Tribeca Bistro en Madrid ofrece steak tartar, hamburguesa con salsa y mousse de chocolate para una experiencia culinaria neoyorquina

Este restaurante, ubicado a escasos metros de la Plaza de Cibeles, conmemora un año desde su inauguración con una carta renovada inspirada en la cocina clásica europea Sala de Tribeca Bistró, en

¿Quién no ha soñado con la experiencia de cenar en uno de los bistrós más populares de Nueva York? Se evocan locales con atmósfera ideal; música suave y elegante, iluminación tenue y envolvente, una barra de cócteles propicia para el movimiento y esos detalles refinados que marcan la diferencia. En la mesa, estarían platos que los cocineros neoyorquinos toman prestados de la tradición europea: steak tartar preparado al momento ante el comensal, exquisitas pastas, una ensalada César impecable y postres para compartir. En esencia, esa cocina del Viejo Mundo, con influencias francesas, italianas y españolas, interpretada desde el desenfado y el respeto.

Con esta base nació hace poco menos de un año Tribeca Bistró (C. Marqués del Duero, 5), una apertura que desde el primer día captó la atención del público más foodie en Madrid. ¿Quién no desearía un viaje a Nueva York sin salir del centro de la ciudad? “De ahí proviene el nombre de Tribeca, que es un barrio situado en el sur de Manhattan”, detalla Javier Utrera, jefe de sala quien recibe en la mesa de este bistró, a pocos pasos de la Plaza de Cibeles.

El proyecto está encabezado por el chef mexicano Diego Santa Rosa, formado en la escuela Luis Irizar y con experiencia en restaurantes como Casa Urola (San Sebastián), Her y Otaru. Diego Amigo es el otro socio, copropietario de este bistró que se ha posicionado como una parada imprescindible en el centro de Madrid. En la cocina, Gerardo Méndez, chef con amplia trayectoria, ha contribuido a conformar la carta disponible actualmente en este establecimiento madrileño.

Son ya reconocidos su steak tartar, picado ante la mesa con un toque sutil de chipotle; el jugoso tartar de gamba con salsa americana; y su viral hamburguesa Café de París, presentada en pan brioche y bañada con la mítica salsa de mantequilla especiada. También otros grandes clásicos de la cocina europea más tradicional, como el lenguado meunière, terminado en sala con mantequilla avellanada y perejil. Para finalizar, su aclamada mousse de chocolate, servida en copa elegante y rematada con aceite de oliva virgen extra y sal en escamas.

Pasta al vodka y mousse

Además, con motivo de su primer aniversario, Tribeca Bistró ha actualizado su carta incorporando nuevos platos como el tartar de atún con aguacate —una versión marítima de su consolidado steak tartar—, el bikini de roast beef con queso Comte y Emmental, acompañado de mayonesa de piparra, los arancini rellenos de queso comté, el rodaballo en salsa berreu blanc y caviar, además del arroz con carabineros y mayonesa de ajo. Recetas, según explica el jefe de sala, que reflejan cómo no se limitan a una región específica de Europa, sino que seleccionan “nuestros platillos favoritos de cada lugar”.

Esta es la tercera modificación que se realiza en la carta durante el primer año, agregando detalles y bocados que consideran atractivos para sus clientes. “No pretendemos aferrarnos a una carta fija, queremos innovar y añadir platos nuevos porque la cocina europea está viva, sufre múltiples cambios y surgen recetas que pueden encajar aquí. Como bistró, siempre manteniendo un pie en la cocina más clásica”, aclara el jefe de cocina de Tribeca.

Hamburguesa Café de París, en

En sus mesas es posible degustar una amplia variedad de platos, facilitado por la opción de pedir muchas preparaciones en medias raciones. El gasto medio ronda los 45-50 €, aunque también cuenta con un menú diario que cambia a diario, que incluye primero, segundo, bebida y café por 19,50 €.

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