Desde Bruselas se llevan a cabo negociaciones con el país americano para asegurar “un trato justo, previsibilidad y seguridad jurídica” para sus exportaciones y evitar incertidumbres en las cadenas de suministro

La Comisión Europea solicitó a Estados Unidos “total claridad” respecto a las acciones que tomará tras la reciente resolución del Tribunal Supremo estadounidense, que anuló gran parte de los aranceles establecidos por la Administración del expresidente Donald Trump. Esta decisión, relacionada con la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), ha generado una nueva tensión en las relaciones comerciales transatlánticas y desencadenado la respuesta de Trump, quien anunció un arancel global del 15% para todos los países.
En un comunicado publicado este domingo, la Comisión destaca que “la situación actual dificulta la consecución de un comercio e inversión transatlántico ‘justo, equilibrado y mutuamente beneficioso’, como acordaron ambas partes”. El Ejecutivo comunitario insiste en que los intereses de la Unión Europea deben estar completamente salvaguardados y que “las empresas y exportadores de la UE deben contar con un trato justo, previsibilidad y seguridad jurídica”.
“Un trato es un trato”
El conflicto tiene su origen en las políticas arancelarias aplicadas por Trump, quien en un primer momento impuso gravámenes del 10% sobre varios productos europeos. Tras la resolución del Tribunal Supremo, que determinó que el presidente excedió sus facultades de emergencia para imponer dichos aranceles, la tasa aumentó a un 15%, lo que ha generado inquietud en Bruselas respecto a la estabilidad del comercio internacional.
Durante el verano pasado, la UE y Estados Unidos acordaron un pacto con el fin de evitar una escalada de la guerra comercial. Como parte del acuerdo, la Unión Europea aceptó un arancel general del 15%, y Estados Unidos se comprometió a exportar sus bienes industriales al bloque sin tarifas. Bruselas recuerda ahora que “un trato es un trato” y, como principal socio comercial estadounidense, espera que este cumpla con los compromisos establecidos en la Declaración Conjunta, tal como la UE cumple con los suyos.
Los nuevos aranceles mínimos del 10% que Estados Unidos ha impuesto a las importaciones globales entraron en vigor este jueves, 7 de agosto, conforme a la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump y divulgada la semana pasada por la Casa Blanca. (Fuente: White House/EBS/X/Gobierno India/Europa Press)
La Comisión también hace énfasis en que los productos europeos deben continuar gozando de un trato competitivo “sin incrementos de aranceles más allá del límite definido e inclusivo acordado previamente”. Además, advierte que aplicar esta medida “de manera impredecible” resulta “intrínsecamente disruptivo, debilitando la confianza y estabilidad en los mercados globales y generando aún más incertidumbre en las cadenas de suministro internacionales”.
La Comisión asegura que trabajará “para reducir los aranceles”
Frente a esta situación, la Comisión Europea mantiene un contacto “estrecho y constante” con la Administración estadounidense. El pasado sábado, el comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, sostuvo conversaciones con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, y con el Secretario de Comercio, Howard Lutnick. Según el comunicado, “continuaremos trabajando para disminuir los aranceles, conforme a lo establecido en la Declaración Conjunta. La prioridad de la UE es preservar un entorno comercial transatlántico estable y previsible, actuando además como un pilar global para el comercio basado en normas”.
Actualmente, la mayoría de productos europeos ya están sujetos a un arancel del 15% en Estados Unidos. Sin embargo, la UE todavía no ha aplicado el 0% para los bienes estadounidenses porque el Parlamento Europeo no ha ratificado el acuerdo. La comisión de Comercio de la Eurocámara tenía previsto votar el pacto entre Bruselas y Washington el próximo martes, pero ha convocado a los eurodiputados a una reunión este lunes para analizar las implicaciones de la decisión del Tribunal Supremo estadounidense.

