Las ciudades se transformaron en activos valiosos

Calles, redes eléctricas, agua, transporte y espacios verdes dejaron de ser únicamente servicios públicos; comenzaron a impactar directamente en el valor económico de un territorio

Por Diego Balverde

Seguir enSingapur. (Istock)

Tribuna de Diego Balverde, especialista en Finanzas Climáticas y Economista del Banco Central Europeo

Por siglos, las ciudades se consideraron como espacios donde se concentraban tanto la población como la actividad económica.

En la actualidad, su interpretación cambió: se reconocen como infraestructuras que producen valor por sí mismas. Calles, redes eléctricas, agua, transporte y áreas verdes dejaron de ser solo servicios públicos; ahora afectan de manera directa el valor económico de un territorio.

Las estadísticas respaldan esta transformación. El Banco Mundial indica que más del 55% del PIB global se genera en zonas urbanas, mientras que ONU-Hábitat alerta que los eventos climáticos extremos podrían reducir la productividad urbana hasta en un 3% anual si las infraestructuras no se adaptan.

La ciudad perdió su rol exclusivo de escenario del crecimiento y pasó a convertirse en un impulsor principal del mismo. “El capital ya no se fija solo en edificios; ahora contempla sistemas urbanos completos”.

Barcelona. (Canva)

Cómo el diseño urbano crea valor

La organización interna de una ciudad determina su habilidad para atraer inversión, turismo y empleo.

Una movilidad eficaz, un suministro energético estable y una gestión eficiente del agua reducen costos ocultos para empresas y hogares.

Algunos ejemplos claros:

● Las ciudades con transporte eléctrico disminuyen el gasto energético y mejoran los tiempos logísticos.

● Barrios con abundante arbolado urbano reducen las temperaturas ambientales y el uso de aire acondicionado.

● Áreas industriales con accesos ferroviarios minimizan los costos en transporte pesado.

● Sectores con sistemas de drenaje modernos previenen pérdidas causadas por inundaciones.

Según la OCDE, cada euro invertido en infraestructura urbana resiliente puede generar entre 2 y 5 euros en beneficios económicos al evitar interrupciones productivas.

“El urbanismo dejó de centrarse en la estética para convertirse en economía aplicada”.

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Infraestructura verde: una herramienta económica

Parques, corredores verdes y techos vegetales ya no cumplen solo una función recreativa. Actúan como reguladores térmicos, reservorios de agua y amortiguadores ante lluvias intensas.

Casos concretos:

● París amplió sus áreas verdes y logró reducir las islas de calor hasta en 3°C en zonas densamente pobladas.

● Róterdam emplea plazas inundables para resguardar barrios y comercios.

● Medellín desarrolló corredores bioclimáticos que disminuyen la sensación térmica y mejoran la movilidad urbana.

● Singapur incorpora vegetación en edificios para disminuir el consumo energético.

El Banco Interamericano de Desarrollo calcula que cada dólar invertido en infraestructura verde urbana puede equivaler hasta a 4 dólares en beneficios, al disminuir costos sanitarios y energéticos.

“La naturaleza se incorporó a la contabilidad urbana”.

(Imagen Ilustrativa Infobae)

Ciudades que compiten para atraer inversión

La competencia entre ciudades no se basa únicamente en impuestos o disponibilidad de terrenos. Se fundamenta en la estabilidad: agua garantizada, energía confiable y transporte sin interrupciones.

Ejemplos:

● Distritos con microrredes energéticas atraen sectores tecnológicos.

● Puertos urbanos electrificados captan un flujo logístico más limpio.

● Áreas con viviendas térmicamente eficientes mantienen el valor inmobiliario.

● Ciudades con planes de adaptación acceden a financiamientos internacionales.

Fondos de inversión inmobiliaria ya integran criterios de desempeño urbano al evaluar proyectos. “Las ciudades dejaron de ser pasivas frente al capital. Comenzaron a negociar a partir de su diseño”.

La BBC destacó los corredores

Financiamiento para ciudades productivas

El sector financiero acompaña esta transformación mediante instrumentos específicos:

● Bonos municipales enfocados en movilidad eléctrica y drenajes.

● Créditos para rehabilitación energética de edificios.

● Fondos destinados a infraestructura urbana resiliente.

● Seguros diseñados para mitigar interrupciones en servicios esenciales.

En Europa, bonos verdes municipales financian tranvías y redes térmicas.

En América Latina, los bancos multilaterales impulsan proyectos de agua y transporte urbano. En Asia, la infraestructura inteligente orienta el crecimiento metropolitano.

“El capital no busca solo metros cuadrados; busca ciudades que funcionen”.

El futuro se define en ciudades bien diseñadas

Las ciudades concentran población; la infraestructura centraliza riesgos; y el diseño agrupa oportunidades. “La economía urbana dejó de ser solo local y se volvió estratégica”.

Que las ciudades se hayan convertido en activos no implica que pierdan su función social; al contrario, la refuerzan. Las ciudades que invierten en energía estable, agua segura y espacios verdes no solo elevan la calidad de vida: atraen capital, sostienen el empleo y ordenan el crecimiento. “El futuro económico no se juega solo en países, sino en ciudades bien diseñadas”.

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