El delantero rojiblanco, autor de tres goles contra el Brujas en Champions League, tuvo un pasado en Noruega muy vinculado a diferentes deportes.
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Alexander Sörloth porta un legado familiar futbolístico que influye en su carrera. Su padre, Göran, fue uno de los máximos goleadores del Rosenborg durante las décadas de los ochenta y noventa, con 74 tantos en 174 partidos, cinco títulos de Liga y una participación con Noruega en la cita mundialista de Estados Unidos 1994.
Esa tradición deportiva dejó una marca profunda en el delantero noruego del Atlético de Madrid, quien creció en Trondheim rodeado de balones, hielo y un ambiente competitivo que trascendía el fútbol.
El actual delantero rojiblanco no solo se formó pateando balones. Hasta los 14 años compaginó el fútbol con el balonmano y el patinaje de velocidad sobre hielo, disciplinas muy arraigadas en la cultura deportiva noruega y en su ciudad natal.
Estas vivencias, lejos de distraer su talento, acabaron por moldear las habilidades que hoy lo distinguen entre otros delanteros de su tamaño.
«Considero que la coordinación que desarrollé en el patinaje me ha permitido que, siendo un futbolista de 1,95 metros, realice movimientos con el balón que raras veces se ven en jugadores tan altos«, afirmó Sörloth en una entrevista con Relevo hace tiempo.
Alexander Sörloth, celebrando un gol con el Atlético de Madrid en el Metropolitano EFE
«La explosividad también la desarrollé desde pequeño en el patinaje sobre hielo, porque es un deporte que requiere ser extremadamente explosivo en los momentos clave», agregó.
No fue lo único que absorbió de esos años de entrenamiento polideportivo. El balonmano, deporte común en Trondheim, contribuyó a su capacidad para interpretar el juego: «En el balonmano aprendí a tener una buena visión para tomar decisiones rápidas mentalmente«, reconoció el noruego.
La mezcla de agilidad, fuerza y visión destaca en un futbolista que mide casi dos metros. En el Atlético de Madrid, donde se incorporó en el verano de 2024 tras un exitoso periodo en el Villarreal con 26 goles, Sörloth se ha establecido como un recurso ofensivo distintivo.
En su temporada debut como rojiblanco anotó 24 tantos en todas las competiciones, superando los registros iniciales de Álvaro Morata y Luis Suárez en el club madrileño.
Diego Simeone, que le apodó ‘Sicario’ desde su primera charla, descubrió en él a un cazador dentro del área capaz de decidir partidos tanto desde el banquillo como de titular.
Con 30 años recién cumplidos, Sörloth afronta su segunda campaña en el conjunto colchonero acompañado por su pareja, Lena Selnes, y su hija Emma, nacida en abril de 2024.
«Madrid lo tiene todo. Sus restaurantes y, sobre todo, la tranquilidad. A mi familia también le encanta. Es una ciudad especial», compartió el delantero en otra entrevista con Radio MARCA.
La capital española se ha convertido en el escenario donde el hijo de Göran Sörloth ha consolidado su carrera, con el mismo instinto goleador heredado de su padre y una capacidad física afinada en el hielo noruego antes de pisar cualquier terreno de juego.

