Por primera vez en más de cuatro décadas en la Audiencia, el magistrado Ismael Moreno ha solicitado apoyo para su juzgado debido a la elevada carga de trabajo.

El juez titular del Juzgado Central de Instrucción Número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ha requerido un juez de apoyo tras recibir del Tribunal Supremo la causa relacionada con el presunto amaño en obra pública promovido desde el Ministerio de Transportes que dirigía José Luis Ábalos. Actualmente, además, Moreno tiene a su cargo el llamado caso Koldo y la investigación por los pagos en efectivo en la sede del PSOE, localizada en Ferraz.
Moreno, quien tiene a su cargo la plaza Número 2 en la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia, ha optado por solicitar apoyo tras hacerse cargo de la amplia macrocausa que involucra al exasesor de Ábalos, Koldo García.
Con más de 40 años ejerciendo como instructor en la Audiencia Nacional, el titular del Juzgado Central de Instrucción realiza esta petición de refuerzo por primera vez debido a la significativa carga procesal que enfrenta su juzgado, según informan fuentes jurídicas a EL MUNDO.
La figura del juez de apoyo está contemplada en la disposición adicional 21 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) para asistir en la instrucción de causas complejas. Según esta normativa, «el Consejo General del Poder Judicial podrá acordar, para mejorar la instrucción de causas complejas y previa propuesta de su titular, la adscripción a un órgano determinado de otro u otros jueces o magistrados que, sin funciones jurisdiccionales y bajo la dirección del titular, desempeñen exclusivamente labores de colaboración, apoyo o asesoramiento». En el pasado, el magistrado de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón —ya jubilado— hizo uso de esta figura durante la instrucción del extenso caso Villarejo, también conocido como caso Tándem.
De acuerdo con fuentes jurídicas, la Sala de Gobierno de la Audiencia examinará hoy la solicitud hecha por Moreno. Existe una gran probabilidad de que otorgue su autorización, enviando luego la propuesta al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), presidido por Isabel Perelló. Será este órgano de gobierno de los jueces el encargado de aprobar el refuerzo tras evaluar la carga de trabajo del juzgado de Moreno. Finalmente, el Ministerio de Justicia dirigido por Félix Bolaños tiene la responsabilidad de asignar el presupuesto necesario para el juez de apoyo.
El pasado 2 de febrero, el magistrado de la Sala de lo Penal Leopoldo Puente declaró en un auto que el Supremo había perdido competencia para proseguir con la instrucción y el juicio de la pieza separada que investiga los presuntos amaños en obra pública desde el Ministerio de Transportes durante el Gobierno de Pedro Sánchez. Entre las personas investigadas en este procedimiento se encuentran el exministro José Luis Ábalos, el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, entre otros.
LOS AMAÑOS DE OBRAS
El Tribunal Supremo remitió la causa a la Audiencia Nacional tras perder Ábalos la condición de aforado por renunciar a su escaño en el Congreso. Ábalos era el único investigado con fuero en esta causa de corrupción. Además, Moreno está investigando a más de diez personas vinculadas a la trama de las mascarillas que operó durante la pandemia y que estuvo dirigida por Ábalos —entre ellos, están imputados la ex presidenta de Adif Isabel Pardo de Vera y el exdirector general de Carreteras Javier Herrero—. Asimismo, el juez Ismael Moreno instruye la pieza separada por los pagos en metálico realizados en la sede del Partido Socialista entre 2017 y 2024. La semana pasada, se prorrogó por un mes más el secreto del sumario.
Paralelamente, este magistrado lleva adelante las investigaciones habituales de cualquier juzgado central de Instrucción de la Audiencia Nacional, incluyendo casos de terrorismo, narcotráfico, crimen organizado, y procedimientos relacionados con delincuencia económica, entre otros.
Moreno, quien anteriormente fue inspector de Policía, es el juez con mayor antigüedad entre los seis juzgados centrales de la Audiencia. Se caracteriza por su discreción y evita la imagen de juez estrella que han mantenido algunos colegas actuales y anteriores del tribunal. En más de 40 años en la Audiencia Nacional, ha instruido causas de gran repercusión mediática, desarrollando su labor siempre con la máxima reserva y sin llamar la atención.
En esta etapa, le corresponderá definir si el partido de Gobierno se financió ilegalmente o no. Curiosamente, la decisión penal establece la posición que han tomado los socios parlamentarios del PSOE para respaldar o cuestionar la continuidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

