Fallece a los 93 años Antonio Tejero, responsable del intento de golpe de Estado en 1981

Su fallecimiento coincide con la fecha en que se desclasificaron los documentos secretos del 23F

Antonio Tejero, en cementerio antes

El teniente coronel Antonio Tejero ha fallecido en Valencia a los 93 años después de varios meses enfrentando problemas de salud, según pudo confirmar Infobae. El deceso ocurrió a las 18:45 horas en Alzira. Fue el abogado de la familia, Luis Felipe Utrera Molina, quien comunicó la noticia y destacó que coincide con la publicación de los documentos desclasificados sobre el 23-F en la página de La Moncloa, procedentes de los archivos de los ministerios de Defensa, Interior y Exteriores. Utrera Molina expresó en nombre de los allegados de Tejero: “Quiero comunicar con profundo pesar que hoy, 25 de febrero de 2026, mi padre, Antonio Tejero Molina, falleció en compañía de todos sus hijos, habiendo recibido los últimos sacramentos y la Bendición de Su Santidad León XIV. Agradezco infinitamente a Dios por su vida entregada y generosa a Dios, España y su familia. Solicito una oración por su descanso eterno. Gracias”, según informó el letrado.

El guardia civil marcó un capítulo histórico en España tras protagonizar un hecho crucial en la historia reciente. Seis años después de la Dictadura de Franco, Tejero intentó derrocar la democracia a la fuerza con el conocido episodio de los disparos en el Congreso de los Diputados, denominado ‘Operación Galaxia’ y planeado desde 1978. Fue sentenciado a 30 años de prisión por rebelión y expulsado del cuerpo de la Guardia Civil. Tras salir de la cárcel, vivía en su tierra natal, Málaga, y sus apariciones públicas disminuyeron considerablemente. En años recientes, solo participaba en eventos políticos puntuales, especialmente en iniciativas de ultraderecha. Su imagen, con el tricornio, pistola en mano y el grito “¡se sienten, coño!” desde la tribuna del Congreso, se convirtió en el símbolo más icónico del 23-F, cuando un grupo de guardias civiles bajo su mando irrumpió en el Congreso durante la sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo, manteniendo retenidos por 18 horas al Gobierno y a la Cámara.

Mientras estuvo en prisión, Tejero fundó el partido político Solidaridad Española, que concurrió a las elecciones generales de 1982 bajo el lema “¡Entra con Tejero en el Parlamento!”, aunque el resultado fue limitado: apenas 28.451 votos, equivalentes al 0,14% del total. En 1993 obtuvo el tercer grado penitenciario y en 1996 la libertad condicional, luego de que el Gobierno rechazara su indulto pese al fallo favorable del Tribunal Supremo.

Imágenes del Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. (Televisión Española)

En sus últimos años, Tejero se mantuvo como una figura relevante para la ultraderecha nostálgica. Participó en actos como la reinhumación de los restos de Francisco Franco en 2019 en el cementerio de Mingorrubio, donde intentó sin éxito pasar un cordón policial para acercarse al panteón del dictador. Uno de sus últimos actos públicos ocurrió en marzo pasado, cuando su nombre apareció como firmante de la “Plataforma 2025”, organización que buscaba contraprogramar los eventos oficiales por el 50º aniversario de la muerte de Franco y el inicio de la transición democrática.

Además, Tejero ha iniciado acciones legales contra líderes políticos implicados en procesos independentistas o pactos con partidos nacionalistas. En 2012 presentó una denuncia contra Artur Mas, entonces presidente de la Generalitat, por conspiración y sedición vinculadas al proceso soberanista en Cataluña. En 2023 actuó en contra de Pedro Sánchez, debido a sus negociaciones de investidura con fuerzas nacionalistas. Ese mismo año, en declaraciones a El Español, justificó sus actuaciones diciendo: “No veo ninguna respuesta social frente a las barbaridades que comete ese hombre llamado Pedro”, para añadir: “Me gustaría que existiera un gobierno militar que pusiera las cosas en orden”, aunque admitía aceptar al “PP como mal menor”.

“¡Quieto todo el mundo!”

La tarde del 23 de febrero de 1981, Antonio Tejero entró en el Congreso de los Diputados acompañado de más de 200 guardias civiles armados. Adolfo Suárez había dejado su cargo tras ser el primer presidente de la democracia, y el Congreso estaba por elegir a su sucesor en una sesión de investidura. A las 18:23, el grito “¡quieto todo el mundo!” detuvo las intervenciones.

El teniente coronel de la

Dentro del edificio, Antonio Tejero disparó al techo y ordenó a los diputados que se tiraran al suelo. Sin embargo, tres de ellos, Adolfo Suárez, Manuel Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo, hicieron caso omiso y permanecieron de pie. Todo quedó grabado gracias a la transmisión en directo por radio, almacenada en la cadena SER y RTVE.

El golpe fue encabezado por Antonio Tejero, en coordinación con el segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada, y el capitán general Jaime Milans del Bosch. Este último tomó medidas excepcionales en Valencia, desplegando tanques en la ciudad y decretando el estado de excepción para apoyar el golpe, aunque no recibió la cooperación necesaria.

La intervención televisiva del rey Juan Carlos I durante la madrugada frustró sus planes. Vestido con uniforme militar, reafirmó el respaldo de la Corona al orden constitucional y democrático. Ante la ausencia de apoyo militar y político, Tejero y sus cómplices terminaron por rendirse. Al mediodía del 24 de febrero, los guardias civiles salieron del Congreso, permitiendo la liberación de los diputados retenidos.

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