Comportamientos inapropiados en el DAO de la Policía eran conocidos en Interior: mujeres preferían mantenerse alejadas

José Ángel González, exDAO de la Policía Nacional, este miércoles a las puertas de su domicilio.

José Ángel González, exdirector adjunto operativo de la Policía Nacional, está acusado de agresión sexual a una subordinada, y su actitud ya era conocida dentro del cuerpo policial.

Según fuentes policiales, las conductas inapropiadas de González eran bien conocidas, y muchas mujeres evitaban tener contacto con él.

La querella indica que la agresión sucedió en la residencia oficial del Ministerio del Interior y describe una relación previa caracterizada por control y sumisión psicológica.

Este caso ha desencadenado un enfrentamiento político, con acusaciones mutuas entre Gobierno y oposición acerca del posible encubrimiento y la gestión del caso en el Ministerio del Interior.

No se trata de un caso aislado. Varias fuentes policiales consultadas por EL ESPAÑOL coinciden en que el comisario José Ángel González, Director Adjunto Operativo de la Policía Nacional, quien dimitió este martes tras admitirse una denuncia por agresión sexual, presentaba «conductas inapropiadas hacia mujeres y subordinadas» dentro del cuerpo. Además, su comportamiento era conocido como un «secreto a voces» en la Dirección General de la Policía y el Ministerio del Interior.

Así lo revela a este medio un alto cargo de la Policía, que insiste en que «estaba perfectamente al tanto». Este agente, que prefiere mantener el anonimato, explica que la situación de ‘Jota’, como es llamado por sus allegados, era «vox populi».

Desde uno de los sindicatos policiales, otro uniformado entrevistado está de acuerdo y añade que «era un asqueroso«, explicando que las subordinadas evitaban acercarse a él.»

Una tercera fuente policial, ante las preguntas sobre la conducta del exDAO, señala directamente al ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska. «Hay altos mandos policiales que sabían de la denuncia. ¿Y el ministro no estaba enterado? Eso es difícil de explicar», comenta, agregando que «si (el exDAO) aún no está jubilado es por Marlaska. El ministro no puede negar que conocía su doble vida con las mujeres».

Concluye con una reflexión: «Las condecoraciones se usan para comprar silencios cómplices».

El ministro, junto al Dao en un acto de los últimos años.

Esta agente hace referencia a la decisión de Marlaska de extender el mandato del comisario González como DAO más allá del límite legal estipulado.

Como informó EL ESPAÑOL, el ministro aprovechó el decreto-ley de ayudas para los afectados por la DANA para introducir una reforma que habilitaba al comisario a continuar en su cargo, evitando así su jubilación inminente, ya que cumplía 65 años en diciembre de 2024.

La querella

El martes pasado, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid aceptó a trámite una querella por agresión sexual contra José Ángel González y también contra el número dos del cuerpo debajo del director general, Francisco Pardo.

La denunciante es una agente policial y ex pareja del exDAO, que además le imputa delitos de coacciones, daños psíquicos y malversación de fondos públicos.

En una resolución fechada este martes, el juez David Maman Benchimol considera que los hechos descritos «presentan indicios que podrían apuntar a la existencia de delito/s de agresión sexual» y ordena el inicio de diligencias.

La agente y el DAO han sido citados para declarar el próximo 17 de marzo.

El número dos de la Policía Nacional José Ángel González, denunciado por agresión sexual, a su llegada este miércoles a su domicilio.

La querella sitúa la supuesta agresión en la cocina de una residencia oficial del Ministerio del Interior, donde reside González.

De acuerdo con la denuncia, al llegar a la vivienda, el mando sirvió dos cervezas e inició de inmediato un acercamiento físico con connotación sexual hacia la agente, que asegura haberlo rechazado «de manera verbal, expresa, firme y continuada». A pesar de esas negativas, el DAO habría desplegado una conducta «agresiva de naturaleza sexual», empleando violencia física e intimidación, aprovechando su superioridad física, el aislamiento y su autoridad jerárquica.

La denunciante asegura que González persistió en prácticas sexuales que ella rechazaba en todo momento y que llegó a introducir la mano en su pantalón y masturbarla con los dedos, a pesar de sus súplicas y negativas reiteradas.

«Sumisión psicológica»

Los hechos se remontan al 23 de abril de 2025, cuando la agente estaba de guardia en la Comisaría de Coslada en turno de tarde. Desde las 14:15, según su versión, comenzó a recibir varias llamadas del DAO exigiendo su presencia «de manera inmediata y urgente».

Ante su primera negativa, González le habría ordenado retirarse del puesto utilizando un vehículo policial camuflado para trasladarse a un restaurante donde él finalizaba una comida con un comisario. Una vez que ella se unió a la mesa, ambos se dirigieron, siguiendo indicaciones del DAO, a la vivienda oficial donde supuestamente ocurrió la agresión.

La querella reconoce que existió una relación sentimental previa que, según la agente, estaba marcada por el «control», la «dominación» y la «sumisión psicológica» derivada de la desigualdad de poder, situación que ella intentó romper varias veces por temor a represalias profesionales. El documento también atribuye a González la utilización de recursos materiales y humanos de la Policía para mantener un control constante sobre la mujer.

Tormenta política

La sesión de control al Gobierno celebrada este miércoles por la mañana en el Congreso se tornó en un enfrentamiento entre el Ejecutivo y el PP debido a la dimisión del ministro Marlaska.

Feijóo acusó al Gobierno de «estar al tanto, encubrir y proteger» al exnúmero dos de la Policía, señalando que su dimisión refleja que no fue cesado por los hechos, sino por la filtración a los medios.

Por su parte, Marlaska negó categóricamente saber con anterioridad sobre la supuesta agresión y amenazó con acciones legales contra quienes le acusen de encubrimiento. Asimismo, condicionó su permanencia en el cargo a la percepción de la propia víctima: «Si considera que he fallado o que no se sintió protegida, dimitiré».

Incluso Pedro Sánchez respaldó a Marlaska desde Nueva Delhi. El presidente descartó su cese y afirmó que el Gobierno «actuó con empatía, coherencia y contundencia». Además, arremetió contra el PP por encubrir casos similares en sus filas, citando al alcalde de Móstoles, denunciado por acoso sexual y que permanece en el cargo con el apoyo de su partido.

Sumar, socio de Gobierno, exigió aclaraciones sobre por qué no se destituyó de inmediato al DAO ni a los comisarios presuntamente implicados en el encubrimiento, y solicitó una reforma de los protocolos internos de la Policía para prevenir situaciones semejantes.

Scroll al inicio