El líder de la CEOE “no da crédito” ante las acusaciones lanzadas por el jefe del Ejecutivo, quien reprochó a la patronal haberse desmarcado del acuerdo para elevar el SMI

En la patronal han generado malestar las declaraciones que Pedro Sánchez realizó este lunes durante la firma de la nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). El presidente del Gobierno emitió un mensaje contundente hacia los empresarios: “Cuando hay que apretarse el cinturón, lo hacemos todos, y cuando toca distribuir, lo hacemos todos”, afirmó con firmeza. Al día siguiente, en una entrevista para la Cope, Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, manifestó estar “hiperenfadado” ante lo que percibe como una campaña del Ejecutivo para transformar a los empresarios en “un muñeco de trapo al que golpear”.
Garamendi “no da crédito” a las acusaciones que le hizo el jefe del Ejecutivo, quien criticó a la patronal por desvincularse del acuerdo para subir el SMI. El presidente de la organización empresarial defendió el historial de diálogo de la patronal, destacando que “siempre se ha sentado a la mesa y ha tratado a todos con respeto”.
No obstante, en lo que respecta al SMI, desde 2020 no existe un consenso entre Gobierno, sindicatos y patronal. El salario mínimo ha aumentado anualmente desde 2023, aunque hace seis años no cuenta con la aprobación de los empresarios. Garamendi recordó que la fijación del salario mínimo es una competencia exclusiva del Gobierno y subrayó que el incremento se ha decidido “a su antojo”. Además, criticó la metodología utilizada por los expertos consultados por el Ejecutivo, señalando que excluyeron sectores como la agricultura y la pesca para inflar artificialmente el promedio salarial.

El presidente de la CEOE insistió en que nunca se ha rechazado la posibilidad de incrementar los salarios. “Firmamos el acuerdo nacional de convenios con un aumento del 3,1%, más un 1% ajustado a la inflación durante tres años. Hemos cumplido con ello”, recalcó. Sin embargo, cuestionó la estrategia del Gobierno que, según su percepción, busca “encontrar culpables para ocultar sus propias deficiencias”.
El peso fiscal y la presión sobre las empresas
Uno de los reproches más fuertes de Garamendi se centra en la política tributaria del Gobierno. El dirigente patronal afirmó que el Gobierno “se excede subiendo impuestos”, sobre todo en lo que respecta a las cotizaciones sociales, lo que, según su opinión, limita la capacidad de las empresas para aumentar los salarios de sus trabajadores.
Garamendi criticó la narrativa oficial que se dirige únicamente a las grandes empresas del Ibex, omitiendo a más de dos millones de pequeños empresarios que, en su opinión, “generan riqueza” en España. “Al final, todo se lo queda el Gobierno, porque de lo contrario estaría en manos de los trabajadores”, señaló el líder empresarial.
El absentismo laboral fue otro tema que Garamendi destacó, mencionando que diariamente faltan al trabajo 1,7 millones de personas en el país. Manifestó su preocupación por el impacto económico que esto conlleva: “El absentismo cuesta 32.000 millones de euros al año: 16.000 millones para el Estado y otros 16.000 millones para las empresas”, advirtió.
La gran pérdida de la clase trabajadora: sus salarios rozan el poder adquisitivo de 2019, pero ni se acercan al de hace 15 años.
Según Garamendi, la respuesta del Ejecutivo a esta situación ha consistido en conceder más permisos, mientras que, a su criterio, se evita abordar la gestión eficaz de las bajas médicas. El presidente de la CEOE instó a los sindicatos a abordar el absentismo en las negociaciones, argumentando que el problema afecta especialmente a las pequeñas empresas.
El rol de los empresarios y la gestión pública
Garamendi considera que el Ejecutivo ha instaurado una dinámica que convierte a la patronal y a las empresas en el blanco de críticas, a pesar de que, en sus palabras, “siempre han sido la solución”. Recordó que los empresarios son quienes efectivamente “generan riqueza” y planteó que si se exige a las empresas, también debería exigirse a los gobernantes en cuestiones de gestión.
Al referirse a la situación de los profesionales sanitarios, Garamendi cuestionó: “¿Cómo se tiene a los médicos en este país? Y los necesitamos. Requerimos más médicos, con mejores salarios, y una sanidad pública que esté mejor gestionada”. Con este ejemplo, enfatizó la necesidad de evaluar la gestión pública con el mismo rigor que se demanda al sector privado.

