio de Tejero durante el 23F. Como resultado de esa escucha, se obtuvieron 312 páginas que ahora forman parte de los archivos desclasificados.

Uno de los últimos fragmentos transcritos corresponde a una llamada de Carmen Díez Pereira a Juan García Carrés, único civil juzgado por el golpe y condenado a dos años de prisión.

«Todo está perdido, ¿verdad? Vaya pandilla de cobardes», expresó la esposa de Tejero.

García Carrés apenas pudo responderle porque agentes de las Fuerzas de Seguridad estaban en su domicilio para arrestarlo. «Me llevan a Comisaría», le informó.

Carmen Díez falleció en noviembre de 2022. Tejero, condenado a 30 años por el intento de golpe, cumplió 15 años en prisión, aunque los últimos tres estuvo en tercer grado.

El exteniente coronel de la Guardia Civil coincidía con su esposa: «Me traicionaron todos: el Rey, Armada, Milans del Bosch… «, afirmó en una entrevista concedida a EL ESPAÑOL en octubre de 2023.

«Yyo la lié parda al rey Juan Carlos. Él tenía previsto con Armada un Gobierno a su medida. Pero era necesario un militar que ejecutara el golpe. Ese fui yo. Es decir, lo mío era fundamental para implantar el Gobierno de Armada y el Rey. No obstante, cuando comprendí lo que iba a suceder, lo cancelé, lo detuve», declaró en la entrevista.

Se refería a la llamada ‘solución Armada’, un Gobierno de concentración encabezado por el general y con representantes de UCD, PSOE, AP, PCE y personalidades independientes, aunque su configuración exacta es objeto de debate.

Rechazo a Armada en Zarzuela

Sobre este tema no existe mención alguna en los documentos desclasificados ayer. Sin embargo, los papeles contradicen a Tejero en puntos cruciales: no hay indicios de complicidad del entonces jefe del Estado, Juan Carlos I, con los golpistas.

Según un informe titulado Sucinto relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero de 1981 a raíz del asalto al Congreso de los Diputados según fueron conocidos en el Palacio de la Zarzuela, Juan Carlos I prohibió muy pronto —alrededor de las 19 horas del 23F— la presencia de Armada en Zarzuela.

A las 20:20 horas, el secretario general de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, contactó con Tejero y le ordenó «deponer su actitud inmediatamente».

El golpista respondió que solo acataba órdenes del teniente general Jaime Milans del Bosch, capitán general de la Tercera Región Militar, con sede en Valencia.

A las 22:25 horas, el Rey envió un télex a la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM) y a todos los capitanes generales con el siguiente mensaje: «Ante la situación causada por los sucesos en el Palacio y Congreso y para descartar cualquier confusión, confirmo he mandado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor tomar las medidas necesarias para mantener el orden constitucional conforme a la ley vigente. Cualquier acción militar que pudiera tomarse deberá contar con la aprobación de la JUJEM».

La Junta de Jefes de Estado Mayor declaró que «se han adoptado las medidas precisas para reprimir todo atentado contra la Constitución y restaurar el orden».

A las 22:35 horas, Milans del Bosch mantuvo contacto con Fernández Campo para solicitar la ‘solución Armada’.

Acto seguido, el secretario general de la Casa del Rey habló con Alfonso Armada y le transmitió que «de ninguna forma S.M. [Su Majestad] autoriza dirigirse a los diputados en su nombre».

«Le exigió su palabra de honor para no hacerlo», indica el documento.

A la 01:12 horas del 24 de febrero, se emitió por TVE el mensaje en el que el Rey se posiciona contra el golpe: «La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar bajo ningún concepto actos o conductas de quienes pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución, votada en referéndum por el pueblo español, estableció», afirmó.

«El golpe va contra el Rey»

Ocho minutos después, el jefe del Estado volvió a hablar con Milans del Bosch y le comunicó las siguientes directrices:

«Te aclaro claramente:

1- Reafirmo mi firme decisión de preservar el orden constitucional dentro del marco legal vigente. Tras este mensaje no puedo retractarme.

2- Cualquier golpe de Estado no podrá escudarse en la figura del Rey, es dirigido contra el Rey.

3- Hoy más que nunca, estoy dispuesto a cumplir mi juramento a la Bandera. Por ello, con total conciencia y pensando solo en España, te ordeno retirar todas las Unidades desplegadas.

4- Te ordeno transmitir a Tejero que abandone su actitud inmediatamente.

5- Juro que ni abdicaré ni abandonaré España. Quien se subleve, está dispuesto a provocar una nueva guerra civil y será responsable de ello.

6- No dudo del amor a España de Mis Generales [en mayúscula en el documento]. Por España primero, y por la Corona después, te ordeno cumplir todas estas instrucciones».

Hubo una última llamada del Rey a Milans del Bosch a las 04:00 horas («esto tiene que acabar de una vez») antes de que el capitán general de Valencia emitiera un bando revocando el anterior, en el que había asumido todos los poderes en la Tercera Región Militar.

A partir de entonces, sobre las 5 de la madrugada, llegaron a Zarzuela noticias de que Tejero «aceptaba rendirse bajo ciertas condiciones».

Milans del Bosch y Armada recibieron la misma condena que Tejero, 30 años de prisión, por el delito de rebelión militar.

El mensaje, «un jarro de agua fría»

Entre los documentos desclasificados hay una nota del CESID dirigida al entonces secretario general, Javier Calderón, sobre los hechos ocurridos la tarde-noche del 23F en Valencia.

«Sin conocimiento del jefe del sector ni de ningún otro directivo [del servicio de inteligencia], el teniente coronel Pacheco, jefe de la segunda sección del estado mayor, y el comandante Mendiguchía, de la misma sección y exdirector del SECED [servicio de inteligencia franquista] y CESID, acudieron al local del sector, informando al directivo sr. Valero que, con el conocimiento del jefe del sector, el comandante Mendiguchía quedaría como enlace en el sector», señala la nota.

«Estos hechos eran completamente falsos y, según se supo luego, esta maniobra estaba preparada de antemano«.

Con el paso de las horas «se comprobó mediante llamadas de otras Capitanías que ninguna otra secundaba las acciones de Valencia y, con el esperado discurso del Rey, se tuvo la impresión de que no era el mensaje que algunos jefes de estado mayor querían escuchar».

La nota del agente del CESID informa que el comandante Lobo, de la Casa Real, llamó «dos veces», insistiendo en que se confirmara la recepción del télex enviado «a las 23:15 horas» [según Zarzuela, fue a las 22:25 horas]. Los mandos militares en Valencia tardaron dos horas en acatar las órdenes reales.

«Durante el tiempo que Mendiguchía permaneció en el sector, comentó: Los generales de la región estaban al tanto del incidente desde el domingo por la mañana y el teniente coronel Pacheco desde la mañana del día 23».

«Según relatos del mencionado comandante, el incidente fue propiciado por S.M. el Rey y el general Armada. El capitán general de la 3ª región militar esperaba una llamada desde Madrid (del Rey, según confesó) para iniciar su operación», relata la nota.

«Durante la noche y tras los comunicados de la JUJEM (…) y viendo que otros capitanes generales no reaccionaban, afirmó que habían dejado solo al teniente coronel Tejero y que Su Majestad tendría sus razones para ello», añadió.

«Se esperaba con gran ansiedad el mensaje del Rey, que resultó ser un jarro de agua fría según sus palabras, pues no coincidía con nada de lo dicho anteriormente [por el comandante]», concluye.

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