David, chef, comenta que Mbappé prefiere la ternera cruda y que este platillo se prepara en solo 20 minutos.

El carpaccio de ternera, el plato preferido de Kylian Mbappé Al delantero francés le identificaron en su etapa en el PSG que un plato de alta cocina puede reunir simplicidad, rapidez y un perfil nutricional equilibrado.

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La temporada 2025/26 confirma que Kylian Mbappé ha alcanzado su mejor versión en el Real Madrid, exhibiendo una cifra goleadora que amenaza registros históricos en el Santiago Bernabéu.  Detrás de ello existe un riguroso control de su alimentación, una práctica que el francés mantiene desde sus días en el París Saint-Germain.

Por ello, vale la pena replicar el plato preferido de Mbappé en casa: un carpaccio de ternera con queso azul, rúcula y vinagreta. La única técnica consiste en cortar la carne muy fina, que se consigue al congelar ligeramente el solomillo antes de filetearlo.

También puede usarse carpaccio ya fileteado comprado en el supermercado para una versión más rápida, lista en solo cinco minutos sin complicaciones.

El plato creado por un chef Michelin para Mbappé

El responsable de esta receta es David Toutain, chef galardonado con dos estrellas Michelin, cuyo restaurante se ubica muy cerca del monumento parisino Los Inválidos.

Toutain diseñó este plato para el libro ‘A la mesa con el PSG’, desarrollado junto al nutricionista español del club, Juan José Morillas, basándose en un cuestionario de 20 preguntas sobre las preferencias culinarias de los jugadores.

La receta que propone Toutain funciona como un entrante de alta cocina accesible para todos, partiendo de una observación clara: «A Kylian Mbappé le encanta la ternera, especialmente cruda».

Desde ese punto, trabajó la textura del carpaccio italiano, el sabor del queso azul Termignon con denominación de origen y la frescura de la rúcula, todo ello complementado con una vinagreta tradicional.

Es un plato ligero, con alto contenido proteico y ideal tanto para una cena sofisticada como un entrante que sorprenda, perfecto para un aperitivo rápido entre semana o como primer plato en ocasiones especiales.

Ingredientes

  • Solomillo de ternera, 350 g
  • Queso azul Termignon (o roquefort), 80 g
  • Hojas de rúcula, 100 g
  • Aceite de oliva virgen extra, 50 ml
  • Zumo de limón, 40 ml
  • Sal Maldon (o en escamas)
  • Pimienta negra recién molida
  • Alcaparras (opcional), 1 cucharada

Paso 1

Retiramos la grasa y los nervios del solomillo de ternera. Lo envolvemos en film transparente y lo colocamos en el congelador durante 30 minutos, hasta que esté firme pero no completamente congelado. Esto facilita cortar la carne en láminas muy finas.

Paso 2

Extraemos la carne del congelador, quitamos el film y fileteamos con un cuchillo muy afilado. Colocamos las lonchas entre dos láminas de film transparente y las golpeamos suavemente con la mano del mortero para afinarlas aún más.

Paso 3

Distribuimos las lonchas de carpaccio en los platos formando una capa única, cubrimos con film y guardamos en el frigorífico mientras preparamos el aliño.

Paso 4

Para la vinagreta, mezclamos el zumo de limón con el aceite de oliva virgen extra. Aderezamos con sal y pimienta al gusto y batimos enérgicamente hasta obtener una emulsión.

Paso 5

Antes de servir, mezclamos las hojas de rúcula con la mitad de la vinagreta y las colocamos sobre el carpaccio. Desmenuzamos el queso azul Termignon en trozos irregulares y los esparcimos por encima junto con las alcaparras si se utilizan.

Paso 6

Finalizamos vertiendo el resto de la vinagreta y añadiendo un toque final de pimienta negra recién molida y unas escamas de sal Maldon.

Un plato proteico diseñado para potenciar el rendimiento

Desde la perspectiva nutricional, esta receta combina eficazmente proteínas de alta calidad con grasas saludables, mientras presenta un bajo contenido en carbohidratos.

La ternera cruda mantiene intactas sus proteínas de valor biológico elevado —entre 20 y 22 gramos por cada 100 gramos— además de contener hierro hemo, vitamina B12 y zinc, nutrientes claves para la oxigenación muscular y la recuperación tras el esfuerzo físico.

Tal como puntualizó el propio Toutain: «Aquí encontramos la ternera y el queso, que representan proteínas esenciales para el organismo y la resistencia desde una visión deportiva».

El queso azul Termignon, una especialidad artesanal de los Alpes franceses elaborada con leche cruda, aporta calcio, fósforo y una cantidad extra de proteína que complementa la de la carne, además de un sabor intenso que realza el conjunto sin necesidad de salsas pesadas.

Por su parte, la rúcula aporta vitaminas A, C y K, junto con glucosinolatos con acción antioxidante, mientras que el aceite de oliva y el limón de la vinagreta proporcionan ácidos grasos monoinsaturados y vitamina C, respectivamente.

En definitiva, el carpaccio diseñado por David Toutain para Mbappé evidencia que un plato de alta gastronomía puede ser sencillo, rápido y nutricionalmente equilibrado: solo se requiere 20 minutos para preparar un resultado que combina elegancia, sabor y óptimo rendimiento deportivo.

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