El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, critica al líder del PP por querer modificar las decisiones tomadas por el Gobierno de Pedro Sánchez: «Pretende una España en términos absolutistas.»

Desde el Partido Socialista y también desde La Moncloa han respondido a la declaración de Alberto Núñez Feijóo en EL MUNDO, donde anunció que al llegar a La Moncloa hará una «enmienda» a la mayoría de las políticas y decisiones implementadas por Pedro Sánchez, acusando al líder del Partido Popular de repetir «los mismos discursos que Vox», y de querer «una España en blanco y negro» basada en «recortes, privatizaciones y austeridad para la mayoría social mientras se protegen a unos pocos».
En primer lugar, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y posteriormente Ferraz mediante un comunicado, replicaron al dirigente popular acusándole de intentar «anular los avances que han transformado España» junto a Sánchez y de defender un modelo que, según ellos, «no es innovador», sino el mismo que impulsaron José María Aznar y Mariano Rajoy. «Finalmente, Feijóo habla claro y repite las mismas ideas que Vox», afirmó Bolaños en un mensaje publicado en su cuenta de X.
Desde el PSOE, la respuesta se amplió advirtiendo al líder de los populares que no llegará a La Moncloa, ya que los españoles comprenden que los socialistas proponen una gobernanza «más justa y eficiente para todos». Como evidencia, señalan que en los casi ocho años bajo el Gobierno de Pedro Sánchez se han «adoptado decisiones que han orientado a España en la dirección correcta». Entre los ejemplos citan: «una gestión ejemplar de la pandemia con récord de vacunación y escudo social; liderazgo en la administración de fondos europeos; reforma laboral que ha disminuido la temporalidad; incremento del SMI sin precedentes; pensiones ajustadas por ley conforme al IPC; solución ibérica para reducir el coste de la luz; reconocimiento del Estado palestino…».
El comunicado de los socialistas omite cualquier referencia a la amnistía que antes rechazaban y luego acordaron con Junts a cambio de sus siete votos, así como a problemas pendientes en infraestructuras, a las altas tasas de pobreza infantil, a la imposibilidad de aprobar unos Presupuestos Generales del Estado, a la precariedad laboral, a la falta de traslado de los indicadores macroeconómicos a las economías domésticas, a casos de corrupción o a la sucesión de derrotas electorales.
Lo que sí critican es que el líder del PP, frente a la realidad demostrada en las urnas —mayoría clara de votantes de derechas, como sucedió en Extremadura y Aragón— asuma abiertamente que «necesitan un acuerdo con los ultras, quienes dictan el discurso y las políticas».
El PSOE sostiene que cuando Feijóo habla de «enmendar», se refiere a «revertir la subida del SMI, debilitar la protección social, cuestionar la transición ecológica, paralizar el diálogo territorial y regresar a un modelo de recortes y confrontación». Según Ferraz, el PP «si alguna vez alcanzara La Moncloa, tendría mucho por deshacer de lo que funciona». Y concluye: «Lo que él todavía desconoce es que no llegará».
La ministra portavoz del Gobierno ha mantenido la misma postura. Elma Saiz criticó al presidente de los populares por lanzar propuestas basadas en «desconocimiento y desinformación» en su «carrera» con Vox por demostrar «quién es más radical».
Ella también enfatizó que «no es necesario» que PP y Vox detallen sus planes «porque ya los han implementado» en aquellas regiones donde han llegado a acuerdos, generando «inseguridad y miedo».
En la entrevista concedida a EL MUNDO, el líder de los populares sostiene que «si el 50% o el 60% de la población dice que Pedro Sánchez debe marcharse, entonces PP y Vox tienen que entenderse». Añade: «No establecemos líneas rojas para pactar con el tercer partido de nuestro país, que es Vox, los acuerdos puntuales que sean necesarios». También señala que el PP «debe facilitar el cambio que reflejan las urnas» y que, según lo que expresan las elecciones, la voluntad es «tener gobiernos liderados por el PP con apoyo de Vox». Concluye: «Debo facilitarlo porque actúo en legítima defensa de la democracia española. No puedo ir contra el resultado de las urnas».

