Los militares que asaltaron la sede de Televisión Española el 23-F recibieron la orden de disparar a matar después de un primer disparo al aire.
Las conversaciones desclasificadas evidencian que todo el Regimiento se implicó en la ocupación de la radiotelevisión pública, siguiendo las instrucciones de sus superiores.
Los soldados permanecieron toda la noche en las dependencias, con música militar y sin descanso, preparados para cualquier orden que llegara.
El documento refleja la tensión y el miedo presentes entre los militares, así como la participación directa de los mandos en el intento de golpe.
Los militares que tomaron la sede de Televisión Española el 23 de febrero de 1981 durante el golpe fallido recibieron la instrucción de disparar a «matar».
Así se recoge en el documento Conversaciones telefónicas de (presuntamente) de la unidad militar El Pardo (24 de febrero del 1981) de la Guardia Civil y el Ministerio del Interior, desclasificado por el Gobierno este miércoles.
«Sonó la alarma y nos dijeron que preparáramos todo, petates, la virgen, como si fuéramos a salir. Iba a ser una maniobra y luego a TVE, con órdenes estrictas de no hablar con nadie, el primer disparo al aire y el siguiente a dar, cargadores cargados sin seguro ni nada«, explicó un militar a su interlocutor, según una de las transcripciones.
«¿Qué comentaba la gente? ¿Y los soldados? El Capitán estaba frenético, ¿no?», preguntó el interlocutor al otro lado del teléfono.
«Mira, lo que te puedo decir es que tenían orden de tirar a matar.», respondió el militar.
El militar, identificado como «John», relató que permanecieron «toda la noche en Televisión Española» el 23 de febrero: «Supongo que hasta salió en la radio y todo».
Participó «todo el Regimiento»
El interlocutor, cuya identidad no fue revelada, preguntó igualmente por la participación del Regimiento y, principalmente, de los altos mandos en la ocupación de la radiotelevisión pública durante la intentona golpista.
«¿Quiere decir que ese capitán estaba implicado en el complot?», preguntó, insistiendo: «¿Y sólo ese Capitán?».
Ante esto, el soldado confirmó que participó «todo el Regimiento» y aclaró: «Claro, todos. El Capitán recibía órdenes del Coronel y estos las transmitían».
Añadió además que el superior «puso música militar y todo» al tomar el ente.
«Asfixiados y sin dormir»
«No sé qué va a suceder, solo sé que estamos aquí, sin poder respirar, sin dormir, ni nada«, comentó el soldado acto seguido.
«Tomamos Radio Televisión alrededor de las ocho de la tarde. Te lo confirmo, te llamo por teléfono para que lo sepas», añadió.
El interlocutor preguntó si sintieron miedo y el militar afirmó que fue durante «toda la noche»: «Y luego, a las tres y media, hubo otro intento de salida. Sin embargo, el coronel debió recibir órdenes de no salir. Creo que el Rey llamó aquí, al cuartel«.
Tras esto, el soldado pronosticó que «se armará» a pesar del fracaso del golpe y señaló que «existen muchas formas de proceder».
«Puede ser solo un primer contacto para evaluar el ánimo, hay muchos elementos involucrados», expresó, detallando que permanecieron con «los carros, los tanques y todo».

