El catalán dialoga con EL ESPAÑOL, que este jueves busca en Milán-Cortina la medalla de oro en la modalidad sprint individual del esquí de montaña.
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Hace solo unos días, Oriol Cardona cruzaba la línea de meta en Boí Taüll con una plata en la Copa del Mundo, resultado que le supo a poco. Fue el último evento de relevancia antes de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, donde se consolidará como protagonista en una disciplina, el esquí de montaña, que debuta en el programa olímpico.
Con 31 años y un historial que incluye el oro mundial en sprint en 2023, además de una experiencia forjada en pruebas de montaña, Cardona se perfila como una de las grandes esperanzas españolas en Bormio. «Participar en el estreno de unos Juegos Olímpicos es un sueño», reconoce Cardona a EL ESPAÑOL desde la tranquilidad fruto de meses de preparación.
Pero su trayectoria no empezó en los podios mundiales. Se inicia en Banyoles, una localidad de Girona, en las pendientes del Pirineo, donde un padre pionero sembró las bases de lo que hoy su hijo recoge.
Oriol Cardona posa con una medalla.
Joan Cardona, su padre, fue una figura pionera en las carreras de montaña españolas durante los noventa. Subcampeón mundial en skyrunning y una leyenda viva del alpinismo competitivo catalán, dejó un legado que su hijo ha heredado tanto en la genética como en la mente.
«La faceta más competitiva que poseo la saqué de mi padre y, por ende, de mi hermano», señala Oriol al hablar de la influencia familiar. «Mi padre fue un precursor en las carreras de montaña y las de esquí de montaña también. Ese espíritu competitivo y ambicioso lo llevo un poco de él. Creo que eso me ha impulsado a estar aquí hoy».
Su hermano Nil también compite en esquí de montaña. Crecer en un entorno donde la rivalidad se respira en casa y tener a un padre como modelo absoluto forma un carácter que ningún entrenamiento aislado puede forjar. Los fines de semana en el Pirineo no eran simples paseos familiares, sino auténticas escuelas de competitividad.
Desde estas raíces, Cardona ha construido una trayectoria que roza la excelencia. Practicó esquí alpino hasta los 14 años, pero la transición hacia el esquí de montaña fue evidente. «Tuve claro desde el principio que quería dedicarme al esquí de montaña», rememora.
Oriol Cardona celebra una victoria. EFE
Su palmarés acumula siete medallas mundiales y tres oros europeos, además de la supremacía en la prueba sprint, que es su especialidad. En 2023 se coronó campeón mundial en casa, en Boí Taüll. Posteriormente, en marzo de 2025, revalidó el título mundial. Esta temporada comenzó ganando en Courchevel el 14 de enero.
No obstante, ninguno de estos triunfos hubiera sido posible sin una figura clave: Kilian Jornet. «Poder coincidir con Kilian Jornet, referente mundial en trail, esquí de montaña y alpinismo, ha influido para que todo el equipo adopte esta mentalidad competitiva», comenta Cardona. «Actualmente somos potencia en sprint y relevos», añade.
Potencia sin nieve
Jornet, la leyenda del skyrunning y esquí de montaña, fue modelo inspirador para una generación española dispuesta a competir internacionalmente. España no es un país con mucha nieve, y esa carencia representa un obstáculo para los esquiadores españoles. Sin embargo, en el esquí de montaña las reglas cambian.
«España no es precisamente un país con abundancia de nieve, todo lo contrario, y la dificultad para encontrar buenas condiciones limita bastante el rendimiento», reconoce Cardona.
«Pero al tratarse de pruebas cortas y con preparaciones muy específicas, considero que no necesitamos tanta nieve como en deportes como el esquí de fondo o el alpino», explica. Es la paradoja española: potencia mundial en un deporte minoritario sin ser un país dominante en nieve.
El esquí de montaña no se reduce solo a sprints y relevos. Cardona conoce bien esta realidad. «Esta disciplina es mucho más que lo que se muestra en televisión. Puede ser un deporte extremadamente exigente, duro y agresivo», señala.
«Pero también es una actividad para disfrutar de la montaña con calma, dar un paseo, ascender a una cumbre y admirar el paisaje. Esa dualidad es lo que hace especial a este deporte», puntualiza.
El sueño olímpico
Su pareja olímpica es Ana Alonso. Juntos conquistaron la Copa del Mundo de relevo mixto en 2025 y fueron subcampeones mundiales recientemente. En Milán-Cortina, España contará con dos opciones de medalla: sprint individual (19 de febrero) y relevo mixto (21 de febrero).
Para llegar con posibilidades, hay un trabajo silencioso en los meses previos. «Hemos entrenado muy duro. Los últimos nueve meses estuvieron dedicados casi en exclusiva a la preparación para los Juegos», relata Cardona.
Su enfoque mental fue definido: evitar obsesionarse con la meta final. «Intenté no pensar en el objetivo último y concentrarme en el entrenamiento diario. Una vez iniciada la temporada, centré mi atención en las competiciones próximas, sin darle demasiada importancia a los Juegos, aunque el tema sea muy mencionado en prensa».
ES EL MEJOR DEL MUNDO
Oriol Cardona 🇪🇸 gana la Copa del Mundo de Courchevel con una superioridad bárbara. Solo hay que ver cómo remonta tras los rombos. Un disparate 😳
Si alguien puede ganar un oro olímpico invernal más de 50 años después, ese es ÉL.pic.twitter.com/KLZvqnVRpM
— David Orenes (@david_lrl) January 15, 2026
Tres Copas del Mundo estaban previstas como pruebas previas. La de Andorra se canceló por mal tiempo. Las otras dos sirvieron para evaluar el rendimiento. «Son competencias cruciales porque permiten medir tu forma física y la de tus rivales», comenta.
Ahora ha llegado el instante decisivo. Crecer en Banyoles con un padre pionero, competir con Kilian Jornet, alzarse con mundiales; todo esto apuntaba a este momento. «Confío en que el esquí de montaña se difundirá por todo el mundo y que el deporte saldrá muy fortalecido», afirma sobre el estreno olímpico.
«Me gustaría que se incluyan nuevas modalidades para que se vea que el esquí de montaña es mucho más que solo sprint o relevos».
Imposible no emocionarse 🥹
Ana Alonso rompe a llorar con Oriol Cardona tras subir al podio en la prueba de relevos en Boi Taüll, solo cuatro meses después de haber sido atropellada y romperse los ligamentos ♥️
Soñamos con vosotros en #MilanoCortina2026 pic.twitter.com/aSa8uNor9V
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) February 1, 2026
Tratará de mantenerse como un referente. En Milán-Cortina, su trayectoria sigue abierta. «Estoy convencido de que seguiré motivado para competir, tengo ganas de hacer trail y también de observar la evolución del esquí de montaña. Creo que aún me quedan años de competición», asegura.
Del hijo del pionero del skyrunning al primer campeón olímpico del esquí de montaña. La historia completa se escribe ahora en Bormio.

